Hay tráilers que no solo te cuentan una historia, sino que te dejan una sensación incómoda en el estómago, como si alguien hubiera dicho en voz alta lo que todos pensamos pero nadie quiere admitir. El nuevo avance de Good Luck, Have Fun, Don’t Die va justo por ahí. Y sí, huele a ciencia ficción de la que se te queda pegada.
Desde su primer teaser ya había levantado curiosidad, pero este nuevo tráiler confirma que estamos ante algo más grande, más raro y, sobre todo, más actual de lo que parecía. No es una ciencia ficción de naves brillantes y discursos épicos, sino una que se sienta contigo en una cafetería mugrienta y te mira a los ojos.
Una historia de ciencia ficción que empieza en una cafetería cualquiera
La premisa es tan sencilla como inquietante. Un hombre asegura venir del futuro y toma como rehenes a los clientes de un clásico diner de Los Ángeles. No porque sí, sino porque, según él, esa es exactamente la combinación de personas necesaria para evitar que el mundo termine gobernado por una inteligencia artificial fuera de control.
Ahí está uno de los grandes aciertos de esta ciencia ficción: no hablamos de héroes musculados ni de científicos con bata blanca, sino de gente corriente atrapada en una situación absurda y aterradora a partes iguales. Personas que, aparentemente, no tienen nada especial… hasta que empiezas a rascar.
La película juega con la idea de que cada uno de esos personajes aporta algo concreto a la ecuación. Una habilidad, una experiencia vital, una forma de mirar el mundo. Y el tráiler deja claro que descubrir esos pasados será parte fundamental del viaje, casi como un puzle humano con consecuencias globales.
La ciencia ficción que mira de frente a la IA
Si algo deja claro Good Luck, Have Fun, Don’t Die es que su discurso sobre la inteligencia artificial no es decorativo. Está en el centro del relato. El propio director, Gore Verbinski, lo ha explicado sin rodeos: la película nace de esa sensación de que estamos delegando demasiadas cosas demasiado rápido.
La ciencia ficción siempre ha servido para anticipar miedos colectivos, y aquí el miedo es muy reconocible. No se trata solo de máquinas que piensan por sí mismas, sino de cómo dejamos de comunicarnos entre nosotros mientras la tecnología ocupa ese espacio. ¿No te suena demasiado real?
Verbinski lanza preguntas incómodas, incluso con un punto de humor negro. ¿De verdad necesitamos que la IA escriba canciones, dibuje por nosotros o tome decisiones creativas? ¿No habría sido mejor que se centrara en curar enfermedades o llevarnos a Marte? Ese choque entre lo útil y lo absurdo atraviesa todo el tráiler.
Good Luck, Have Fun, Don’t Die
Gore Verbinski vuelve al terreno incómodo
Para quienes recuerdan The Ring o A Cure for Wellness, hay buenas noticias. Verbinski vuelve a ese tipo de cine que incomoda, que no se explica del todo y que prefiere sugerir antes que subrayar. Aquí no hay respuestas fáciles ni moralejas mascadas.
Además, Good Luck, Have Fun, Don’t Die es su primer proyecto independiente en bastante tiempo, y eso se nota. El tono es más libre, más gamberro por momentos, y con una energía muy distinta a la del cine de estudio más encorsetado. El tráiler desprende esa sensación de “esto no debería funcionar… pero funciona”.
No es casual que las primeras reacciones tras su estreno sorpresa en Fantastic Fest hablaran de una bocanada de aire fresco. Una de esas películas que recuerdan por qué merece la pena seguir yendo al cine, incluso cuando el calendario de estrenos parece poco inspirado.
Un reparto que sabe jugar en esta liga
Otro de los grandes puntos fuertes es el reparto. Ver a Sam Rockwell liderando el grupo ya es, de por sí, una promesa de carisma y rareza bien entendida. A su alrededor, nombres como Haley Lu Richardson, Michael Peña o Zazie Beetz aportan registros muy distintos que encajan sorprendentemente bien.
El tráiler apenas deja ver pinceladas de sus personajes, pero lo suficiente para intuir conflictos internos, roces constantes y diálogos cargados de ironía. Esa mezcla de tensión y humor parece clave para que la ciencia ficción no se vuelva solemne ni pesada.
También aparecen Juno Temple, Asim Chaudhry y Tom Taylor, completando un elenco que da la sensación de estar disfrutando del caos tanto como el espectador.
Good Luck, Have Fun, Don’t Die
Una advertencia envuelta en entretenimiento
Aunque la película tenga momentos casi de comedia absurda, el mensaje está claro. Good Luck, Have Fun, Don’t Die no demoniza la tecnología, pero sí lanza una advertencia muy directa sobre la dependencia excesiva y el precio que puede tener en algo tan básico como la empatía.
Es una ciencia ficción que no habla de dentro de cien años, sino de mañana mismo. De conversaciones que ya no se producen, de miradas que se pierden detrás de una pantalla y de decisiones que empezamos a delegar sin pensarlo demasiado. Y eso, admitámoslo, da un poco de vértigo.
Que una historia así llegue a los cines en febrero, ese mes tradicionalmente infravalorado, casi juega a su favor. Le da ese aire de sorpresa, de película que aparece sin hacer ruido y termina convirtiéndose en tema de conversación. Algo que, según quienes ya la han visto, podría pasar fácilmente.
Fecha de estreno y lo que podemos esperar
La película llegará a los cines de Norteamérica el 13 de febrero de la mano de Briarcliff Entertainment, con Tom Ortenberg defendiendo que estamos ante algo “salvajemente original”. Y, viendo el tráiler, no parece una exageración publicitaria más.
Queda por ver cómo funcionará con el gran público, pero todo apunta a que Good Luck, Have Fun, Don’t Die será una de esas cintas de ciencia ficción que se recomiendan casi en voz baja, como un secreto bien guardado. De las que generan debate al salir del cine y te acompañan un rato largo después.
Ahora la pelota está en tu tejado. ¿Te atrae esta ciencia ficción más cercana y retorcida? ¿Te da curiosidad o te incomoda demasiado? Cuéntanos qué te ha parecido el tráiler y no te olvides de seguirnos en Google News, que aquí seguimos vigilando el futuro… por si acaso.




