Volver a Parque Jurásico siempre provoca algo especial, como ese cosquilleo previo a que suene una banda sonora que llevas tatuada en la memoria. Y esta vez no hablamos de una secuela ni de un reboot imposible, sino de un anuncio que ha decidido arreglar en minutos el caos más famoso de la historia del cine con una idea tan simple que da risa.
Porque sí, el parque se fue al traste en 1993 por muchas cosas, pero nadie pensó que todo podía solucionarse con… mejor Wi-Fi. Así, sin más. Y lo mejor es que quienes regresan para demostrarlo son Sam Neill, Laura Dern y Jeff Goldblum, el trío original que convirtió Parque Jurásico en una experiencia irrepetible.
El impacto de Parque Jurásico en 1993: cuando el cine cambió para siempre
Para entender por qué este anuncio funciona tan bien, hay que volver a 1993. Parque Jurásico no fue solo un éxito de taquilla, fue un golpe sobre la mesa. Los dinosaurios dejaron de parecer muñecos de stop-motion y se convirtieron en animales vivos, con peso, textura y presencia real. El cine nunca volvió a ser igual.
La combinación de efectos digitales pioneros y animatrónicos reales creó una ilusión perfecta. Ver al T-Rex bajo la lluvia, con el suelo temblando a cada paso, no era solo espectacular: daba miedo de verdad. Y eso caló. Salías del cine convencido de que, si clonaban dinosaurios mañana, pasarían exactamente esas cosas.
Spielberg, la tecnología y el miedo a jugar a ser dioses
Buena parte de la magia vino de Steven Spielberg, que entendió que Parque Jurásico no iba solo de bichos gigantes. Era una advertencia elegante sobre la arrogancia humana, sobre creer que podemos controlar la naturaleza con botones, pantallas y sistemas informáticos que fallan justo cuando no deben.
Dennis Nedry no necesitó dinosaurios para liarla: bastó un ordenador, una contraseña mal gestionada y una tormenta tropical. El mensaje era claro. La tecnología es poderosa, pero también frágil. ¿No te suena peligrosamente actual?
El anuncio del Super Bowl que arregla Isla Nublar en cinco minutos
Y aquí es donde entra el anuncio que se emitirá durante la Super Bowl LX. La premisa es tan absurda como brillante: ¿y si el verdadero problema de Parque Jurásico no fue la ambición científica, sino una conexión lamentable a internet?
El spot mezcla imágenes de la película original con nuevas escenas, respetando el tono pero retorciéndolo con humor. Las vallas fallan, el sistema cae, el caos empieza… hasta que alguien dice la frase mágica: “Deberíais haber enchufado esto”. Y de repente, todo vuelve a funcionar.
anuncio sobre Parque Jurásico
Wi-Fi finds a way: el chiste que duele porque tiene razón
La gracia está en que el anuncio no se burla de Parque Jurásico, se ríe con ella. Goldblum suelta frases que parecen escritas por el propio Ian Malcolm después de tres cafés. Sam Neill vuelve a mirar a los dinosaurios como si no se creyera nada. Laura Dern recupera esa mezcla de asombro y escepticismo tan suya.
La aparición de un empleado de Xfinity solucionando el desastre es el remate perfecto. No hay épica, no hay sacrificios. Solo cobertura estable. Y sí, es ridículo. Pero también tremendamente satisfactorio.
Jurassic World y el recordatorio de que el parque nunca puede funcionar
Este chiste funciona aún mejor si piensas en Jurassic World, la película que nos enseñó cómo sería un parque de atracciones con dinosaurios funcionando de verdad. Colas, camisetas, niños flipando y adultos sacando… hasta que, sorpresa, algo sale mal.
Indominus Rex en Jurassic World
Porque en Parque Jurásico, da igual cuántas veces lo intentes: la naturaleza siempre encuentra la forma de descontrolarse. Puedes mejorar la seguridad, el ADN, los protocolos… pero basta una decisión estúpida o una grieta en el sistema para que todo salte por los aires.
La ironía de arreglarlo todo con cobertura total
Ahí está la ironía deliciosa del anuncio. Después de seis películas insistiendo en que no se puede controlar el caos, llega un spot de dos minutos y dice: “Tranquilos, era el Wi-Fi”. Y, de alguna manera, lo compras. Porque no pretende ser canon, solo un guiño cómplice al espectador que lleva treinta años sufriendo apagones en Isla Nublar.
Es humor autoconsciente, del bueno. El que entiende el legado de Parque Jurásico y se permite jugar con él sin miedo. ¿No te dan ganas de que alguien rebobine la saga solo para ver cómo cambia todo con una señal decente?
Un final feliz que no borra el caos, pero sí saca una sonrisa
Este anuncio no reescribe la historia, pero ofrece algo que nunca tuvimos: un final feliz para Parque Jurásico. John Hammond consigue su parque, los dinosaurios siguen en sus recintos y nadie acaba perseguido por un T-Rex bajo la lluvia. Todo gracias a una conexión estable y cinco años al mismo precio.
Es absurdo, es ligero y es justo lo que necesitábamos. Porque a veces, volver a un clásico no es para añadir más tragedia, sino para reírte un poco de todo lo que salió mal. Y oye, después de tantas secuelas, se agradece.
Ahora dime tú: ¿crees que Parque Jurásico habría sido una historia muy distinta con buen Wi-Fi desde el principio? Déjanos tu teoría en comentarios y síguenos en Google News, que aquí la señal siempre llega perfecta 🦖📡.


