A veces el “no” más pequeño acaba persiguiéndote durante años. Y si no, que se lo digan a Jack Black, que acaba de confesar uno de esos rechazos que duelen incluso a quien escucha la historia desde el sofá. Porque sí, hubo un papel de Pixar que parecía llevar su nombre… y lo dejó pasar.
La revelación no llega con drama ni con lágrimas, sino con esa mezcla de humor y sinceridad tan suya. Jack Black lo cuenta ahora con una sonrisa torcida, de esas que dicen “ay, amigo, si pudiera volver atrás”. Y claro, cuando te enteras de qué personaje estamos hablando, la mandíbula se te descuelga un poco.
La confesión de Jack Black que nadie esperaba en una charla tranquila
Todo salió durante una entrevista reciente en la que Jack Black charlaba tranquilamente con Paul Rudd mientras promocionaban Anaconda, una comedia que promete risas y serpientes gigantes a partes iguales. En mitad de la conversación, surgió el tema de los arrepentimientos profesionales. Y ahí, sin rodeos, Jack Black soltó la bomba.
Reconoció que hubo un papel que rechazó y del que se arrepiente de verdad. No uno cualquiera, sino el villano de una de las películas más queridas de Pixar. Así, tal cual. Dijo que le ofrecieron poner voz a Síndrome en Los Increíbles. Y añadió, casi como quien se confiesa en voz baja, que es una de sus películas favoritas de todos los tiempos.
Síndrome en Los Increíbles
¿Te imaginas la energía de Jack Black canalizada en ese villano? Porque cuesta no hacerlo. Y precisamente por eso esta historia pica tanto.
Un “no” que parecía razonable… en ese momento
Lo más curioso es que Jack Black no rechazó el papel por desprecio a la animación ni por problemas de agenda. Nada de eso. Su decisión se basó en una primera impresión que, con el tiempo, se reveló como un error de cálculo bastante doloroso.
Según explicó, cuando leyó el proyecto no conocía demasiado al director, Brad Bird, y sintió que el personaje era demasiado plano. Un villano sin capas, sin matices. Jack Black, fiel a su instinto creativo, pidió algo más. Quería un giro, una reescritura, un poco más de profundidad para Síndrome.
La respuesta fue clara y rápida: “Estás fuera”. Y ahí terminó su relación con ese proyecto. En ese instante, seguramente pensó que había tomado una decisión lógica. Viéndolo ahora… bueno, la cosa cambia.
Cuando la película se estrena y te das cuenta del error
El golpe real llegó cuando Los Increíbles se estrenó y el mundo entero empezó a repetir lo mismo: “Esto es una obra maestra”. Porque Síndrome resultó ser todo menos un villano unidimensional. Tenía humor, tenía rabia, tenía ese punto trágico que lo hacía memorable. Y, claro, Jack Black lo vio desde la butaca.
Jack Black
Él mismo reconoce que fue una lección de humildad. Ver cómo una película en la que pudo estar se convertía en una de las más celebradas de la historia de la animación tuvo que escocer un poco. ¿No crees? Esa sensación de pensar “¿por qué fui tan complicado?” es algo con lo que cualquiera puede empatizar, aunque no estemos hablando de Pixar.
Al final, el personaje acabó en manos de Jason Lee, que hizo un trabajo tan bueno que hoy cuesta imaginar otra voz para Síndrome. Y aun así, la cabeza se te va a ese universo alternativo donde Jack Black lo da todo como villano con capa y gadgets imposibles.
Un villano que encajaba demasiado bien con Jack Black
Porque seamos sinceros: Síndrome tiene ese punto de energía desbordada, teatralidad y humor afilado que encaja perfectamente con Jack Black. Esa mezcla de genio resentido y niño grande herido parece escrita para él. Es de esos casos en los que el casting “alternativo” se siente casi inevitable.
Pero también es verdad que el cine está lleno de estos cruces imposibles. Decisiones que, en el momento, parecen sensatas y años después se convierten en anécdotas que contar entre risas… y un poquito de resignación.
La lección aprendida y una carrera que siguió adelante
Lo interesante de todo esto es que Jack Black no habla desde el resentimiento. No suena amargado ni frustrado. Su tono es más bien el de alguien que aprendió algo importante y siguió adelante. Y vaya si siguió adelante.
Desde entonces, Jack Black se ha convertido en una de las voces más reconocibles y queridas del cine de animación. Ahí está su trabajo en Kung Fu Panda, donde demostró que podía liderar una saga entera solo con su voz. O su interpretación de Bowser en Super Mario Bros. Movie, que terminó de consolidarlo como un imprescindible del género.
Jack Black en Super Mario Bros (cordonpress)
Está claro que no volvió a dejar pasar oportunidades así a la ligera. Como él mismo deja entrever, no tenía intención de que otro clásico se le escapara entre los dedos.
Pixar siguió sin él… pero la historia sigue viva
Los Increíbles, sin Jack Black, sigue siendo una de esas películas que envejecen de maravilla. Hoy se puede ver cómodamente en Disney+, recordándonos que a veces las cosas salen perfectas incluso con decisiones dolorosas por el camino.
Y Jack Black, por su parte, sigue tan activo como siempre. Entre estrenos, doblajes y proyectos nuevos, su carrera demuestra que un “no” no define a nadie. Aunque duela un poco recordarlo.
Al final, esta historia tiene algo muy humano. Porque todos hemos dicho que no a algo pensando que no era para tanto… y luego nos hemos preguntado qué habría pasado. Jack Black simplemente lo hizo a escala Pixar. ¿Tú qué opinas? ¿Te lo imaginas como Síndrome o crees que todo salió como tenía que salir? Cuéntanoslo en comentarios y no te olvides de seguirnos en Google News para más historias de cine contadas como a ti te gusta.


