Marvel coloca a Katharyn Blair, coguionista de un episodio de la segunda temporada de la serie Loki (de Disney +), al frente de contar lo que ha sucedido a continuación. Panini Comics acompaña a Mobius, B-15, O.B. y a la Señorita Minutos a una nueva encarnación de la AVT.
Reuniendo al grupo
Qué mejor manera de continuar con las andanzas de la Agencia de Variación Temporal que retomar la acción poco después del final de la segunda temporada de Loki, trasladando al cómic el mismo espíritu que hemos disfrutado en la serie. Para ello recuperamos a personajes ya conocidos en la adaptación de acción real como Mobius, B-15 y demás, acompañados por nuevas versiones virtuales derivadas de la Señorita Minutos y viejos conocidos como Sylvie, la variante femenina de Loki. Pero con lo conocido no es suficiente así que vamos a tener que contemplar el reparto con nuevas variantes surgidas de líneas temporales variopintas.
Por una parte contaremos con una Spider-Gwen proveniente de una realidad que ya no existe, con una comprometida Capitana Carter, con un Gambito entristecido por la pérdida del amor de su vida en una realidad alternativa y también con alguien llamado Jimmy Hudson, con garras de adamantium, que en el limbo queda si se trata de una variante del mismísimo Lobezno o vayan ustedes a saber qué. A ellos tenemos que sumar a Ingrid, una voluptuosa y misteriosa mujer.
Juntos van a tener que enfrentarse a diferentes amenazas, comenzando por unos Marvel Zombies y terminando con Pesadilla y la encarnación de la Bruja Escarlata que quedó sepultada en la montaña de Wundagore al final de Doctor Extraño y el Multiverso de la Locura.

El enlace al final del brazo
Pues eso, que cine, series y cómics se dan de la mano en este caso y la continuidad de Marvel se traslada entre diferentes formatos, unos más lógicos que otros. Resulta agradable compartir el tono desenfadado que imparte Katharyn Blair, heredero del serial televisivo con un plus de locura añadido a una mezcla ya de por sí explosiva. Muy entretenido de leer, desquiciante en su planteamiento y con ese toque de incertidumbre que suele rodear a la AVT; es como si aquellos que tienen que controlar que todo vaya como debe no fuesen capaces de llevar a cabo una buena gestión de sí mismos.
En algunos momentos se acusa la falta de familiaridad de Blair con el medio, dejando a algunos personajes un poco carentes de significado, en la narrativa, casi forzados o impostados. La Capitana Carter o Sylvie sufren una desconexión en el desenlace de la aventura, tan pronto están como dejan de tener relevancia, como si no fuese necesario ver un escudo volar o un hechizo ser lanzado. Eso chirría un poco y les desplaza de un protagonismo que recae principalmente en Spider-Gwen y en Ingrid, con gran sorpresa final de las que merecen que se lance pirotecnia.
Merece la pena dejar volar la imaginación y pensar que puede hacer algún autor de La Casa de las Ideas con esa Wanda Maximoff oscura y negativa que se marca una salida por la puerta de atrás que podría llevarla a encontrarse con la versión amable que Marvel ha recuperado del personaje bajo los mandos de Steve Orlando.
El parecido físico no lo es todo

Y para eso tenemos a nuestro querido Pere Pérez a los lápices. Observar su trazo nos hace ver a Owen Wilson, Sophia Di Martino, Wunmi Mosaku o Ke Huy Quan, aunque por otra parte Hayley Atwell o Elizabeth Olsen no se correspondan tanto a sus personajes. Efectividad y dinamismo mediante poses siempre dispuestas a la acción, en algunas fases del tomo se puede hasta notar la tensión a la que están sometidos los protagonistas. Buen trabajo el del barcelonés que no para de enlazar un proyecto con otro en Marvel.
La serie de la AVT se queda en limitada, suficiente por el momento pero deja con ganas de más. Su apuesta es el reflejo más claro entre lo visto en el UCM y su trasvase a un cómic, sin necesidad de grandes alardes, con un reparto más propio de una pléyade de secundarios a los que nadie sabe cómo tratar hasta que dan con un autor que los aprecia, que se abre a conocer nuevos detalles y que no deja de dotarles de vida.
Mención especial para las páginas dedicadas a la Señorita Minutos, Doc Reloj y Sir Segundos, obra de Ryan North y Enid Balám, donde la necesidad de provocar una sonrisa se convierte en una virtud escalofriante en manos de quien lo hace sencillo a pesar de su complejidad.
Si te quedaste con ganas de más tras el final de Loki, este cómic es la forma más directa de volver a perderte en el caos de la AVT. Variantes imposibles, multiverso desatado y una lectura tan entretenida como irregular, muy en la línea de Marvel. Puedes hacerte con el tomo aquí. Y recuerda seguirnos en Google News para no perderte ninguna reseña, estreno o locura del multiverso.


