Han pasado 16 años desde que Scrubs se despidió con aquella novena temporada que dividió al personal, y ahora, como si el hospital Sacred Heart nunca hubiera cerrado sus puertas, la serie vuelve a la vida. Sí, Scrubs regresa la próxima semana… y ya tenemos las primeras críticas. ¿Milagro médico o nostalgia con respirador? Vamos a verlo.
El regreso de Scrubs no es una simple reunión con bata blanca. Es una apuesta fuerte de ABC por recuperar una de sus comedias más queridas en plena fiebre de revivals. J.D., Turk, Elliot y compañía vuelven a pasar consulta, pero esta vez con el peso del tiempo encima y la obligación de demostrar que todavía tienen algo que decir.
Primeras críticas al regreso de Scrubs: ¿funciona la magia?
Uno de los primeros en pronunciarse ha sido Ryan Schwartz de TVLine, que ha sido bastante generoso con esta nueva etapa de Scrubs. Le ha puesto un B+ y no se ha cortado en elogios, asegurando que esta temporada sí hace lo que la polémica novena no consiguió. Según su análisis, Scrubs entiende ahora el crecimiento de J.D., interpretado por Zach Braff, y no lo borra de un plumazo como ocurrió en el pasado.
Scrubs
Schwartz destaca que tanto el reparto original como las nuevas incorporaciones brillan con luz propia. Y ojo, porque algunos de los nuevos ya vienen con premio bajo el brazo. Para él, esta versión más aterrizada de Scrubs tiene propósito real. No es un simple “vamos a repetir lo que funcionó”. Es un intento consciente de recuperar el corazón que convirtió la serie en algo especial.
Y sí, el mítico “Superman” de Lazlo Bane vuelve a sonar. Pero más allá del temazo, lo importante es que, según esta crítica, también regresa el alma de Scrubs. Esa mezcla de comedia absurda, fantasías imposibles y golpes emocionales que te dejaban con el nudo en la garganta mientras sonreías.
Nostalgia bien medida… aunque no perfecta
Desde The Wrap, Jennifer Keishin Armstrong ha ido en la misma línea. Para ella, el regreso de Scrubs “se siente como un milagro médico”. Le encanta cómo el reparto principal vuelve a meterse en sus personajes como si no hubiera pasado el tiempo. Hay química, hay ritmo y hay esa complicidad que solo se consigue después de años compartiendo plano.
Eso sí, también apunta que los personajes nuevos lo tienen más complicado. Moverse entre tanta familiaridad no es sencillo, y no todos lo logran con la misma soltura. Armstrong también cuestiona algunas secuencias de fantasía, que considera en su mayoría innecesarias. Aunque, siendo honestos, ¿no forman parte del ADN de Scrubs?
En cualquier caso, su conclusión es clara: Scrubs consigue equilibrar nostalgia y actualización sin destrozar el legado original. Y eso, en la era de los reboots fallidos, es casi un acto heroico.
No todas las críticas al regreso de Scrubs son aplausos
Pero no todo es entusiasmo. Desde Variety, Alison Herman ha sido bastante más dura con este regreso de Scrubs. Lo ha definido como “millennial cringe” y ha señalado que series médicas más recientes como The Pitt o St. Denis Medical abordan ciertos temas con mayor frescura y precisión.
Para Herman, esta nueva etapa ofrece básicamente más de lo mismo. Y plantea una pregunta incómoda: teniendo todas las temporadas originales de Scrubs disponibles en Hulu / Disney+, ¿por qué ver una versión que intenta parecerse tanto a la original cuando puedes ir directamente a la fuente?
Es un argumento interesante. Porque uno de los riesgos del regreso de Scrubs es precisamente ese: quedarse atrapado en su propia nostalgia. Cuando intentas replicar algo tan concreto, cualquier pequeña diferencia se nota. Y el tiempo, claro, no pasa en balde para nadie.
Un revival imperfecto, pero con estilo
Desde Collider, Greer Riddell ha ofrecido una visión más equilibrada, calificando esta nueva Scrubs como un “revival imperfecto”. Según su análisis, la química del reparto original sigue siendo el gran motor de la serie. Cuando J.D., Turk y Elliot comparten escena, todo fluye con naturalidad.
Scrubs
Donde tropieza un poco es en el intento de adaptar el humor al clima político y social actual. Scrubs siempre jugó con la incorrección y la exageración, y ajustar ese tono sin perder identidad es un ejercicio complicado. Aun así, Riddell reconoce que la serie mantiene intacto su estilo inconfundible.
Las secuencias surrealistas, los momentos musicales, las fantasías imposibles de J.D. y su voz en off cargada de sentimentalismo siguen ahí. Los pacientes continúan sintiéndose como personas reales, no simples excusas para el chiste. Y esa frase sobre hacer “todo el bien posible en un solo turno” resume perfectamente el espíritu que siempre definió a Scrubs.
¿Está Scrubs lista para una segunda temporada?
En líneas generales, la recepción del regreso de Scrubs está siendo mayoritariamente positiva. No es unanimidad absoluta, pero tampoco es el desastre que algunos temían cuando se anunció la resurrección. ABC parece haber aprendido la lección tras aquella novena temporada que dejó a muchos con sabor agridulce.
Esta primera temporada contará con nueve episodios y se estrenará el miércoles 25 de febrero a las 8 p.m. en American Broadcasting Company. Después, como manda la tradición moderna, también podrá verse en Hulu. Así que opciones no faltan.
La gran cuestión es si suficiente gente se enganchará como para garantizar una segunda temporada. Porque un revival no vive solo de críticas; necesita audiencia real. Y ahí es donde tú entras en juego.
¿Tiene sentido traer de vuelta Scrubs después de tantos años? ¿Te apetece volver a Sacred Heart o prefieres quedarte con el recuerdo intacto? Lo cierto es que pocas series mezclaron comedia y drama con tanta naturalidad como Scrubs. Si esta nueva etapa logra capturar хотя sea una parte de esa esencia, puede que estemos ante uno de los regresos más sólidos de los últimos años.
Ahora la pelota está en tu tejado. El 25 de febrero podrás juzgar por ti mismo si Scrubs vuelve con pulso firme o si necesita otra transfusión creativa. Y cuando la veas, pásate por aquí y cuéntanos qué te ha parecido… y ya de paso síguenos en Google News, que en Sacred Heart siempre hay sitio para una conversación más.


