Inicio Cómics Impresiones de un traidor: la locura de la tapa dura

Impresiones de un traidor: la locura de la tapa dura

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La tapa dura mola. Sí, no hay otra forma de decirlo.

Es genial mirar hacia la estantería y ver los tomitos unos al lado de los otros; te hace sentir un cierto orgullo. La grapa, no tanto, es un poco ese primo que te cae bien pero que no tiene muñecos para jugar. No sé si entendéis la comparativa.

El caso es que en los últimos años el número de cómics en tapa dura ha ido creciendo a un ritmo increíble, cada vez aparecen más y más. Y si bien es verdad que lucen mucho, también es cierto que no hace falta sacar todo en ese formato, ni todo ni tanto.

Hace tiempo, cuando éramos pequeños, lo habitual era encontrar gran parte del material americano en grapa, en ocasiones teníamos algún retapado y cuando se trataba de cómic europeo sí era normal tener un formato más de lujo (motivo por el que en mi casa lo compraba mi padre, aunque luego lo leyera también yo).

La grapa es más accesible a muchos bolsillos, puedes comprar diferentes novedades e ir picoteando de uno y otro hasta encontrar aquello que te gusta y que estás buscando. Un ejemplo cercano es que con el nuevo universo Marvel empecé haciéndome con diferentes colecciones de Los Vengadores y por consejo de un amigo di una segunda oportunidad al Doctor Extraño. De esta forma he terminado haciéndome esta última, la central de Los Vengadores y El viejo Logan, algo que sencillamente ni me planteo si cada uno de ellos me hubiera costado más de diez euros.

los vengadores

Sí, la tapa dura mola pero no todo puede ser en tapa dura. El formato resulta más caro y eso conlleva que se experimenta menos, se cierran las puertas a nuevos lectores que de otra forma quizá se atreverían, además del sencillo hecho que no siempre resulta práctico pasarse de cierto número de páginas. Un amigo hace poco decía que lo bueno de un cómic es leerlo, y si no puede hacerse bien es que algo está fallando.

Se une a esta locura la publicación de pequeñas historias o números unitarios en tapa dura. Algo que no hace que realmente mejore nada y que solo encarece el precio cuando de ser tapa blanda resultaría más económico haciendo posible que en vez de un solo tomo compráramos dos.

Que nadie me entienda mal. Me gusta la tapa dura, por supuesto, pero creo que el tema se nos está yendo de las manos.