Zack Snyder regresa. El director de Watchmen y Liga de la Justicia cambia de registro y se mete de lleno en el mundo de la UFC con una historia de superación que apunta a ser muy distinta a lo que le hemos visto hasta ahora. Y sí, suena tan curioso como potente.
Zack Snyder se sube al octágono con su nueva película
Si pensabas que Zack Snyder ya había explorado todos los terrenos posibles tras pasar por superhéroes, ciencia ficción y épica histórica… prepárate, porque su próxima parada es el mundo de la MMA. El director ha confirmado que está trabajando en una nueva película ambientada en la UFC, un proyecto que llevaba meses en silencio y que ahora empieza a tomar forma de verdad.
La película, titulada provisionalmente Brawlers, no será un simple espectáculo de golpes. Snyder quiere contar algo más. Mucho más. Y eso ya es una pista clara de por dónde van los tiros.
Una historia de superación con ADN de Rocky
Aquí no hablamos solo de combates. La base de Brawlers es la clásica historia del luchador que empieza desde abajo, pero con el toque dramático que tanto le gusta al director. El protagonista será un joven peleador que crece en las calles más duras de Los Ángeles y que ve en la UFC su única oportunidad de cambiar su vida.
Pero no todo será físico. De hecho, el verdadero combate será interno. El personaje tendrá que enfrentarse a sus propios demonios mientras lucha por redimirse. Vamos, lo que hizo grande a Rocky, pero llevado al terreno de las artes marciales mixtas.
Un equipo que sabe lo que hace
Zack Snyder no está solo en esta aventura. El guion lo firma junto a Shay Hatten, conocido por su trabajo en la saga John Wick, y Kurt Johnstad, uno de sus colaboradores habituales desde 300. Traducido: acción bien coreografiada y narrativa intensa.
Y ojo al detalle clave. El proyecto cuenta con el respaldo directo de la UFC y de Dana White, lo que abre la puerta a un nivel de realismo que pocas veces hemos visto en este tipo de películas.
La MMA busca su gran película… y Snyder puede tener la clave
Aunque la MMA lleva años siendo un fenómeno global, el cine nunca ha terminado de sacarle todo el partido. Ha habido intentos notables, como Warrior con Tom Hardy o proyectos más recientes como The Smashing Machine, pero sigue siendo un terreno poco explotado si lo comparamos con el boxeo.
Y aquí es donde entra Zack Snyder. Su estilo visual, su capacidad para crear momentos épicos y, sobre todo, su base de fans fieles pueden convertir Brawlers en algo más que otra película deportiva.
Porque si algo ha demostrado el director es que, cuando conecta con su público, lo hace a lo grande. Ahora la pregunta es inevitable: ¿será capaz de hacer lo mismo en un género donde otros no han terminado de brillar?
La respuesta, como en cualquier buen combate, se decidirá dentro del octágono… pero la expectación ya está servida. ¿Tienes ganas de ver que hace este realizador en una película de peleas? Dímelo en comentarios y no te olvides de sergirnos en Google Discover para no perderte nada del buen cine.
Próximos proyectos:
Zack Snyder no tiene intención de bajar el ritmo, y sus próximas películas apuntan a una etapa especialmente interesante dentro de su carrera, alejada de los grandes universos pero igual de ambiciosa en lo narrativo.
Por un lado, prepara una película de acción aún sin título centrada en una unidad de élite de la policía de Los Ángeles. No será el típico espectáculo de disparos sin alma. La historia quiere meterse de lleno en ese terreno incómodo donde la ley y la moralidad chocan sin red. Situaciones límite, decisiones imposibles y un enfoque que promete explorar el lado más crudo y complejo del trabajo policial. Si Snyder aplica aquí su estilo visual y lo combina con tensión real, puede salir algo bastante potente.
Y luego está The Last Photograph, un proyecto muy distinto y mucho más íntimo. La trama sigue a un antiguo agente de la DEA que se adentra en las montañas de Sudamérica para encontrar a los hijos de su hermano diplomático, asesinados en circunstancias violentas. No estará solo: le acompaña un fotógrafo con problemas de adicción que fue testigo de lo ocurrido. A partir de ahí, la historia se convierte en un viaje físico y mental, marcado por el aislamiento, los recuerdos y una realidad que se difumina entre delirios.
Dos proyectos, dos tonos completamente distintos… pero con un punto en común: Zack Snyder parece decidido a explorar personajes al límite, donde lo importante no es solo sobrevivir, sino entender qué queda de uno mismo después. Y eso puede ser justo lo que necesitaba para reinventarse.






