El cazador acecha es la saga que redefinió a Green Arrow. Lo alineó con la moda de los héroes adultos de DC transformándolo en un noir maduro en el que los trajes chillones no servían de nada.
La década de los 80 que transformó DC
Los años 80 supusieron un gran cambio para el cómic en Estados Unidos. Es casi un canon establecido que el nuevo DC, adulto y serio, llegó tras el éxito del Dark Knight returns de Frank Miller. Lo que llevó a una reescritura de todos sus héroes. Pero fue un año antes con Crisis en Tierras Infinitas donde realmente se dio el pistoletazo de salida, apoyado en autores que ya habían establecido bases como Marv Wolfman o Alan Moore. Llegaba una nueva era, más oscura.
Bajo este nuevo prisma los héroes recibieron nuevos orígenes como Hawkman, más cercano al de Kanigher y Kubert de la edad de plata, o tuvieron un cambio de registro y tono. Este fue el caso de Green Arrow. Y para transformar al primero risueño y luego politizado arquero, se eligió un autor con bagaje en la editorial y en independientes, siempre en títulos marcados por un tono más adulto incluso cuando no debería tenerlo cuando se encargó de los guiones.
Un inicio arrollador para la nueva etapa

Como fue costumbre, una miniserie en formato prestigio de lujo (con mejor papel y un color más cuidado en la impresión) hacia de nuevo inicio del personaje. Esto fue El cazador acecha. Una historia en la que hay asesinos psicópatas, violencia sexual, mafias y violencia explícita, algo nunca visto en las páginas del arquero esmeralda. La llegada de Shado, el reflejo de Queen deformado, fue el inició de un nuevo arquero esmeralda.
Su relación con Canario Negro se hizo adulta y abandonó el romance casi adolescente para transformarse en una pareja madura que necesita encontrar sus puntos comunes para poder avanzar. El tono giró 180° grados, a pesar de haber tenido una época callejera, el nuevo enfoque era noir, áspero, psicológicamente profundo y muy tenso. Adiós a las flechas trucadas, solo puntas afiladas de acero. Y fue un triunfo, tanto para la colección como para el personaje, que de repente pasaba a contar con la atención del público.
El mismísimo Grell tomaría el peso del arte de la obra, con un estilo pictórico de trazo ligero donde el color más que las tintas imprimían la fuerza a las viñetas. Con una narración que se apoyaba en los diseños puntuales de las calles entre viñetas, permitiendo fluir el dibujo entre ellas, para aportar preciosismo e impacto y composiciones que imponían un ritmo pausado pero dinámico.
Tras el Cazador acecha, llegaba la serie regular
Grell continuaría escribiendo la serie regular de Green Arrow, pero dejaría el arte en manos de otros autores como Ed Hannigan y Dick Giordano. Mantendría el tono y los argumentos, desde la persecución de un asesino en serie, inmiscuirse en un tema de espionaje y hasta enfrentarse a las actividades de bandas callejeras de la época.
Y en medio tuvo una aparición en Question, una de las grandes series adultas de DC, así Dennis O’Neil volvía a escribir a un personaje que él mismo llevó en una versión pretérita a grandes cotas de calidad. Y tras eso el annual de Queen se cruzó con el de Detective Cómics y Question nuevamente, para remarcar aún más el nuevo tono más cercano al género negro que a los superhéroes. Si tuviéramos que comparar obras más modernas tendríamos que remitirnos a autores como Brubaker y su Incógnito o las etapas de Rucka en varias series.
El mejor Arrow no lleva flechas trucadas
Quizás sea esta la mejor etapa, o al menos entre las tres mejores, del personaje. Nunca Green Arrow tuvo más potencia en sus temas y una historia tan cercana a la realidad que sus lectores podían identificarse con las tramas. La colección se mantuvo mientras Grell estuvo a los mandos, pero poco a poco el agotamiento convirtió lo novedoso en confortable y perdió su impacto. A pesar de que se ha intentado varias veces, Green Arrow nunca ha vuelto a tener una etapa tan pura en su concepto, lo que hace de ésta una joya en medio de una trayectoria larga y no siempre de calidad.
Si te ha sorprendido esta etapa adulta y noir de Oliver Queen, no pierdas de vista todo lo que publicamos sobre DC y cómics clásicos. Puedes seguir a Cinemascomics en Google News y recibir nuestras reseñas y novedades directamente en tu móvil, sin perderte ningún lanzamiento imprescindible.
Y si después de leer la review tienes claro que necesitas esta joya en tu estantería, puedes conseguir DC Finest Green Arrow: El cazador acecha en este enlace. Porque el mejor Green Arrow no lleva flechas trucadas… y este tomo es historia viva del cómic.
DC Finest. Green Arrow. El cazador acecha. 6
NOTA CINEMASCOMICS
TOTAL
En 1987, el veterano Mike Grell, famoso por su trabajo en Warlord y por cuyas manos habían pasado personajes como La Legión de Superhéroes y el propio Green Arrow, durante su etapa en conjunto con Green Lantern, revitalizó al arquero de DC con la increíble miniserie en formato Prestigio Green Arrow: The Longbow Hunters, que supuso un nuevo comienzo de Oliver Queen dentro de la continuidad post-Crisis. A continuación, el propio Grell relanzó la cabecera de Green Arrow, profundizando en la esencia del personaje y presentándolo a toda una generación de lectores. Este primer recopilatorio de aquella etapa recoge tanto la miniserie como los primeros números de la serie regular, además de cruces y especiales.


