Crítica a Historias de miedo para contar en la oscuridad. Crítica a Historias de miedo para contar en la oscuridad.
Cine Críticas de cine

Crítica a Historias de miedo para contar en la oscuridad

En Historias de miedo para contar en la oscuridad, un grupo de adolescentes se atreve a explorar la casa encantada de Mill Valley y descubren en su interior un libro que resulta tener poderes sobrenaturales. De inmediato, el libro de la familia Bellows cambia sus destinos y las historias de terror de la joven Sarah empiezan a cobrar realidad. Ellos deberán resolver el misterio que rodea una serie de repentinas y macabras muertes que suceden en el pueblo.

Dirigida por André Øvredal, Historias de miedo para contar en la oscuridad pertenece al imaginario de su productor y autor del argumento: el meticuloso Guillermo del Toro. A pesar de estar apadrinada por una persona tan reconocida en el mundo audiovisual, la brillante dirección se sobrepone para deleitarnos con un malicioso género. Las escenas que componen el film transmiten una exquisita continuidad de cada una de ellas mezclada con unos grandes planos reveladores que cautivarán al espectador. Todo ello en detrimento de la empalagosa segunda parte.

La actriz Zoe Margaret Colletti y el actor Michael Garza llevan a cabo una interpretación anodina a la que le falta verdad desde su extraño primer encuentro. A pesar de ser los grandes protagonistas, no han conseguido congeniar mucho con sus personajes; en cierta medida por las inexplicables subtramas amorosas o prófugas.  El resto del equipo actoral tampoco consigue relanzar las bajas de los protagonistas con interpretaciones mediocres pero mínimamente creíbles.

Historias de miedo para contar en la oscuridad.

Un meticuloso equipo técnico

Lo que más impresiona de Historias de miedo para contar en la oscuridad junto a la magnífica dirección es la potente puesta en escena y la cuidada fotografía. La primera de ellas se ve reforzada por las diferentes localizaciones que recorre el film desde un inicio característico que muestra el gran equipo que hay detrás. Por su parte la fotografía combina muy bien el cambio de espacios así como los diferentes momentos del día e incluso del ritmo. Juega de manera correcta con los colores y los combina con una maravillosa composición.

Historias de miedo para contar en la oscuridad no brilla ni por su guion ni por sus actores, es decir, la trama es demasiado lineal, predecible y cansada después de una primera parte muy llamativa e innovadora.  A pesar de esto, el resto de elementos encajan tan bien que consigue convertir un film perdido en uno admirable técnicamente hablando. Historias de miedo para contar en la oscuridad mezcla aspectos únicos y aterradores que lo convierten en una película digna de ver.