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Crítica de ‘Tron Legacy’. El mundo de Tron 28 años después.

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Póster de 'Tron Legacy'
Póster de ‘Tron Legacy’

Mucha expectación ha generado ‘Tron Legacy’, nueva entrega del clásico film de culto de la Disney ‘Tron’, estrenada en 1982, y que si bien no tuvo un gran éxito el año de su estreno el tiempo le ha ido situando como el film de culto que es hoy. El film fue obra del guionista y director Steven Lisberger, un director que desgraciadamente no tuvo mucha suerte con los films que dirigió, cuenta entre su filmografía con títulos como ‘Persecución muy, muy caliente’ (1987) o “La furia del viento” (1989), este resultó su ultimo film en la dirección; 28 años después vuelve a escena como productor en “TRON: LEGACY”.

‘TRON’ fue pionera en el uso de gráficos por ordenador, platós virtuales y efectos de retroiluminación. Su combinación única de acción real rodada en 70mm, efectos generados por ordenador y animación dibujada a mano, la convirtió en uno de los largometrajes más impactantes de la época. “TRON” se convirtió en una cinta de culto, que lleva más de 25 años formando parte de la cultura popular y que representa un punto de inflexión de las películas con efectos.

Al igual que el primer título provisional de la película ‘Tron 2.0’, el film vuelve a introducirnos en una versión mejorada, una versión 2.0, del mundo que conocimos en la primera película, algo normal ya que los medios tecnológicos en la industria del cine han dado unos pasos de gigante desde que se estrenara el film haya en 1982. Con ello Eric Barba (El curioso caso de Benjamin Button) han creado un ambiente espectacular, con unos planos y escenas increíbles, el único pero en ese apartado es lo mucho que canta la recreación en 3D de Jeff Bridges de joven, recordando a películas como “Beowulf” o “Polar Express”, que si en el mundo virtual aún se podía haber perdonado en el mundo real no tanto. Y aunque los efectos especiales son de una enorme calidad lo tendrá difícil para ganar el oscar en esa categoría ante un rival como “Inception (Origen)”. También me parece importante destacar la partitura del film que te introduce a la perfección en la acción del film, obra del grupo fránces Duft Punk, que además cuenta con un pequeño papel en la película.

En cuanto a la dirección del debutante Joseph Kosinski, es más que digna, aunque se notan los guiños a otras películas míticas como ‘La naranja mecánica’ o ‘Star Wars’, en escenas claves que mejor no voy a desvelar. Los actores están correctos, pero habría que destacar sin lugar a dudas la interpretación del actor Michael Sheen, este hombre es un todo terreno, tan pronto te hace de hombre lobo en “Underworld”, como de Aro, líder de la realeza de vampiros Volturi en la saga “Twilight”, o te da vida de manera sublime al histriónico Castor, un programa flexible y extravagante, dueño del club nocturno de la Red: el End of Line Cluben.

En definitiva un film para pasar un buen rato en el cine y reencontrarnos con aquel crío que disfrutó con la primera película.


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Desde que tengo uso de razón siempre me he sentido atraído por el dibujo, los cómics y sobre todo el cine, culpa de esta afición la tiene “Star Wars: Episodio IV”, me sentí fascinado por la gran cantidad de naves espaciales que aparecían en ella y todo el mundo creado por George Lucas, la escena de la nave corellia perseguida por un crucero imperial que avanzaba hasta llenar la pantalla fue impactante. La música de John Williams era pegadiza y fácil de recordar, ya para entonces recuerdo mis colecciones de cromos y los muñecos de la saga. Otra gran influencia han sido los cómics, en concreto las ediciones de Vertice de Spiderman, La patrulla X, Los Vengadores, Los 4 fantásticos, con los que aprendí a dibujar copiando las viñetas de John Romita Sr. y Jack Kirby. Así que no era de extrañar que terminase estudiando en la escuela de artes de Zaragoza.