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‘Superman II’, la versión de Richard Donner

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Carátula de 'Superman II, el montaje de Richard Donner'
Carátula de ‘Superman II, el montaje de Richard Donner’

El inicio de la epopeya de todo superhéroe viene marcado por un hecho dramático que le hará tomar las riendas de sus responsabilidades, el sacrificio que secunda su vida personal en detrimento de sus anhelos. En Superman: The Movie (1978), el héroe nace del sacrificio de su padre Jor-El (Marlon Brandon), que actúa como un Laocoonte kryptoniano que logra salvar a su retoño enviándolo a la Tierra para que, cuando esté preparado, pueda llevar a cabo su mesiánico destino. El filme de Richard Donner no deja de reivindicar la ya de por sí mesiánica historia de Superman; un niño enviado por su padre a la Tierra con el fin de velar por la comunidad humana sin modificar el libre albedrío de los terrestres. Cuando justo antes de detonar Krypton, Marlon Brandon introduce a su primogénito en la cápsula que lo transportará a nuestro planeta, recita un discurso de marcado carácter religioso:

“El hijo se convertirá en padre y el padre en hijo.

Este es mi legado, todo lo que puedo darte”

 Centrado en esta idea, Richard Donner comenzó a rodar las primeras escenas de ‘Superman II’ mientras filmaba simultáneamente la primera entrega de la saga. Más adelante, las desavenencias de este con los productores acabaron por provocar el despido del director y muchas de sus escenas no pudieron verse en la versión final de Richard Lester, el director que terminó la película. El hecho de que no se utilizaran muchas de las escenas rodadas por Donner se debió, por un lado, a decisiones de montaje y, por otro, al alto precio que pedía Marlon Brandon por sus derechos de imagen. 

Las escenas rodadas por Donner cayeron en el olvido hasta que en 2005, animado por sus fans, se animó a recopilar las bobinas que contenían aquellas escenas que nunca salieron a la luz. Todavía tenía que luchar con los herederos de los derechos de Brando, que al parecer también habían heredado la codicia de su progenitor. Tras muchísimo esfuerzo nació Superman II: El montaje de Richard Donner; una versión dedicada al fallecido Christopher Reeve,  quien según Donner  es “el culpable de hacernos creer que un hombre es capaz de volar”. Donner eliminó muchas de las escenas cómicas en las que aparecía  Lex Luthor (Gene Hackman), además de la patética escena rodada por Lester en la que Superman sobrevolaba los cielos mientras sujetaba la bandera ‘yankee’.

Marlon Brando (Jor-El), en la versión de Donner
Marlon Brando (Jor-El), en la versión de Donner

De esta manera, Donner consiguió que el filme fuera más épico y dramático al profundizar en la relación paternofilial de Superman (Kal-El) y Jor-El. El filme comienza muy parecido al de 1980, aunque con algunas escenas que no habíamos visto nunca en las que Lois Lane trata desenmascarar a Superman. Más adelante, tras renunciar voluntariamente a sus poderes y comprobar la fatalidad de su decisión, un abatido y humanizado Christopher Reeve debe viajar al Polo Norte, con chaqueta primavera-verano eso sí, para pedir ayuda a su padre, el único capaz de ayudarle frente a los kryptonianos escapados de la Zona Fantasma. Es aquí donde reside la mayor novedad del montaje de Donner: ninguna decisión está exenta de responsabilidad y como tampoco lo está del sacrificio, en el caso de ser un superhéroe. La única opción de recuperar sus poderes pasa por absorber la poca energía que todavía  le queda a su padre, el cual desaparecerá para siempre. Kal-El ha fracasado, tomó una decisión egoísta en contra de sus responsabilidades como paladín terráqueo y ahora debe pagar con la eliminación del recuerdo de su padre. Esa escena, que los productores y la enorme codicia de Brando nos privaron, es oro. DC Comics, tras las poco rentables Superman III (1983) y Superman IV (1987), decidió hacer morir y resucitar al héroe en el famoso número La muerte de Superman, cerrando así el ciclo mesiánico iniciado con Donner. Por fin se cierra el ciclo del soñador Richard Donner. Por fin el padre se convirtió en hijo.