Proyecto Salvación (Project Hail Mary) será una de las películas de ciencia ficción más impactantes d 2026 y ya tiene duración oficial y apunta a ser un viaje largo… pero de los que se disfrutan. Si te daba respeto eso de sentarte más de dos horas en la butaca, igual hoy cambias de idea.
La adaptación al cine de la novela de ciencia ficción de Project Hail Mary de Andy Weir llega con un metraje que no se anda con medias tintas. Y, curiosamente, lejos de asustar, la cifra invita a frotarse las manos pensando en todo lo que puede caber ahí dentro.
La duración de Proyecto Salvación
La película tendrá una duración de 2 horas y 36 minutos, créditos incluidos. Sí, has leído bien. Casi dos horas y media para perderte en el espacio, en la ciencia y en decisiones imposibles.
La información se ha confirmado a través de fuentes cercanas a la producción y ha sido respaldada por el propio equipo creativo. Además, se ha aclarado que ese tiempo incluye los créditos finales, algo importante porque en producciones de este calibre pueden alargarse fácilmente ocho o diez minutos.
Eso significa que la historia “pura” se mueve cómodamente por encima de las dos horas y veinte minutos. Y, en este caso concreto, cuesta verlo como un problema. Más bien al contrario: suena a que nadie ha tenido que ir con tijeras a recortar momentos clave.
Project Hail Mary (2026)
Comparaciones inevitables con Marte
Es imposible no pensar en Marte (The Martian), otra adaptación de Andy Weir que demostró que la ciencia dura, bien contada, puede ser puro entretenimiento mainstream. Aquella película rondaba las dos horas y veinte minutos con créditos bastante contenidos.
Si Proyecto Salvación se estira un poco más, tiene sentido. La novela original es más ambiciosa, más emocional y, sobre todo, más compleja en estructura. Aquí no solo hay una misión espacial, hay memoria perdida, dilemas morales y una amistad tan inesperada como entrañable.
Ryan Gosling, ciencia y un viaje sin billete de vuelta
La película está protagonizada por Ryan Gosling, que se mete en la piel de Ryland Grace, un profesor convertido a la fuerza en la última esperanza de la humanidad. Y sí, solo con esa frase ya apetece sentarse y dejarse llevar.
La dirección corre a cargo de Phil Lord y Chris Miller, una dupla que sabe equilibrar espectáculo, humor y emoción sin que chirríe nada. Su implicación hace pensar que este metraje no es capricho, sino necesidad narrativa. Lo han demostrado con La LEGO película (2014), Batman: La LEGO película (2017) y Spider-Man: Un nuevo universo (2018).
Porque Proyecto Salvación no es solo ciencia ficción de conceptos grandes. Es también una historia muy humana sobre responsabilidad, sacrificio y lo que significa tomar decisiones cuando nadie más puede hacerlo. Y eso, si se quiere contar bien, necesita tiempo.
Por qué aquí el metraje largo juega a favor
Hay historias que sufren cuando se condensan demasiado, y esta es una de ellas. La novela dedica mucho espacio a construir quién era Ryland Grace antes de la misión, qué pierde y qué gana por el camino. Reducir eso sería quitarle alma a la película.
Además, gran parte del encanto está en ver cómo se resuelven problemas científicos paso a paso. No es una sucesión de explosiones, es pensar, probar, fallar y volver a intentarlo. En pantalla, eso puede ser oro si se le da espacio para respirar.
Project Hail Mary
¿De qué va Proyecto Salvación?
La historia nos lleva a un futuro cercano en el que los científicos detectan algo inquietante: el Sol está perdiendo luminosidad. Si continúa así, la Tierra entrará en una glaciación catastrófica en apenas unas décadas. La causa parece venir de un misterioso microorganismo alienígena que consume energía.
Ese organismo, bautizado como Astrophage, se convierte en el centro de una carrera contrarreloj liderada por una figura implacable, Eva Stratt, que recluta a Ryland Grace para estudiar la amenaza. Grace descubre cómo funciona el Astrophage y cómo podría usarse incluso como combustible espacial.
La solución pasa por una misión desesperada: enviar una nave, la Hail Mary, hasta otra estrella que parece inmune al problema. El viaje es de ida. No hay tiempo para volver. Cuando Grace despierta en la nave, no recuerda quién es ni por qué está allí… y descubre que está completamente solo.
Project Hail Mary
Un encuentro que lo cambia todo en Proyecto Salvación
En ese sistema estelar, Grace conoce a Rocky, un alienígena ingeniero de una especie completamente distinta, pero con el mismo problema: su estrella también está muriendo. Lo que empieza como un desafío de comunicación se convierte en una alianza tan improbable como emotiva.
Juntos intentan encontrar un depredador natural del Astrophage y salvar no solo a la Tierra, sino a dos civilizaciones enteras. La historia avanza entre descubrimientos científicos, peligros constantes y decisiones que pesan más que cualquier traje espacial.
Todo esto culmina en una elección final que define al personaje y da sentido a todo el viaje. Y aquí es donde ese metraje generoso puede marcar la diferencia entre una buena película y una experiencia que se queda contigo.
Expectativas altas y ganas de sacar la entrada ya
Con esta duración confirmada, Proyecto Salvación se coloca claramente en la liga de los grandes estrenos de ciencia ficción de 2026. No parece una peli que se vea con prisas, sino una de esas para desconectar del mundo y dejarte absorber por completo.
Si el ritmo acompaña y la adaptación respeta el espíritu del libro, esas dos horas y media pueden pasar volando. Al final, cuando una historia engancha de verdad, nadie mira el reloj. Y aquí hay ingredientes de sobra para que eso ocurra.
Ahora solo queda que abran la preventa y que alguien, por favor, acepte nuestro dinero. Porque si el viaje espacial es la mitad de emocionante de lo que promete, va a merecer cada minuto.
Y ahora te toca a ti: ¿te mola que Proyecto Salvación sea tan larga o eres más de sesiones exprés? Cuéntanoslo en comentarios y no olvides seguirnos en Google News para no perderte ninguna noticia espacial más 🚀


