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Reseña de Infernales 4. ¡Que haya Kaos!

Infernales 4 ¡Que haya Kaos!

Acaba el primer arco de Infernales, y todo se va al infierno. La Reina Duende está descontrolada, y el grupo desmembrado, solo Kaos puede hacer algo, ¡quemarlo todo!

El reino de Madelyne Pryor está llegando, y Kaos será su heraldo. A no ser que los Infernales se unan para evitarlo, o por lo menos, causen suficiente destrucción para que no se lleve a cabo. Zeb Wells y Stephen Segovia cierran el primer arco del grupo mutante menos unido, más inestable, menos decente y más salvaje del Amanecer de X orquestado por Jonathan Hickman.

Los héroes se crecen ante los problemas, brillan y se imponen a las dificultades para lograr vencer y salvar el día. NO vas a ver en Infernales nada de eso. EL puñado de psicópatas solo está unido porque no saben qué hacer con ellos, porque los lobos no pueden convivir con las ovejas, tienen que cazar, y si no les dejan, acabarán con el ganado.

Wells tiene claro que su grupo no funciona como tal, es una manada, y la líder tiene que demostrar su fuerza, y establecer la jerarquía. Pero quien manda realmente es algo que todavía no está claro. Por un capricho de Mister SIniestro están encerrados con los clones medio podridos de los Merodeadores originales, paseando por el infierno en la Tierra que al Reina Duende promete, Kaos vuelve a ser irracional y obsesivo, cegado por la pasión. Nanny y el creador de huérfanos no saben qué hacen en esta situación. Cazador de cabelleras solo quiere cerrar el capítulo. Mariposa Mental, tiene que liderar a este grupo de lunáticos.

El único resultado será violento, sangriento, va a arder todo. Y Wells lo sabe bien, porque así lo ha orquestado. Tiene seguro que para que los personajes tengan un crecimiento, primero tienen que superar sus papeles iniciales, y avanzar en busca de un objetivo, quizás no en común, pero sí juntos. Porque mientras se les considera peligrosos y destructivos, el consejo también toma decisiones unilaterales sobre la vida y la muerte. El final del arco es destructivo o solo a nivel físico, a nivel emocional, muchos no tendrán nada más que hacer que avanzar, cambiar, evolucionar.

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Stephen Segovia es un espectacular dibujante de superhéroes, y en este caso el enfrentarse a buscar el lado más macabro de los mutantes destaca en las sombras, el contraste de luces y sombras, y en los gestos. Desde furia desatada a pasión obsesiva, pasando por el control, y los sentimientos reprimidos, Segovia deja esas expresiones marcadas en sus personajes, dándoles esa respuesta visceral que los diferencia de los héroes, y los convierte a veces en asesinos, en monstruos, pero la mayoría, en seres con problemas graves.

Los Infernales volverán en X de Espadas, y si les atacan con una espada, os aseguro que iran con una más grande a por los que los ataquen.