El Universo Marvel vuelve a mirar a Wakanda. El cuarto tráiler filtrado de Avengers: Doomsday, en el que reaparecen varios protagonistas ligados a Black Panther, ha reavivado el debate sobre el peso emocional y narrativo de esa saga dentro del MCU. Y no es casualidad. Detrás de uno de sus personajes más potentes se esconde una historia mucho más profunda de lo que vimos en pantalla.
Han pasado años desde que Erik Killmonger irrumpió en el Universo Marvel, pero el impacto del personaje sigue muy vivo. No solo entre los espectadores, que lo consideran uno de los antagonistas más potentes del MCU, sino también para Michael B. Jordan, que ahora ha hablado con una honestidad poco habitual sobre el precio emocional que pagó al meterse en la piel del villano de Marvel.
El actor interpretó por primera vez a Killmonger en Black Panther, dirigida por Ryan Coogler, regresó brevemente en Wakanda Forever y volvió a explorar una versión alternativa del personaje en What If…? Pero fue aquel primer rodaje el que le dejó una huella profunda… hasta el punto de necesitar ayuda profesional.
“Después de la película, el personaje se quedó conmigo”
Michael B. Jordan reconoce que no fue capaz de desprenderse de Killmonger cuando terminó el rodaje. Y lo explica sin rodeos: «Después de acabar la película, el personaje se me quedó dentro durante un tiempo. Fui a terapia, lo hablé, busqué la forma de soltarlo y de descomprimir. En aquel momento todavía estaba aprendiendo que también hay que salir de los personajes. Nadie te enseña cómo hacerlo.»
Lejos de sonar a dramatismo, Jordan habla de aprendizaje. De entender que algunos papeles no se apagan cuando se apagan las cámaras.
La interpretación como un camino muy solitario

El actor también reflexiona sobre algo de lo que casi no se habla en Hollywood: lo aislado que puede ser el proceso interpretativo, especialmente cuando se prepara un personaje tan cargado de rabia y dolor: «Actuar es muchas veces un viaje en solitario. Haces castings solo, ensayas solo, te preparas solo. Hay mucha introspección. Y mientras avanzaba me di cuenta de que todavía llevaba cosas del personaje encima que tenía que soltar. Por eso hablar es tan importante.»
No lo dice como queja, sino como una constatación. Killmonger no era un papel que se pudiera interpretar a medias.
Aislarse para entender a Killmonger
Jordan admite que, durante la preparación del personaje, se aisló incluso de su propia familia. Una decisión dura, pero que consideró necesaria para comprender a Erik. «Me aislé mucho. Apenas hablaba con mi familia. Erik no conocía el amor. No lo había vivido. Todo lo que tenía a su alrededor eran traiciones, sistemas que habían fallado y eso fue lo que moldeó su rabia y su frustración.»
Para el actor, Killmonger es el resultado directo de un mundo roto, de una historia que se repite sin ofrecer salidas reales.
Un antagonista con razón… aunque vaya por el camino equivocado

Jordan insiste en que nunca vio a Killmonger como un villano al uso, y esa fue una de las claves de su enfoque: «Nunca lo vi como un villano típico. Para mí era un antagonista complejo, con muchas capas. Él y T’Challa querían proteger a su gente, pero venían de infancias muy distintas, de traumas distintos, y eso los llevó a tomar caminos opuestos.»
Esa dualidad es precisamente lo que convirtió al personaje en uno de los más recordados del MCU.
Hablar y pedir ayuda no es una debilidad
Una vez terminado el rodaje, Jordan entendió que necesitaba ayuda para cerrar esa etapa. Y lejos de esconderlo, lo cuenta con total naturalidad: «Después de la película lo arrastré durante un tiempo. Ir a terapia, hablarlo y descargarlo fue clave. No me da ninguna vergüenza decirlo. Al contrario, estoy orgulloso de haberlo hecho».
El actor va más allá y lanza un mensaje directo, especialmente dirigido a los hombres: «Creo que es algo necesario, sobre todo para los hombres. Hablar, soltar lo que llevas dentro. No hay nada de malo en eso».
El recuerdo de Chadwick Boseman sigue muy presente
En sus reflexiones también aparece inevitablemente Chadwick Boseman, cuya influencia sigue acompañando a Jordan dentro y fuera del set: «Chadwick era una persona muy especial. Ojalá hubiera tenido más tiempo con él. Eso es lo que más duele.»
Incluso en proyectos posteriores, Jordan reconoce que piensa a menudo en Boseman cuando necesita reenfocarse o encontrar el tono adecuado.
¿Volverá Killmonger al MCU?
A todo esto, se suma un rumor que lleva tiempo circulando: la posible vuelta de Michael B. Jordan en una futura película de los Vengadores, con especulaciones que apuntan a Avengers: Doomsday o Avengers: Secret Wars. El multiverso, además, mantiene viva la variante de Killmonger vista en What If…?
Para Michael B. Jordan, Killmonger no fue solo un trabajo brillante. Fue un personaje que le obligó a enfrentarse a emociones reales, a romper silencios y a entender que salir de un papel también forma parte del oficio.
Y quizá por eso, tantos años después, Erik Killmonger sigue siendo uno de los personajes más potentes que ha dado Marvel. Porque quien lo interpretó lo vivió de verdad.
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