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Crítica de ‘IN TIME’: Un futuro poco apetecible

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In TimeEl director Andrew Niccol que nos sorprendió con “Gattaca”, una gran película de ciencia ficción en 1997, vuelve al género que más le gusta, con un film que nos muestra una sociedad futura que no se diferencia mucho a la nuestra y que tiene algún factor determinante por el cual se rigen las personas, en esa ocasión era que los niños eran creados in vitro genéticamente perfectos, ahora en “In time” la sociedad que plantea se basa en que el tiempo de vida lo rige todo y ha sustituido al dinero.

“In time” cuenta con un reparto encabezado por Justin Timberlake (“Red Social”, “Con derecho a roce”), Amanda Seyfried (“Caperucita roja”, “Jennifer’s body”), Johnny Galecki (“Teoría del Big Bang”), Olivia Wilde (“Cowboys y Aliens”, “TRON: Legacy”) y Cillian Murphy (“Batman: Beggins” , “Origen”).

“In time” trata sobre una sociedad futura no muy diferente a la nuestra donde los seres humanos envejecen hasta los 25 años, cuando llegan a esa edad un contador de tiempo de un año que tienen alojado en el brazo se pone en marcha, a medida que pasa el tiempo sus vidas se van agotando, si llega a cero mueren súbitamente. La forma de seguir viviendo es ganar más tiempo como si fuera dinero, así los ricos viven eternamente con un aspecto jovial de 25 años y los pobres deben esforzarse para que su reloj no se pare.

Will Salas un honrado trabajador que vive con su madre, tiene que afrontar el día a día para que su escaso tiempo no se agote, pero un encontronazo con un hombre cuyo contador marque más de cien años y la muerte de su madre por falta de tiempo hacen que se replante la sociedad en la que vive y decide ajusticiar a los ricos.

Crítica: “In time” cuenta con una idea de un futuro muy innovadora, pero una vez que ya conocemos la sociedad en la que viven los personajes, la película se hace bastante monótona y previsible, las escenas de acción se sustituyen por gente corriendo, no paran de correr en las dos horas que dura el film.
Lo que al principio parece una crítica social contra el sistema donde los ricos se hacen cada vez más ricos y los pobres en cambio cada vez son más pobres, siguiendo las teorías de Darwing donde el fuerte prevalece sobre el débil, pasa a ser una especie de “Bonnie and Clyde” mezclados con “Robin Hood”, es decir la pareja de enamorados que atracan bancos de tiempo para regalárselo a los pobres.
El principal problema de la película es que el futuro en el que esta planteado es demasiado parecido a nuestro presente, es decir si ya hay gente con más de 100 años con el aspecto de 25 años quiere decir que la tecnología por la que los humanos se rigen por el tiempo de vida se creo hace mucho tiempo, por lo tanto otro tipo de tecnología como en coches o en teléfonos debería ser también mucho más avanzada, así sería un futuro imaginario más llamativo o que creara más atención para el espectador, ya que la historia parece que no daba para más.
Los actores están correctos ya que en vez de actuar lo único que hacen es correr, una mención especial a Cillian Murphy, un actorazo como ya vimos en el “Batman” de Nolan o en “Orígen”.
En definitiva le doy un 5/10, prometía una gran historia y se queda en un film bastante plano que se digiere rápidamente, pero que se olvidará igual de rápido.

 

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Desde que tengo uso de razón siempre me he sentido atraído por el dibujo, los cómics y sobre todo el cine, culpa de esta afición la tiene “Star Wars: Episodio IV”, me sentí fascinado por la gran cantidad de naves espaciales que aparecían en ella y todo el mundo creado por George Lucas, la escena de la nave corellia perseguida por un crucero imperial que avanzaba hasta llenar la pantalla fue impactante. La música de John Williams era pegadiza y fácil de recordar, ya para entonces recuerdo mis colecciones de cromos y los muñecos de la saga. Otra gran influencia han sido los cómics, en concreto las ediciones de Vertice de Spiderman, La patrulla X, Los Vengadores, Los 4 fantásticos, con los que aprendí a dibujar copiando las viñetas de John Romita Sr. y Jack Kirby. Así que no era de extrañar que terminase estudiando en la escuela de artes de Zaragoza.