Emilia Clarke ha dicho basta. La actriz que durante casi una década fue sinónimo de dragones, fuego y miradas intensas acaba de dejar claro que su etapa en la fantasía está más que cerrada. Y no, no es una frase ambigua para titulares fáciles: lo ha dicho alto, claro y con bastante sentido común.
Durante una entrevista reciente con The New York Times, Emilia Clarke se mostró sorprendentemente directa al hablar de su relación con el género que la convirtió en un icono mundial. Después de Juego de Tronos, no tiene ninguna intención de volver a subirse a un dragón. Literalmente.
Ni dragones, ni espadas, ni coronas para Emilia Clarke
Emilia Clarke fue Daenerys Targaryen entre 2011 y 2019, uno de esos personajes que se te quedan pegados a la retina para siempre. Pero precisamente por eso, la actriz considera que ese viaje ya está completo. Cerrado. Fin de etapa.
En sus propias palabras, es “altamente improbable” que volvamos a verla “en un dragón o siquiera en el mismo plano que un dragón”. Dicho así, con humor seco y sin dramatismos. Emilia Clarke parece tener muy claro que repetir fórmula no es avanzar, sino quedarse dando vueltas en el mismo sitio.
Juego de Tronos
Y tiene lógica. Cuando interpretas a uno de los personajes más reconocibles de la fantasía moderna, volver al género puede sentirse como un eco constante. ¿Para qué regresar a un terreno que ya conquistaste por completo? ¿No crees que eso acabaría pesando más de lo que suma?
El final que dividió al mundo
Hablar de Emilia Clarke y fantasía es hablar inevitablemente del final de Juego de Tronos. Y aquí la actriz tampoco se esconde. Reconoce que entiende perfectamente por qué mucha gente salió enfadada del último episodio. No esquiva el tema ni lo suaviza.
Eso sí, deja algo muy claro: como actriz, su trabajo fue entregarse al personaje al cien por cien. Sangre, sudor y lágrimas durante una década no son una metáfora bonita, son una realidad laboral. Y aunque no compartas todas las decisiones creativas, el compromiso con el personaje va por delante.
Emilia Clarke se alineó con Daenerys hasta el final, incluso cuando ese final fue incómodo, oscuro y polémico. Y quizá por eso mismo, cerrar esa puerta ahora tiene algo de gesto sano. Pasar página sin mirar atrás constantemente.
Una carrera mucho más amplia de lo que parece
Reducir a Emilia Clarke únicamente a la fantasía sería injusto, y ella misma se ha encargado de demostrarlo en los últimos años. Tras dejar atrás Poniente, ha probado géneros muy distintos, algunos con más suerte que otros, pero siempre con ganas de explorar.
Ahí está su paso por Solo: A Star Wars Story, el drama romántico Antes de ti, la comedia navideña Last Christmas o la reciente ciencia ficción The Pod Generation. Incluso dio el salto al Universo Marvel con Secret Invasion, aunque el resultado no fuera precisamente memorable.
Emilia Clarke en la serie Ponies
También ha vuelto al teatro, algo que muchos olvidan, con una producción londinense de La gaviota. Emilia Clarke no se ha quedado quieta ni un segundo, y eso dice bastante de cómo entiende su carrera: como un camino largo, no como un recuerdo glorioso.
Ponies: el regreso a la televisión… pero en otras condiciones
Su nuevo proyecto es Ponies, una serie de espionaje que llega a Peacock con todos sus episodios de golpe. Ambientada en el Moscú de 1977, Emilia Clarke interpreta a Bea, una mujer que acaba convertida en agente de la CIA tras el asesinato de su marido. Nada de dragones. Aquí hay paranoia, tensión política y atmósfera fría.
Curiosamente, Emilia Clarke dudó bastante antes de aceptar volver a liderar una serie. Sabe lo que implica ese nivel de compromiso. Pero los creadores, Susanna Fogel y Davis Iserson, hicieron algo poco habitual: le dieron a elegir personaje. Y eso, según ella, lo cambió todo.
Sentirse escuchada, tener voz real en el proceso, no es algo garantizado en la industria. Y cuando ocurre, se nota. Ponies no es solo un nuevo papel, es una forma distinta de estar en una producción televisiva.
El universo sigue… aunque ella no vuelva
Mientras Emilia Clarke cierra definitivamente su etapa en la fantasía, el universo de Juego de Tronos sigue creciendo sin freno. En 2026 llega El caballero de los siete reinos y más adelante veremos la tercera temporada de La casa del dragón.
Por si fuera poco, George R. R. Martin ha dejado caer que hay posibles secuelas en desarrollo. Y claro, eso ha reavivado una especulación inevitable: ¿y si Daenerys regresara de alguna forma? ¿y si Emilia Clarke volviera?
La respuesta, al menos por ahora, es un no bastante rotundo. Sus declaraciones dejan claro que, incluso si ese escenario se materializara, ella no estaría interesada en volver a ser la Madre de Dragones ni en reencontrarse con Drogon.
Y, sinceramente, se agradece esa claridad. No todo tiene que ser nostalgia reciclada. A veces lo más honesto es saber cuándo una historia ya ha dicho todo lo que tenía que decir.
Emilia Clarke sigue adelante, sin dragones, sin fantasía épica, pero con una carrera que aún tiene mucho margen para sorprender. ¿Tú qué opinas? ¿Te habría gustado verla regresar o crees que hace bien en cerrar esa puerta para siempre? Cuéntanoslo en comentarios y no olvides seguirnos en Google News para no perderte la próxima sorpresa cinéfila.


