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Crítica de ‘Un amigo para Frank’: una pequeña joya

Un amigo para frank

Un amigo para Frank  una pequeña joya a la que cuidar para que no caiga en el olvido

Salvo sorpresa, Robot & Frank (Un amigo para Frank) pasará de puntillas por la cartelera española y es posible que no aguante el envite de ‘blockbusters’ como ‘Fast and furious 6’ o ‘R3sacón’, hasta acabar siendo carne de videoclub… aunque eso ya tampoco sea posible. La actual crisis que vive el cine de autor a día de hoy hace de ‘Un amigo para Frank’ una pequeña joya a la que cuidar para que no caiga en el olvido.

Con su ópera prima, Jake Schreier nos sitúa en un futuro no muy lejano donde los robots nos facilitan el día a día y donde la palabra escrita está siendo fulminada en favor de los libros digitales. Frank Langella interpreta a un veterano ladrón de joyas que vive sus últimos días retirado en su casa del bosque. Frank no pertenece al mundo en el que vive; carece de las comodidades que disfrutan sus hijos, no tiene coche, ni uno de esos modernos robots, y gasta la mayor parte del tiempo leyendo libros en la biblioteca. Parece que todo cambiará cuando su hijo Hunter, movido por la culpabilidad, le regale un robot que le ayudará a realizar las tareas domésticas más sencillas. El choque generacional entre Frank y su robot se irá configurando como el ‘leit motiv’ de la película y el robo de los últimos libros de la biblioteca local, como el motor que mueve las acciones de los protagonistas.

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Un amigo para frank

La película se llevó el premio del público en el Festival de Sitges, y eso siempre es un buen augurio. No es para menos; Frank Langella brinda una interpretación para el recuerdo y a punto estuvo de ser nominado por ello a los Óscar, cuenta con un reparto conocido (Susan Sarandon, Liv Tyler y James Mardsen), una original premisa y un director novel, Jake Schreier, que a pesar de sus fallos de novato, firma una muy solvente y entretenida película que logrará arrancarnos más de una sonrisa.

Lo mejor: el dúo formado por Frank Langella y su robótico compañero al estilo de ‘La extraña pareja’.

Lo peor: el poco cuidado en el aspecto futurista de la nueva sociedad, aunque esto acabe por no importar demasiado.