El final de las Secret Wars ha significado el final de muchos mundos, y algunos superseres se encuentran en tierras extrañas, solos, fracasados como protectores. Pero, ¡su nuevo hogar no caerá por culpa de un puñado de personas que deciden el futuro a su antojo! Han formado el Escuadrón Supremo y van a proteger su mundo adoptivo, ¡sea cual sea el precio!


El arte a cargo de Leonard Kirk es tan clásico como efectivo, un cómic de superhéroes como mandan los cánones, donde cuenta con habilidad la historia, con espectacularidad, sin experimentos ni innovaciones, como un artesano hace un jarrón, con calma, con cuidado, un jarrón es un jarrón, ya quedará tiempo para convertirlo en un jarrón de Leonard Kirk. De trazo limpio y luminosos, el americano aprovecha la historia para dejarse llevar por la acción, todavía no hay una gran trama psicológica ni escenarios complejos, no hay líneas paralelas ni desarrollos en los que poder dibujar composiciones poco canónicas, es simple, sencillo, veremos cuando le de Robinson historias mucho más complejas hasta donde quiere llevar su arte en una serie con bastante potencial.
Este primer tomo que Panini edita en España reúne los primeros cinco números de la serie americana, en formato 100% con sobrecubierta. El comienzo es un tiro y después te da una palmadita en la espalda mientras sangras, así es como te sientes con el Escuadrón Supremo, te ha dado fuerte, pero luego te deja respirar. Tiene una de las premisas más potentes que han surgido de Secret Wars , y da un autentico golpe al estomago con su inicio, pero aún tendremos que esperar un poco para ver hasta donde llegaran estos héroes radicales y salvajes, que quieren evitar sea como o sea otro genocidio como el que sufrieron cada uno de sus mundos.






