Hay historias de Batman que no se tocan a la ligera. No porque sean intocables, sino porque cada vez que alguien decide adaptarlas, el debate está garantizado. Y pocas generan tantas discusiones, heridas abiertas y opiniones encontradas como The Killing Joke. Diez años después de aquella polémica película animada de 2016, DC ha vuelto a meter la mano en uno de los cómics más famosos —y delicados— del Caballero Oscuro. Pero esta vez, el resultado ha ido por un camino muy distinto.
Un cómic mítico… y siempre al borde del incendio
Dentro del inmenso legado de Batman hay títulos importantes, influyentes y luego está ese grupo reducido de obras que definen al personaje para generaciones enteras. The Killing Joke pertenece a esa última categoría. Publicado originalmente en 1988, el cómic exploró como pocos la relación enfermiza entre Batman y el Joker, empujando a ambos a un terreno psicológico incómodo, violento y profundamente humano.
Precisamente por eso, cada nueva adaptación se analiza con lupa. El público conoce la historia, sabe qué escenas importan y también dónde están las líneas que no conviene cruzar. Y DC ya aprendió por las malas lo que ocurre cuando decides reinterpretar ese material sin medir bien las consecuencias.
El recuerdo incómodo de la película de 2016

La adaptación animada de Batman: The Killing Joke estrenada en 2016 prometía ser definitiva. Tenía animación, voces de primer nivel y la etiqueta de “obra adulta”. Sin embargo, acabó convirtiéndose en una de las películas de Batman más controvertidas jamás realizadas.
El principal problema no fue solo adaptar un cómic ya polémico, sino añadir elementos que no estaban ahí. La inclusión de una relación romántica entre Batman y Barbara Gordon generó un rechazo inmediato. No solo chocaba con el canon del personaje, sino que reforzaba una lectura todavía más problemática del papel de Barbara dentro de la historia.
Diez años después, esa decisión sigue citándose como ejemplo de cómo no reinterpretar ciertos clásicos.
DC vuelve a The Killing Joke… pero cambia el formato
En lugar de insistir en otra película tradicional, DC ha optado ahora por un terreno mucho más interesante y, sobre todo, más respetuoso. A través de su línea DC High Volume, la editorial ha lanzado una nueva adaptación de The Killing Joke en formato audio, pensada como una experiencia narrativa inmersiva.
Este proyecto adapta grandes historias del catálogo de DC en forma de podcast dramatizado, apoyándose en fragmentos visuales del cómic original para reforzar momentos clave. El segundo y último capítulo de esta versión se publicó el 7 de enero de 2026 en YouTube, apenas una semana después del estreno del primero.
La clave está en que aquí no se intenta reinventar la historia, sino contarla con claridad.
Voces conocidas para un duelo eterno
Uno de los grandes atractivos de esta adaptación es su reparto. Jason Spisak regresa al universo DC para dar voz a Batman, aportando un tono sobrio y contenido que encaja perfectamente con el espíritu del cómic. Frente a él vuelve Troy Baker, uno de los intérpretes más reconocidos del Joker en los últimos años.
Baker ya había encarnado al personaje en proyectos como Batman: Assault on Arkham o Batman: The Long Halloween, y aquí vuelve a demostrar por qué su Joker funciona tan bien: inquietante, impredecible y peligrosamente carismático.
El resultado es una adaptación que se apoya en las interpretaciones y en el texto original, sin distracciones innecesarias.
Por qué esta versión funciona mejor que la de 2016

La diferencia fundamental entre ambas adaptaciones es la intención. Mientras la película de 2016 intentó “completar” el cómic añadiendo capas que nadie había pedido, DC High Volume entiende que The Killing Joke no necesita adornos.
Aquí no hay romances forzados ni subtramas añadidas. La historia avanza con crudeza, respetando el peso de lo que le ocurre a Barbara Gordon sin utilizarlo como simple herramienta dramática para otros personajes. Eso no elimina la incomodidad inherente al relato, pero sí evita amplificarla de forma innecesaria.
Paradójicamente, con menos recursos visuales, esta versión resulta más fiel y, para muchos, más honesta.
Un recordatorio de cómo adaptar a Batman
Este nuevo acercamiento a The Killing Joke llega en un momento en el que Batman vuelve a estar en el centro de la conversación, con múltiples versiones conviviendo en cine, series y animación. Y sirve como recordatorio de algo importante: no todas las historias necesitan ser reinterpretadas desde cero.
A veces, el mejor homenaje es entender el material original, asumir sus sombras y contarlo sin miedo… pero también sin ego creativo.
Batman, el Joker y una risa que sigue resonando
La escena final de The Killing Joke, con Batman y el Joker compartiendo una risa ambigua bajo la lluvia, sigue siendo uno de los momentos más debatidos de la historia del cómic. Décadas después, sigue generando preguntas, teorías y discusiones que no tienen una respuesta clara.
Que DC haya decidido volver a esa historia una década después del desastre de 2016 y hacerlo mejor dice mucho del aprendizaje de la editorial. No es una adaptación perfecta, pero sí una que entiende por qué este cómic sigue siendo tan incómodo… y tan importante.
Ahora la pregunta es inevitable: ¿crees que The Killing Joke debería adaptarse otra vez al cine algún día o hay historias que funcionan mejor cuando se dejan respirar en otros formatos? Te leemos.




