Desde fuera, Wonder Man parece una serie pequeña dentro del Universo Marvel. Pero basta con prestar un poco de atención para darse cuenta de que es justo lo contrario: una de las producciones del MCU con más easter eggs, cameos y referencias cruzadas jamás vistas. Ocho episodios que funcionan casi como una carta de amor (y de ironía) al propio cine, a Hollywood y a la historia compartida de Marvel. Y lo más interesante es que nada está puesto al azar. (Aviso de spoilers)
Un protagonista rodeado de guiños desde el minuto uno
La serie presenta a Simon Williams, interpretado por Yahya Abdul-Mateen II, como un actor frustrado que intenta abrirse camino en Los Ángeles. Desde el primer episodio ya aparecen referencias directas a su pasado familiar: su padre Sanford Williams existe en el MCU, aunque con un enfoque distinto al de los cómics, y su madre Martha y su hermano Eric debutan oficialmente en la serie, conectando con la mitología clásica del personaje.
Incluso su obsesión cinéfila queda reflejada en pequeños detalles visuales, como su colección de Criterion, una señal clara de que Simon no es solo un actor cualquiera, sino un auténtico amante del cine.
Trevor Slattery, el epicentro de la nostalgia Marvel
Ben Kinsley como Trevor Slattery / El mandarín en Iron Man 3 – Imagen Marvel Studios
El regreso de Trevor Slattery, de nuevo encarnado por Ben Kingsley, es una mina de referencias constantes. Cada vez que abre la boca, el pasado del MCU reaparece.
Se recuerdan explícitamente sus días como el falso Mandarín de Iron Man 3, incluyendo frases míticas, las famosas gafas y su tendencia a atribuirse explosiones “accidentales”. También se conecta su historia con el corto All Hail the King y con Shang-Chi and the Legend of the Ten Rings, cuando Trevor vuelve a mentir sobre llamadas procedentes de “otra dimensión”.
Incluso su pasado teatral se recupera con menciones directas a King Lear, algo que ya se había insinuado en su debut en el MCU.
Hollywood real… confirmado como canon
Uno de los grandes golpes de efecto de Wonder Man es confirmar que Hollywood existe tal cual dentro del MCU. No de forma abstracta, sino con nombres propios. En los diálogos se mencionan actores reales como Leonardo DiCaprio, Matthew McConaughey, Julia Roberts o Tom Cruise, y creadores como Christopher Nolan o Shonda Rhimes, que pasan a formar parte oficial del universo Marvel.
Medios reales como Deadline o The New York Times también existen dentro del MCU, reforzando esa sensación de metacomentario constante sobre la industria del entretenimiento.
Posters, vallas y detalles que no están ahí por casualidad

El fondo de muchas escenas está plagado de carteles que funcionan como auténticos guiños para fans. Aparecen referencias a Rogers: The Musical, que ya vimos en Hawkeye y que aquí se confirma como película estrenada en cines. También se ven posters de películas clásicas como Midnight Cowboy, clave en la relación entre Simon y Trevor, o Planet of the Apes, conectando con una historia previa del propio Slattery.
Otros carteles apuntan directamente al MCU más amplio, como los relacionados con Kingo, el Eterno de Eternals, confirmando que su carrera como actor sigue viva dentro del universo.
El Departamento de Control de Daños, siempre vigilando
La presencia del Department of Damage Control vuelve a unir la serie con títulos como Spider-Man: No Way Home, Ms. Marvel o She-Hulk. El agente Cleary regresa, reforzando la idea de que cualquier “mejorado” es potencialmente un activo… o una amenaza.
Incluso se menciona una prisión supermax del DODC ya vista en otras producciones, y se vuelve a usar el término “enhanced”, escuchado por primera vez en Avengers: Age of Ultron.
Cameos inesperados y autoparodia
La serie se permite el lujo de introducir cameos sorprendentes, como el de Joe Pantoliano, Ashley Greene o Josh Gad interpretándose a sí mismos, este último en una trama tan absurda como oscura relacionada con el personaje de Doorman. También aparecen referencias constantes a figuras mediáticas como Mario Lopez o Michael Strahan, usadas de forma satírica para criticar la cultura del espectáculo.
Incluso se hacen bromas internas sobre películas pasadas de actores reales, mezclando sus trayectorias con la ficción del MCU de una forma descaradamente autoconsciente.

Wonder Man como espejo del propio MCU
Más allá de la cantidad de easter eggs, Wonder Man utiliza todos estos guiños para lanzar un mensaje claro: Marvel es consciente de su legado, de sus aciertos y de sus excesos. El debate sobre el traje del héroe, entre fidelidad al cómic y modernización, funciona como una reflexión directa sobre las adaptaciones actuales.
Cada referencia, cada cameo y cada mención construyen una serie que no solo cuenta una historia nueva, sino que dialoga constantemente con todo lo que vino antes.
Una serie que recompensa al espectador atento
Wonder Man puede verse de forma superficial y seguir funcionando. Pero quienes conocen bien el MCU, el cine clásico y la cultura pop van a encontrar capas y capas de significado en cada episodio.
No es solo una historia de superhéroes. Es Marvel mirándose al espejo, riéndose un poco de sí misma… y demostrando que aún sabe sorprender.
¿Cuál fue el easter egg que más te voló la cabeza: el regreso del “Mandarín”, Rogers: The Musical o los cameos de Hollywood? Te leemos y Síguenos en Google news.


