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Batman tiene otra regla de oro a parte de “no matar”

Batman tiene otra regla de oro a parte de "no matar"

A lo largo de los años, Batman siempre intenta no matar a los villanos a los que se enfrenta, pero a parte tiene otra norma que suele cumplir.

Durante los últimos 80 años, el personaje de Batman ha evolucionado en muchas encarnaciones diferentes, pero uno de sus principales rasgos en la mayoría de las versiones modernas es su regla de no matar. Si bien es conveniente para las historias de DC Comics seguir ese tipo de código porque mantiene vivos a sus villanos para futuras historias, también lo convierte en un héroe convincente. Una cosa es eliminar el crimen matando al criminal, pero intentar eliminar el crimen reformando al criminal, es una forma más honorable de distribuir justicia.

Pero Batman tiene una segunda regla, se trata de no es llamar a los villanos por el apodo que ellos mismos han escogido, sino por su nombre real. Por ejemplo se refiere a El Pingüino como Cobblepot, Dos-Caras como Harvey Dent y Poison Ivy como la Dra. Pamela Isley. Aunque esto no lo aplica con el Joker, ya que esa es la única identidad conocida que tiene.

Es una estrategia muy inteligente.

Batman pretende derribar los muros psicológicos que los villanos han construido, para que recuerden sus orígenes. En un intento de encontrar a la buena persona en su interior. Sus enemigos no nacen malvados, pero normalmente van cambiando debido a circunstancias desafortunadas. El hecho de que se les recuerde a sus inocentes seres anteriores puede darle a Batman una pizca de esperanza para que se rehabiliten.

Después de todo, si Batman va a evitar que los criminales cometan crímenes terribles sin matarlos… ¿De qué sirve hacerlo si sabe que eventualmente encontrarán una manera de liberarse y volver a hacerlo? Es un ciclo que continúa repitiéndose, y la única razón por la que Batman persiste es que todavía cree que puede reformarlos.