Si pensabas que ya habíamos visto todo lo que podía ofrecer La Niebla (The Mist) de Stephen King, prepárate, porque viene curva. Mike Flanagan se atreve con una nueva versión para Warner Bros., pero no quiere tocar ni una coma de lo que hizo Frank Darabont en 2007. Y eso ya cambia bastante el panorama.
La pregunta que muchos se hacen es evidente: ¿para qué volver a contar La Niebla si la película de 2007 es casi intocable? Pues el propio Flanagan ha salido a responder, y lo ha hecho sin rodeos y con bastante carácter. Esto no va a ser un simple remake, y eso, en el mundo del terror, ya es noticia.
Mike Flanagan no quiere rehacer, quiere reinventar La Niebla
Después de encargarse de una nueva miniserie de Carrie, Mike Flanagan, responsable de títulos como Doctor Sleep o Gerald’s Game, se lanza otra vez al universo de Stephen King. Y no hablamos de cualquier historia: hablamos de La Niebla, uno de los relatos más inquietantes del maestro del terror.
La película de 2007 dirigida por Frank Darabont es considerada por muchos como una de las mejores adaptaciones de King. Protagonizada por Thomas Jane y Marcia Gay Harden, dejó una huella brutal gracias a ese final demoledor que todavía hoy genera debate en cualquier conversación cinéfila.
Por eso, cuando se anunció que habría una nueva versión de La Niebla, las redes se llenaron de dudas existenciales. ¿De verdad hacía falta? ¿No era mejor dejarla tranquila? Flanagan, que no es precisamente nuevo en esto de adaptar a King, decidió contestar directamente.
Y aquí va su declaración completa, porque merece leerse tal cual: “Me encanta la película de Darabont, y no tiene ningún sentido rehacerla. Por eso voy en una dirección diferente”.
Pero no se quedó ahí. Añadió lo siguiente: “Aprendí hace mucho a no intentar predecir sobre qué discutirán o no las personas (todo el mundo necesita relajarse, sinceramente; acabo de ver toda una cadena de gente echando espuma por la boca por unos pósters hechos con IA para El Exorcista)… pero sí, esto no es una repetición. Las diferencias empiezan en la página 1”.
Vamos, que la nueva La Niebla no será un calco. Y eso ya tranquiliza bastante.
El recuerdo de 2007 y la sombra de la serie olvidada
Para entender el peso que tiene esta historia, hay que recordar lo que supuso La Niebla en 2007. Aquella tormenta que arrasa un pequeño pueblo de Maine, esa nube espesa que lo cubre todo al amanecer y las criaturas imposibles que emergen desde dentro… sigue siendo puro terror atmosférico.
La Niebla (2007)
El corazón de la historia es ese supermercado convertido en refugio improvisado. Un grupo de vecinos atrincherados, con el artista David Drayton y su hijo pequeño intentando sobrevivir mientras el mundo exterior se convierte en un infierno. Y como suele ocurrir en las obras de Stephen King, el verdadero monstruo no siempre tiene tentáculos.
El aislamiento, el miedo y la paranoia hacen que algunos saquen lo mejor de sí mismos… y otros lo peor. Ese componente humano fue lo que convirtió a La Niebla en algo más que una película de criaturas. Era incómoda, asfixiante, casi sudabas viendo cómo el grupo se fracturaba por dentro.
No olvidemos que en 2017 ya se intentó expandir el universo con una serie de diez episodios creada por Christian Torpe para Spike. Aquella versión no tuvo precisamente una acogida calurosa. Se perdió parte de la esencia y no logró conectar. Fue más bien un suspiro que pasó sin dejar demasiada huella.
Así que el reto para Flanagan es enorme. No solo tiene que enfrentarse al recuerdo de la película de Darabont, también debe demostrar que La Niebla todavía tiene algo nuevo que contar.
La Niebla (2007)
¿Qué puede cambiar realmente en La Niebla?
Flanagan ya dejó claro cuando se anunció el proyecto que no lo haría si no tuviera una buena respuesta al “¿por qué?”. En su momento escribió: “La Niebla va a ser genial. Si no hubiera una excelente respuesta a ‘por qué’, no la haría”.
Y añadió que recibió las mismas dudas cuando anunció proyectos como The Haunting of Hill House, The Haunting of Bly Manor o The Fall of the House of Usher. También ocurrió con Carrie o incluso con Ouija: Origin of Evil. Y al final, el tiempo le dio la razón.
Si algo ha demostrado este director es que sabe construir tensión lenta, ambientes densos y personajes que se te quedan pegados. Imagínate esa nube de La Niebla filmada con su estilo pausado, con esa sensación constante de que algo terrible está a punto de ocurrir aunque no lo veas del todo. Solo pensarlo ya da escalofríos.
Además, si realmente las diferencias empiezan en la página uno, eso significa que quizá explore ángulos del relato original que no vimos ni en la película ni en la serie. Tal vez profundice más en el origen de la grieta interdimensional, o quizá centre el foco en la dimensión psicológica del encierro. Las posibilidades son muchas.
Lo que está claro es que no será una repetición. Y eso, tratándose de La Niebla, es justo lo que necesitaba el proyecto para tener sentido.
Ahora te lanzo la pregunta directamente: ¿te apetece volver a ese supermercado atrapado en medio del fin del mundo o preferías dejar el recuerdo intacto? Cuéntanos qué opinas y, ya que estamos, síguenos en Google News, que prometemos no soltarte en medio de la niebla sin avisar.


