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Crítica a La Última Gran Estafa: Una comedia para despedir 2020

Crítica a La Última Gran Estafa: Una comedia para despedir 2020

Esta semana llega a cines La Última Gran Estafa, la comedia de George Gallo que reúne a Robert de Niro, Morgan Freeman y Tommy Lee Jones.

La Última Gran Estafa es una película de comedia y acción que se adentra en el detrás de las cámaras de Hollywood a través de dos productores en crisis. Una película que hace gracia de como se hacen las películas y con muchas referencias del mundillo. Nos presenta un elenco de protagonistas en busca de conseguir su última gran oportunidad. Aunque tengan que acudir a los métodos más inverosímiles para conseguir su objetivo. Cargada de risa, planes no muy bien pensados y como las cosas pueden salir mal incluso cuando quieres que salgan mal.

Tras una serie de fracasos cinematográficos, el desgastado productor hollywoodiense Max Barber (Robert de Niro) tiene una deuda pendiente. Y no con cualquier persona, está en deuda con Reggie Fontain (Morgan Freeman), el jefe de la mafia que se ha cansado de sus excusas. Por lo que, desesperado y con su vida en juego, Max decide arriesgarlo todo con una estafa en forma de película. Como resultado, produce una cinta llena de escenas de acción de alto riesgo con el fin de provocar la muerte del protagonista y llevarse a su bolsillo el cheque del seguro.

El actor y blanco perfecto elegido es Duke Montana (Tommy Lee Jones), una vieja estrella en las últimas, deprimido y con problemas con la bebida. Pero Max no cuenta con que esta nueva oportunidad le da a Duke un nuevo propósito. Empiezan los rodajes y, a pesar de todos sus intentos de acabar con Duke, nada sale como Max espera. Por el contrario, escena tras escena este sobrevive, grabando escenas impresionantes. Y, sin quererlo, está rodando la mejor película de su carrera.

George Gallo presenta así La Última Gran Estafa, el remake de la cinta de Harry Hurwitz que nunca llego a ver la luz. Gallo fue uno de los afortunados que pudo verla en un festival y tal fue su fascinación por la película que se paso años buscando los derechos. Además, este cariño al material de origen se nota a lo largo de la cinta. Su propia Paraíso, que consigue llevar a la gran pantalla después de éxitos previos. Tampoco lo hace mal acompañado. A el director se une un trio de Oscars: Robert de Niro, Morgan Freeman y Tommy Lee Jones.

 

Para empezar, La Última Gran Estafa no es el papel definitivo de la carrera de estos icónicos actores. Tampoco es una comedia profunda que les permita lucirse en todo lo que sus repertorios permiten. Pero no por ello el elenco se esfuerza menos y ofrecen actuaciones al nivel al que están acostumbrados. Como resultado, Gallo reúne de Niro, Freeman y Lee Jones, y el trio consigue llevar sin mucha molestia la película a buen puerto. También a destacar la interpretación de Zach Braff (Scrubbs) que a pesar de verse envuelto entre grandes estrellas consigue hacerse un hueco digno en la película.

Una película de comedia que nos presenta un subgénero similar a ¡Ave, Cesar! o Erase Una Vez en Hollywood. Se trata de esas películas que se posicionan detrás de las cámaras y cuentan lo que pasa entre escenas. Por ello, la película es una parodia de los dimes y diretes de la producción cinematográfica que sigue guardando gran respeto y cariño al mundillo. Además, George Gallo lleva a La Última Gran Estafa a un nivel más allá de absurdísimo con las ocurrencias de nuestro protagonista para asesinar a su estrella y las constantes referencias de un jefe de la mafia muy cinéfilo.

Si algo flojea de la película es el final. Ya que en el momento en el que el problema principal se ha resuelto, Gallo tiene que cerrar la película y todo sucede demasiado rápido a partir de este momento. Si bien, todos los participantes en la estafa consiguen finalmente su objetivo aparentemente. Por su parte, La Última Gran Estafa es una comedia para reírse con las situaciones absurdas, los entresijos del cine y sentirse bien con un final feliz.