Si pensabas que El día de la revelación iba a ser otra película de platillos volantes y rayos verdes… mejor siéntate. Steven Spielberg ha vuelto a la ciencia ficción y lo ha hecho dejando más preguntas que respuestas en un tráiler que huele a paranoia, conspiraciones y algo mucho más grande que un simple avistamiento. Y ojo, porque lo que esconde no es poca cosa.
La primera pieza ya nos dejó con el cuerpo raro en diciembre, pero el spot del Super Bowl ha terminado de agitar el avispero. El día de la revelación apunta a ser uno de los eventos sci-fi de 2026, y estos cuatro detalles cambian totalmente la partida. Vamos a desmenuzarlo como toca.
Un protagonista que desaparece cuando más sabe en El día de la revelación
Uno de los golpes más llamativos del tráiler de El día de la revelación es la desaparición del personaje de Josh O’Connor, Daniel Kellner. Su nombre aparece en una lista de empleados desaparecidos, y eso ya activa todas las alarmas. Pero no parece el típico secuestro alienígena sin más.
Lo interesante es que Daniel habla abiertamente de “revelarlo todo al mundo, de una vez”. No suena a víctima, suena a tipo que ha descubierto algo demasiado grande y ha decidido tirar de la manta. Y claro, cuando alguien amenaza con soltar la bomba informativa del siglo, los poderosos se ponen nerviosos.
En El día de la revelación, todo apunta a que Daniel posee pruebas o algún tipo de artefacto que demostraría contacto extraterrestre real. Y no estamos hablando de una luz borrosa en el cielo, sino de algo que podría cambiar la historia humana. ¿Te imaginas el caos?
La sensación que transmite el tráiler es de thriller paranoico, casi político. Organizaciones oscuras, silencios forzados, advertencias crípticas. Nada de invasiones a lo loco desde el minuto uno. Aquí primero se cocina la tensión a fuego lento. Y eso, viniendo de Spielberg, huele a jugada maestra.
Una advertencia que no tiene marcha atrás
Colin Firth lanza una frase que da escalofríos: “Si haces esto, no habrá vuelta atrás”. Esa línea en el contexto de El día de la revelación sugiere que la revelación no es solo informativa, sino irreversible. Algo que, una vez dicho, conecta a la humanidad con algo que no podrá deshacerse jamás.
No es solo contar la verdad. Es abrir una puerta que igual nunca debió abrirse.
Emily Blunt y el inquietante lenguaje de ondas
Si hay una escena que se te queda grabada del tráiler de El día de la revelación, es la de Emily Blunt en pleno directo como meteoróloga. De repente, en lugar de hablar, empieza a emitir sonidos extraños, clics distorsionados, como si alguien estuviera usando su cuerpo de altavoz.
Emily Blunt
Esa secuencia no es gratuita. Muchos han señalado que esos sonidos recuerdan al llamado “lenguaje de onda sinusoidal”, una teoría dentro del mundo ufológico que sugiere que los extraterrestres se comunicarían mediante frecuencias y vibraciones, no palabras. Suena loco, sí, pero encaja demasiado bien.
Spielberg ya jugó con la comunicación musical en Encuentros en la tercera fase, así que no sería raro que en El día de la revelación vuelva a explorar esa idea de que el contacto no es visual, sino sensorial. Sonido, vibración, conexión directa al cerebro.
Además, algunos análisis de esos sonidos apuntan a que el mensaje sería algo parecido a “manteneos tranquilos”. Eso cambia mucho el tono. No parece un “vamos a destruiros”, sino un “preparaos”. Y eso, sinceramente, da más miedo.
Conciencia colectiva y miradas que lo dicen todo
Otro detalle inquietante en El día de la revelación es la dilatación de pupilas en varios personajes. No es casual. Hay planos donde parece que los personajes comparten algo, como si una red invisible los estuviera conectando.
Se insinúa una especie de conciencia colectiva, una fusión mental entre humanos… y quizá algo más. Cables blancos de estilo neurológico aparecen conectando a distintos personajes. Tecnología, mente y algo extraterrestre mezclándose en un cóctel bastante perturbador.
Hay incluso un momento que sugiere control remoto entre personas. Eso abre un melón enorme: ¿y si el contacto no es una invasión física, sino una colonización mental? El día de la revelación parece querer ir por ahí, y eso la convierte en algo mucho más inquietante que una simple nave sobrevolando ciudades.
El ovni que confirma que esto va a escalar
Durante buena parte del metraje promocional, El día de la revelación juega al escondite con el ovni. Apenas un destello en un monitor, una silueta borrosa en una sala de control. Pero el anuncio del Super Bowl ya no se anda con rodeos.
OVNI
La nave aparece de forma clara, emergiendo entre nubes con una luz cegadora y esa forma circular clásica que todos reconocemos al instante. Y ahí es cuando entiendes que la película va a pasar del susurro al grito.
Si al principio todo era comportamiento extraño de animales, ciervos mirando fijamente, pájaros inmóviles como estatuas, ahora el tráiler deja claro que el contacto va a hacerse visible para todo el planeta. Y la gran pregunta es: ¿lo provoca Daniel con su intento de revelarlo todo?
Ese posible vínculo entre la “revelación” humana y la aparición física del ovni es clave. Puede que El día de la revelación no trate solo de descubrir que no estamos solos, sino de entender que ellos estaban esperando el momento adecuado.
Spielberg, con 79 años, vuelve al terreno que lo convirtió en leyenda con E.T. y Encuentros en la tercera fase, pero aquí el tono es más oscuro, más adulto, más inquietante. No hay bicicletas volando contra la luna. Hay conspiraciones, mentes conectadas y un planeta a punto de cambiar para siempre.
Y lo mejor es que el tráiler no lo cuenta todo. Deja huecos, silencios, miradas largas que incomodan. Te obliga a pensar. Te deja con esa sensación en el estómago de que algo grande se acerca y no sabemos si estamos listos.
El día de la revelación se estrena el 12 de junio y ya apunta maneras como uno de los bombazos del año. Ahora la pelota está en tu tejado: ¿crees que estamos ante la próxima gran obra de ciencia ficción de Spielberg o ante un experimento demasiado ambicioso?


