Hay leyendas que nunca pasan de moda, solo esperan el momento adecuado para volver a la carga con espada, magia y un buen giro inesperado. Y ojo, porque en enero de 2026 llega una serie de fantasía que quiere darle la vuelta al mito artúrico desde la raíz. No Camelot, no Excalibur brillante… aquí la historia empieza mucho antes.
Lo que propone The Pendragon Cycle: The Rise of Merlin no es contarte lo que ya sabes, sino meterte de lleno en el origen del mito. Y sí, suena ambicioso. Bastante.
Una serie de fantasía que empieza donde otras ni se atreven
La premisa es clara y va directa al grano: esta no es la típica historia del Rey Arturo que te han contado mil veces. Es el relato de cómo nace la leyenda, con Merlín como eje central, antes incluso de que Arturo empuñe nada. Una serie de fantasía que se atreve a mirar al pasado más salvaje y menos idealizado de Britania.
La producción adapta las novelas de The Pendragon Cycle de Stephen Lawhead, y arranca con la historia de los padres de Merlín: Taliesin (James Arden) y Charis (Rose Reid). Romance, tragedia, fe, guerra y un mundo que se cae a pedazos mientras otro intenta nacer.
Aquí no hay castillos relucientes ni armaduras recién pulidas. Hay barro, miedo, visiones, dioses antiguos que no se quieren ir y una nueva creencia que empieza a imponerse. Todo con una atmósfera densa, casi física, que se nota desde el primer minuto.
Atlantis, druidas y reinos rotos
Uno de los grandes giros de esta serie de fantasía es la importancia de Atlantis. Sí, Atlantis. No como postal bonita, sino como un reino condenado, desplazado y obligado a convivir con los Cymry en una tierra hostil. Dos pueblos rotos compartiendo espacio, historia y rencores. Mala combinación, ¿no crees?
Charis , princesa atlante, carga con la pérdida de su mundo y de sus dioses. Taliesin, criado como druida, también ha perdido la fe tras un encuentro bastante traumático con Cernunnos. Ambos sienten que algo está cambiando, aunque todavía no saben muy bien el qué. Y ahí empieza todo.
La serie se mueve entre guerras inminentes, tensiones políticas, amenazas externas y una magia que no es decorativa, sino peligrosa. Aquí los dioses antiguos dan miedo de verdad. No son símbolos, son presencias incómodas.
Luces y sombras de una producción más ambiciosa de lo que parece
No vamos a engañarnos: esto no es una superproducción de HBO. La serie de fantasía llega de la mano de The Daily Wire, una plataforma con personalidad muy marcada y un historial peculiar. Eso se nota, para bien y para mal.
Hay momentos donde la serie sorprende por su ambición visual y otros donde el presupuesto canta un poco. Algunos asedios parecen sacados de una recreación histórica con mucho croma y poca piedra real. Y sí, hay decisiones de vestuario y maquillaje que te sacan un poco de la escena.
Pero luego llegan imágenes potentes. Dioses antiguos que parecen sacados de una pesadilla celta, bosques que se comen ruinas cristianas, y escenas que transmiten una sensación de mundo en transición. No siempre impresiona, pero muchas veces engancha.
El reparto cumple con nota. Rose Reid aporta una presencia casi mística a Charis, mientras que Morgain, interpretada por Emree Franklin, se convierte poco a poco en uno de los personajes más inquietantes. Su descenso hacia la magia oscura es de lo más interesante que propone la serie.
The Pendragon Cycle: The Rise of Merlin
Violencia, sensualidad y fe… todo en la coctelera
Aunque esté claramente orientada a un público conservador, la serie de fantasía no se corta con la violencia ni con cierta sensualidad muy medida. No hay excesos gratuitos, pero tampoco se esconde nada. Sangre, tensión sexual y miradas que dicen más que cualquier diálogo.
Eso sí, el peso religioso es evidente. Hay momentos de “ven a la luz” bastante explícitos, que pueden chirriar a algunos espectadores. Aun así, la serie no niega la existencia ni el poder de los antiguos dioses. Simplemente plantea un conflicto espiritual constante, casi como una guerra invisible.
La magia está muy presente y no como simple truco visual. Es peligrosa, tentadora y tiene consecuencias. Morgain, por ejemplo, no es una villana de manual, sino alguien empujada hacia la oscuridad por rechazo, celos y ambición. Y eso siempre suma.
El Rey Arturo, Merlín y una leyenda que siempre fue cristiana
Conviene recordar algo que muchos olvidan: la historia del Rey Arturo siempre ha estado ligada al cristianismo. Desde las versiones medievales hasta la búsqueda del Grial, la fe forma parte del ADN del mito. Esta serie de fantasía no inventa nada nuevo en ese sentido, simplemente lo pone en primer plano.
Aquí Merlín no es solo el mago excéntrico que todos conocemos. Es el resultado de un mundo en conflicto, de dioses enfrentados y de una espiritualidad en plena transformación. Su origen tiene peso narrativo y promete marcar todo lo que vendrá después.
The Pendragon Cycle: The Rise of Merlin
Una apuesta distinta que puede dar la sorpresa
The Pendragon Cycle: The Rise of Merlin no es perfecta, ni lo pretende. Tiene limitaciones claras, decisiones discutibles y una identidad muy marcada. Pero también tiene ambición, mundo propio y una historia que se atreve a empezar desde cero algo que todos creemos conocer.
Se estrena el 22 de enero de 2026 en Daily Wire+, y aunque no vaya a gustar a todo el mundo, tiene los ingredientes necesarios para convertirse en una de esas series que generan conversación. Magia, historia, conflictos espirituales y un Merlín en construcción.
Ahora te toca a ti: ¿le darás una oportunidad a esta nueva serie de fantasía artúrica o prefieres quedarte con lo de siempre? Cuéntanos qué te ha parecido y no olvides seguirnos en Google News para no perderte ninguna leyenda que vuelva a despertar.



