Durante un tiempo pareció imposible que Marvel Studios fallara. Tras Avengers: Endgame, el UCM vivía en una sensación constante de éxito automático. Pero entonces llegó Eternals… y algo se rompió. Cinco años después de su estreno, y con el Multiverso acercándose a su cierre definitivo, su directora Chloé Zhao ha explicado por fin por qué aquella película nunca terminó de encajar y acabó convertida en uno de los mayores tropiezos económicos del estudio.
Y la respuesta es más sencilla —y más incómoda— de lo que muchos imaginaban.
“Eternals nunca fue una prioridad para Marvel”
En una reciente entrevista, Zhao ha reconocido algo clave: Eternals no estaba en la lista de prioridades de Marvel Studios antes de que ella se involucrara en el proyecto. No era una IP especialmente demandada, ni una pieza central del plan a largo plazo del estudio. De hecho, según la propia directora, nadie dentro de Marvel estaba empujando realmente para que esa película existiera.
Fue Kevin Feige quien decidió confiar en Zhao precisamente porque ella sí creía en la historia. El estudio vio en la directora de Nomadland a alguien con una visión clara y personal para un material que, de otro modo, habría seguido olvidado en un cajón. El problema es que esa apuesta creativa no iba acompañada de una apuesta estratégica.
Un experimento demasiado distinto para el UCM
Sobre el papel, Eternals lo tenía todo para triunfar. Un reparto coral lleno de estrellas, una directora oscarizada y la promesa de introducir una nueva mitología cósmica en el UCM. Marvel ya había convertido personajes desconocidos en iconos antes —ahí están los Guardianes de la Galaxia—, así que las expectativas eran altas.
Pero Eternals no jugaba con las mismas reglas. Su tono era más contemplativo, más solemne y menos accesible. La película apostaba por reflexiones sobre la inmortalidad, el libre albedrío y el paso del tiempo, sacrificando el ritmo y el humor que muchos espectadores asociaban con Marvel. Para algunos fue una propuesta valiente. Para la mayoría, una película desconectada del resto del universo.
El resultado fue demoledor: críticas divididas, el primer “rotten” del UCM en Rotten Tomatoes y una taquilla muy por debajo de lo esperado, incluso teniendo en cuenta el contexto postpandemia. Con un presupuesto elevado, Eternals terminó convirtiéndose en un fracaso de más de 400 millones de dólares para el estudio.

Un futuro cancelado antes de empezar
Las escenas postcréditos insinuaban mucho: la llegada de Black Knight, la presentación de Eros y un conflicto cósmico aún mayor con los Celestiales. Pero nada de eso prosperó.
Según las propias palabras de Zhao, ella era prácticamente la única persona interesada en seguir explorando ese rincón del UCM. Marvel, al ver la respuesta del público, decidió no seguir adelante. Sin respaldo creativo interno ni entusiasmo comercial, una secuela nunca fue una opción real.
Y ahora, con Avengers: Doomsday y Secret Wars perfilándose como el cierre de la Saga del Multiverso, la ausencia de los Eternos en los grandes eventos lo deja claro: Marvel ha pasado página.
El precio de arriesgar
Con Secret Wars funcionando como un “reset suave” del UCM, Marvel está eligiendo qué conservar y qué dejar atrás. Y Eternals, por muy ambiciosa que fuera, no conectó lo suficiente como para sobrevivir a ese filtro. Ni siquiera contratos que incluían secuelas, videojuegos o atracciones han sido suficientes para rescatar la franquicia.
Eso sí, hay algo que reconocerle al estudio: se atrevió a probar algo distinto. Confió en una autora con voz propia y permitió un experimento que no encajaba en el molde habitual. No funcionó, pero explica por qué Eternals se siente tan diferente al resto del UCM… y por qué también quedó tan aislada. A veces, incluso en Marvel, un gran riesgo solo se queda en eso.
Escucha la entrevista completa a continuación:
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