Si alguna vez te has preguntado por qué el Líder Supremo Snoke nunca terminó de cuajar como gran villano de la trilogía secuela, Andy Serkis acaba de darte la respuesta que necesitabas. En una reciente aparición en el podcast Happy Sad Confused, el actor ha reconocido que construir a Snoke fue un desafío monumental, y el motivo es tan frustrante como revelador: nadie sabía exactamente quién era ese personaje mientras lo estaban rodando.
Andy Serkis interpretó a un villano construido sobre arenas movedizas
La confesión de Andy Serkis es, cuanto menos, llamativa. Mientras los fans especulaban en foros y vídeos de YouTube sobre el origen de Snoke, el propio actor que lo interpretaba tampoco tenía muy claro qué representaba el personaje. Según sus propias palabras en el podcast:
«Snoke es el personaje que supuso un desafío enorme. Porque estaba evolucionando en términos de escritura mientras avanzábamos. De una película a la siguiente. Así que todavía era poco claro, creo, dónde estaba. Qué representaba realmente en esa primera película. Me llevó un tiempo meterme de verdad en la mentalidad de ese personaje. Y en realidad no fue hasta la segunda película que lo conseguí. Y para entonces ya era demasiado tarde».
Ahí está todo. La escritura de Snoke iba improvisándose sobre la marcha, y Andy Serkis rodó El Despertar de la Fuerza sin un mapa claro del personaje. Para cuando el actor sintió que realmente había encontrado a Snoke, Rian Johnson ya le había preparado una muerte que nadie vio venir.
La escena del guion que casi le rompe el corazón
Hay algo casi teatral en cómo Andy Serkis describe el momento en que leyó el guion de Los Últimos Jedi. Como es tradición en las grandes producciones de Lucasfilm, los actores son encerrados en una sala de Pinewood Studios sin móvil y con el guion delante. Y lo que vivió Serkis en esa sala es digno de una película por sí solo:
«Nunca olvidaré leer ese guion. Porque vas a Pinewood y te encierran en una habitación y te quitan el móvil, y entonces empiezas a leer el guion. Y es como esto se está poniendo muy bueno. Rian Johnson dijo que era un papel mucho más jugoso en esta. Y yo pensaba: Vaya. Esto se está poniendo genial. Esta es una escena tan buena. Y entonces simplemente… Muy bien. Te acaban de partir por la mitad. Ok».
La imagen mental es perfecta: Andy Serkis emocionándose con cada página, construyendo expectativas, para recibir el golpe definitivo. Fue «destripado», en todos los sentidos por Kylo Ren en una de las escenas más sorprendentes del cine de ciencia ficción reciente.
Lo que Snoke pudo haber sido y nunca fue
Este es el punto donde la confesión de Serkis deja de ser una anécdota curiosa y se convierte en algo con más peso. Porque lo que describe no es solo su experiencia personal, sino un problema estructural en la construcción de la trilogía secuela: la falta de una hoja de ruta clara desde el principio.
Snoke apareció como holograma en El Despertar de la Fuerza envuelto en misterio, con una presencia que prometía respuestas épicas. Las teorías se multiplicaron: ¿Era Darth Plagueis? ¿Un antiguo Sith desconocido? ¿La nueva encarnación del lado oscuro? Ninguna de esas preguntas tuvo respuesta, porque Los Últimos Jedi decidió que la pregunta en sí era la trampa, y El Ascenso de Skywalker lo resolvió de la manera más expeditiva posible: Snoke era un clon creado por Palpatine. Punto.
Que el propio Andy Serkis confirme que el personaje «evolucionaba en términos de escritura» mientras rodaban sugiere que esas respuestas no existían porque nadie las había escrito todavía. Y eso, para un personaje que iba a ser el gran antagonista de una trilogía de mil millones de dólares, es una información que cambia bastante cómo se percibe el conjunto.
La escena del Trono: cuando todo encajó, pero tarde
A pesar del caos creativo que rodeó al personaje, Andy Serkis guarda un recuerdo genuinamente emocionado de lo que sí funcionó. La escena del Trono en Los Últimos Jedi, con Snoke, Kylo Ren y Rey en ese enfrentamiento de tensión máxima, es uno de los momentos más logrados de toda la trilogía, y el actor lo sabe: «Me encantó rodar esa escena con Daisy y con Adam. Increíble, fue increíble.»
Y tiene razón. Es una de esas raras ocasiones en que el personaje de Snoke alcanza toda su dimensión amenazante, cruel e inteligente, para después desaparecer para siempre. Una ironía enorme: Snoke murió justo cuando Andy Serkis había encontrado al personaje.
La buena noticia es que toda la etapa de Snoke está disponible en Disney+ para quien quiera revisitarla con esta nueva perspectiva. Y sabiendo lo que sabemos ahora, resulta fascinante ver cómo Andy Serkis construyó algo memorable a pesar de trabajar sin red. ¿Te gustaría que hubiera sido diferente su historia? Dímelo en comentarios y síguenos en Google News para no perderte las mejores noticias de Star Wars.







