La tercera temporada de The Last of Us ya está en marcha y, ahora sí, tenemos la primera imagen real de su rodaje. No es un teaser, no es una filtración borrosa de lejos y tampoco una teoría de Reddit: el set ya ha dejado ver a dos piezas clave de lo que viene, y eso cambia bastante la conversación sobre el futuro de la serie.
Lo más llamativo no es solo que HBO haya empezado a mover la maquinaria de nuevo, sino quién aparece en estas primeras imágenes. Porque si la segunda temporada cerró dejando a muchos espectadores con el corazón hecho polvo y la cabeza llena de preguntas, esta nueva etapa deja claro desde el principio cuál será el gran cambio de enfoque.
La primera imagen de The Last of Us temporada 3 ya deja claro por dónde irá la historia
Las primeras capturas del rodaje de The Last of Us muestran a Kaitlyn Dever y Kyriana Kratter en una escena tranquila, sobre una azotea, en medio de un entorno que vuelve a respirar esa mezcla tan reconocible de abandono, tensión y belleza rota que ha convertido a la serie en una de las producciones más cuidadas de HBO.
Kaitlyn Dever (ABBY) and Kyriana Kratter (LEV) filming The Last of Us Season 3pic.twitter.com/r5KDaWgJec
— The Last of Us News (@TheLastofUsNews) March 30, 2026
A simple vista no parece una secuencia explosiva ni una gran escena de acción. Y precisamente por eso resulta tan interesante. Todo apunta a un momento de observación, pausa y conexión entre personajes. Una de esas escenas que, en The Last of Us, suelen decir mucho más que una persecución o un tiroteo.
La gran lectura aquí está en quién ocupa el centro del plano. La presencia de Abby y Lev en este primer vistazo deja bastante claro que la tercera temporada va a abrazar sin rodeos el giro narrativo que ya insinuó el final de la anterior. Y sí, eso significa que la serie se prepara para cambiar de punto de vista de una forma muy importante.
The Last of Us
Abby toma el control de la temporada
Después de que la segunda entrega adaptara buena parte de la historia de Ellie en Seattle, la lógica narrativa empuja ahora a la serie hacia el otro lado del conflicto. Es decir: hacia Abby. Y eso no es un detalle menor, porque su recorrido es, probablemente, una de las partes más complejas, duras y discutidas de The Last of Us Part II.
En los videojuegos de Naughty Dog, la estructura siempre jugó con la idea de romper al espectador. Primero te coloca en un lugar emocional muy concreto… y luego te obliga a mirar la misma historia desde los ojos de alguien a quien no querías entender. Esa era la apuesta incómoda. Y también la más brillante.
La serie de HBO parece dispuesta a seguir ese mismo camino. No de forma improvisada, sino como una decisión meditada desde hace tiempo. El simple hecho de que la primera gran imagen del rodaje ponga a Abby y Lev en primer plano ya funciona como declaración de intenciones. Aquí viene otra temporada muy distinta. Y probablemente más arriesgada.
Lev no es un personaje secundario cualquiera y HBO lo sabe
Si has jugado al título de Naughty Dog, sabes perfectamente por qué Lev es tan importante. Y si solo sigues la serie, conviene dejarlo claro desde ya: no estamos hablando de un acompañante anecdótico ni de un añadido para rellenar metraje. Lev (Kyriana Kratter) es uno de los personajes más decisivos de todo este tramo de la historia.
Kyriana Kratter en Skeleton Crew
Su llegada reconfigura por completo el arco de Abby. No solo porque la obliga a enfrentarse a sus propias decisiones, sino porque introduce una relación que recuerda muchísimo a la dinámica que convirtió la primera temporada en algo especial. Salvando las distancias, claro. Aquí no hay copia, pero sí un eco emocional muy evidente.
Eso es precisamente lo que puede hacer que la tercera temporada funcione a un nivel altísimo si HBO acierta con el tono. Porque Abby necesita algo más que fuerza física o conflicto interno para sostener una temporada entera. Necesita humanidad, contradicción, desgaste… y ahí es donde Lev entra como elemento fundamental.
Que la primera escena filtrada entre ambos sea silenciosa y contenida tiene bastante sentido. Antes de los grandes golpes, The Last of Us siempre ha sabido cocinar el vínculo entre personajes a fuego lento. Y cuando lo hace bien, te destroza después con mucha más eficacia.
Seattle vuelve a ser clave en la atmósfera
Otro detalle importante de estas primeras imágenes es el aspecto del escenario. El diseño de producción vuelve a estar a un nivel muy alto, con una Seattle invadida por vegetación, estructuras deterioradas y esa estética post-apocalíptica que en esta serie nunca parece decorado de cartón piedra.
Eso importa más de lo que parece. The Last of Us no funciona solo por sus personajes o por su reputación como adaptación prestigiosa. También funciona porque ha conseguido construir un mundo creíble, triste, hostil y extrañamente hermoso. Un mundo donde cada rincón parece contar una historia incluso cuando nadie habla.
Y si la temporada 3 va a centrarse más en Abby, el entorno será todavía más importante. Su recorrido tiene otro ritmo, otra energía y otra clase de violencia. También más acción, más desplazamiento y una sensación constante de estar entrando en territorios cada vez más peligrosos y moralmente más grises.
La temporada 3 podría ser el final real de The Last of Us
Aquí viene la parte que probablemente más interés va a despertar entre quienes siguen la serie semana a semana. Durante un tiempo se habló bastante de que la adaptación podría alargarse más allá de una tercera temporada. Sobre el papel tenía sentido: el material de The Last of Us Part II es enorme, ambicioso y estructuralmente complicado.
Pero el panorama ha cambiado un poco. Entre la recepción más dividida de la segunda temporada y los comentarios recientes alrededor del rumbo creativo de la serie, ahora da la sensación de que HBO podría cerrar la historia principal antes de lo que muchos imaginaban. Y viendo por dónde va el rodaje, no parece una idea descabellada.
Si la tercera entrega cubre de forma completa el trayecto de Abby junto a Lev, la serie tendría ya sobre la mesa casi todas las piezas necesarias para completar este gran bloque narrativo. La cuestión no sería tanto “si queda material”, sino “cómo quieren terminarlo” y con qué ritmo.
Craig Mazin tiene ahora una papeleta enorme. No solo por la exigencia de adaptar una de las historias más debatidas del videojuego moderno, sino por tener que ejecutar uno de los relevos de protagonismo más delicados que se recuerdan en televisión reciente. No es poca cosa.
Porque si esto sale bien, la temporada 3 de The Last of Us puede ser una de las más intensas, oscuras y emocionalmente potentes de toda la serie. Y si sale mal… bueno, internet va a arder durante semanas.
Por ahora, esta primera imagen del rodaje ya ha conseguido lo más importante: dejar claro que HBO no está perdiendo el tiempo y que la siguiente fase de The Last of Us ya ha empezado de verdad. Y viendo quién está en el centro del plano, parece que lo que viene no será precisamente cómodo… pero sí muy difícil de ignorar.
Ahora toca esperar, teorizar un poco sin volverse loco y cruzar los dedos para que esta temporada esté a la altura. Y si no quieres perderte las próximas novedades, ya sabes: síguenos también en Google News, que Seattle acaba de volver a ponerse muy interesante.


