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‘El Escultor’, el arte de vivir

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Aterriza en España la esperadisima obra de Scott McCloud: ‘El Escultor’. Una obra adulta que narra la vida de un hombre que hace un pacto para poder crear una obra imperecedera. Amor, arte, vida y muerte, en una obra intensa y poderosa. Uno de los cómics más esperados del año, y con razón.

Scott McCloud ha demostrado a lo largo de los años, que sabe mucho de cómics, que es un amante del arte y que las nuevas tecnologías son un futuro poderoso para el medio. No ha sido nunca autor que busque la simpleza, y siempre ha tratado de aprovechar todo lo que conoce o que le gusta para sus trabajo. En Zot la música, la pintura, el arte aparecen multitud de ocasiones. Y no oculta, al menos no muy bien, sus gustos que son muchos, desde las pelis malas hasta la novela ‘El club de la lucha’ de Chuck Palanhiuk (una inmobiliaria llamada Durden & Tyler, la referencia al Proyecto Mayhem y su parecido en los ataques del artista nocturno). Pero también añade sus pequeños apuntes sobre el mercado del arte, sobre las falsedades y las mentiras, añadiendo a la hipocresía de un mundo difícil, la del mundo en general. Poderoso caballero es Don dinero, y en ‘El Escultor’ vuela demasiado a menudo sobre el protagonista como un buitre sobre un cadáver.

La vida de David Smith es la de muchos artistas jóvenes que brillaron y de repente dejaron de interesar, quiere ser reconocido e inmortal, y la oportunidad le llega después de un descubrimiento macabro, la muerte es parte de su vida, es tan cercano que es su tío. Le concede su mayor deseo, pero solo tiene 200 días. Y así comienza esa carrera por ser el gran artista que considera que siempre ha sido, y por el camino descubre que ha vivido para otros, para que otros le adoren mas bien. Una historia compleja que se cuenta de la forma mas sencilla, llena de fantasía y terror. Acompañamos al personaje a través de los estados mas comunes de la vida de un artista, y los estados de la vida de una persona. Y cada paso cambia el arte, la vida, y la persona.

‘El Escultor’ es una obra compleja por los muchos niveles que poco a poco desmenuza en sus paginas. Siempre con el arte por delante, trata algunos de los grandes temas como el amor, la amistad, la familia, el reconocimiento y la inmortalidad, la muerte y el miedo. Es el miedo uno de los puntales de la historia de Mcloud, el miedo a ser desconocido, a no poder vivir como soñamos, a no tener futuro, a tener un futuro indeseado, el miedo tiene mucho que ver en ‘El escultor’, pero la esperanza brilla en muchos puntos. Son esos pequeños temas los que se convierten en las esperanzas que hacen que las patadas de la vida sean tolerables. Detalles como un cómic, una foto, promesas pequeñas sobre cosas pequeñas, un recuerdo o un accidente.

Mcclod compone un largo y extenso mural de emociones y sensaciones, tan detalladas, como por ejemplo la frustración del artista, que pueden llegar a ser apabullantes, odiosas como virtud y deseables como defecto. La vida en 200 días, la sorpresa de vivir cuando sabes que todo esta acabando. Y no considerar que está acabando. Con un nombre tan común como David Smith, un David García o Pérez en España, da cuerpo a muchas de las obsesiones que pueden llegar a dominar la vida. Y en una historia de 200 días compone la carrera contrarreloj por demostrar que merece la pena ser recordado, y descubre que la carrera era por poder recordar en un solo instante todo lo que valió la pena. Son muchas cosas, algunas solo contadas en retazos, que las hacen mas potentes, y otras tratadas a fondo, para poder ser explicadas analizadas y a veces aceptadas como incomprensibles. Mcloud es capaz de ser repetitivo en lo que quiere contar y dejarse llevar en expresar como accesorios muchos temas, que inteligentemente esconde en sus paginas.

Conocido por ser el autor de la ‘Revolución de los cómics’, McCloud usa todo su arsenal para pulir la historia. Estoy seguro que si no resultará muy egolatra, podría dar sus conocidas clases sobre cómic, basándose en secuencias de esta obra. Desde las características mas detalladas, como pueden ser las estructuras de pagina, hasta las mas complicadas como puede ser el uso de lo abstracto. Y a nivel artístico predica con el ejemplo, podemos ver como sigue sus propios consejos para jugar con el tiempo real y narrativo, en composición de viñeta valiéndose de trazos diferentes, de usar los espacios entre viñetas y los usos de las onomatopeyas como conductoras de la narración. Una obra que esta hecha para comunicar una historia, pero que en su gran extensión usa todos los recursos que conoce para poder llevarnos a través de todas las posibilidades del arte, del noveno arte que nos ocupa, pero también del arte como concepto.

El arte de McCloud siempre ha sido sencillo, y le ha gustado buscar formas de narración arriesgada, con gusto por los cambios de ritmo a nivel visual tanto como de trama. Aquí demuestra que la extensión de la historia no es problema para tener un buen ritmo de lectura. A nivel de detalle que nadie espere que aparezcan grandes alardes, es un dibujante que prefiere los trazos mas simples y mostrar con poco. Ademas, le gusta trabajar con fondo de material fotográfico para sus escenarios, lo que recuerda un poco a cuando lees a Osamu Tezuka y sus grandes paisajes llenos de personajes casi caricaturescos. No usa esa forma de distinguir ficción de realidad,el americano, pero el vaciar de detalle su dibujo, lo ha hecho siempre mas fácil de asimilar y mas fresco a la hora de exponer sentimientos.

A sabiendas que todo lo dicho coloca a ‘El Escultor’ como uno de los grandes cómics de la temporada, y lo es, no nos dejemos engañar, no es un cómic fácil ni creo que a todos guste. Es un cómic sobre obras grandes y grandes ideas, con personajes pequeños e historias comunes, es un estilo independiente y que busca un lector que se quiera esforzar y quiera disfrutar de u cómic como se hace de una gran película o de un buen libro. Los amantes de lo sencillo pueden verse un poco desanimados según avanza la obra, que como la vida a veces se desvía y cuenta otras cosas, ya que es mucho mas que solo la historia de un hombre y su trato con un poder superior. No es contrato con Dios de Eisner, no es la historia del judío y el diablo, es El Escultor.


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Desde que tengo uso de razón siempre me he sentido atraído por el dibujo, los cómics y sobre todo el cine, culpa de esta afición la tiene “Star Wars: Episodio IV”, me sentí fascinado por la gran cantidad de naves espaciales que aparecían en ella y todo el mundo creado por George Lucas, la escena de la nave corellia perseguida por un crucero imperial que avanzaba hasta llenar la pantalla fue impactante. La música de John Williams era pegadiza y fácil de recordar, ya para entonces recuerdo mis colecciones de cromos y los muñecos de la saga. Otra gran influencia han sido los cómics, en concreto las ediciones de Vertice de Spiderman, La patrulla X, Los Vengadores, Los 4 fantásticos, con los que aprendí a dibujar copiando las viñetas de John Romita Sr. y Jack Kirby. Así que no era de extrañar que terminase estudiando en la escuela de artes de Zaragoza.