A veces el cine deja una situación tan extraña que ni Hollywood sabe muy bien cómo explicarla. Eso es exactamente lo que ha ocurrido con 28 años después: El templo de los huesos (28 Years Later: The Bone Temple), una película aplaudida por la crítica, muy bien recibida entre los fans y que, aun así, ha terminado chocando contra la taquilla. Y ahora ha sido su directora, Nia DaCosta, quien ha querido explicar por qué cree que ocurrió algo tan poco habitual.
La situación importa más de lo que parece porque estamos hablando de una franquicia que llevaba años siendo considerada una de las sagas de terror más influyentes del siglo XXI. El regreso del universo creado por Danny Boyle y Alex Garland prometía convertirse en uno de los grandes eventos del género… pero el público general simplemente no respondió como Sony esperaba.
28 años después: El templo de los huesos gustó casi a todo el mundo, excepto a la taquilla
Lo más llamativo de 28 años después: El templo de los huesos es que no estamos ante uno de esos casos donde una película fracasa porque las críticas la destruyen o porque los espectadores salen decepcionados del cine. De hecho, ocurrió justo lo contrario.
La película llegó a alcanzar un impresionante 92% en Rotten Tomatoes y gran parte de los comentarios de los aficionados coincidían en algo bastante curioso: muchos consideraban que esta nueva entrega incluso mejoraba algunos aspectos de la película anterior de Danny Boyle.
Eso convierte su rendimiento comercial en algo todavía más desconcertante. La cinta apenas logró recaudar 58 millones de dólares en todo el mundo, una cifra muy por debajo de lo esperado para una saga tan conocida y con un seguimiento tan fiel dentro del cine de terror moderno. Su presupuesto rondaba los 63 millones, así que técnicamente no estamos ante una catástrofe gigantesca estilo blockbuster de 250 millones, pero sí ante un resultado claramente decepcionante para el estudio.
Nia DaCosta admite su sorpresa con el fracaso de 28 años después: El templo de los huesos
En declaraciones a Empire, la directora de The Marvels reconoció abiertamente que el comportamiento del público le sigue pareciendo extraño, sobre todo porque todos los indicadores habituales apuntaban en dirección contraria.
“Es muy gracioso, porque literalmente todos los indicadores que usamos en la industria para determinar si una película es buena, si a la gente le gusta y si quiere verla, estaban por las nubes, y aun así nuestra taquilla no estaba ahí. Hice una gran película y estoy realmente orgullosa de ella, y a la gente le gustó”.
La reflexión de DaCosta tiene bastante sentido dentro del panorama actual del cine. En los últimos años Hollywood se ha acostumbrado a medir el éxito a través de métricas inmediatas: críticas, conversación en redes, puntuaciones del público o engagement online. Pero 28 años después: El templo de los huesos ha demostrado que todo eso ya no garantiza automáticamente que la gente vaya al cine.
La directora cree que el estreno llegó demasiado pronto
DaCosta también tiene una teoría muy concreta sobre qué pudo afectar al rendimiento de la película: la velocidad con la que llegó la secuela.
28 años después: El templo de los huesos aterrizó en salas menos de un año después de la entrega anterior, algo que quizá terminó jugando en su contra en lugar de aprovechar el impulso de la saga.
“Fue quizá demasiado pronto, porque la gente decía: ‘Ah sí, vi esa el verano pasado’. Y yo pensaba: ‘¡No, no, es que hay una secuela!’”.
La declaración tiene bastante lógica si se observa cómo consume actualmente el público este tipo de franquicias. El terror vive uno de sus mejores momentos creativos, pero también existe una saturación evidente de secuelas, spin-offs y universos compartidos. Muchas veces las películas terminan mezclándose en la memoria colectiva si el marketing no consigue transmitir con claridad qué hace especial a cada nueva entrega.
El gran problema de la saga ya no son los infectados
Lo más curioso es que esta película sí tenía elementos muy diferentes respecto a la anterior. De hecho, la propia sinopsis oficial deja claro que Nia DaCosta quería darle un giro bastante más oscuro y psicológico al universo de la saga.
La historia vuelve a expandir el mundo creado por Danny Boyle y
Alex Garland, pero esta vez centrando gran parte del conflicto en
algo todavía más perturbador que los infectados: la propia
brutalidad humana.
El doctor Kelson, interpretado por Ralph Fiennes, entra en una
nueva relación que podría cambiar completamente el mundo conocido,
mientras Spike, el personaje de Alfie Williams, termina atrapado en
una auténtica pesadilla tras cruzarse con Jimmy Crystal,
interpretado por Jack O’Connell.
Y aquí está probablemente el aspecto más interesante de 28 años después: El templo de los huesos: la película abandona poco a poco la idea clásica del apocalipsis zombi para convertir la supervivencia humana en algo mucho más incómodo y salvaje. Los infectados ya no son necesariamente el mayor peligro.
Ese enfoque más nihilista y extraño es precisamente uno de los elementos que más han gustado a los fans del género.
El regreso de Cillian Murphy cambia completamente el futuro de la trilogía
Aunque la taquilla ha dejado dudas sobre el futuro de la franquicia, el final de la película deja claro que los planes para continuar siguen ahí. Y no hablamos de un simple guiño.
28 años después: El templo de los huesos recupera a Jim, el personaje de Cillian Murphy en la mítica 28 días después, preparando así el terreno para una tercera película que podría cerrar definitivamente la trilogía moderna.
Eso cambia mucho las cosas porque Murphy ya no es solamente una estrella reconocida dentro del género. Tras Oppenheimer, el actor se ha convertido en uno de los nombres más potentes de Hollywood, y su regreso podría ser exactamente el impulso comercial que la saga necesita para recuperar fuerza.
El problema es que ahora Sony tendrá que decidir si merece la pena seguir adelante después de estos resultados.
Nia DaCosta tiene claro que la película encontrará a su público
Pese a todo, la directora parece haber asumido la situación con bastante tranquilidad. Y sinceramente, sus palabras dejan una reflexión muy interesante sobre cómo está cambiando la relación entre el cine y el éxito comercial.
“Un amigo me dijo hace años: ‘Nia, tu carrera es para que tú la disfrutes’, y realmente he intentado poner eso en práctica y tomármelo en serio durante estos últimos años”, explicó. “Así que cuando esto salió y no funcionó tan bien en términos de dinero, me decepcionó. Pero también pensé: ‘Estoy muy feliz porque cuando la gente encuentre la película, va a disfrutarla’. Ojalá hubiera ganado más dinero, pero estoy realmente orgullosa de ella”.
Y quizá ahí está la clave real de todo esto. Porque muchas películas de terror que hoy son consideradas obras de culto tampoco arrasaron en cines cuando se estrenaron. Algunas simplemente necesitaron tiempo para encontrar a su audiencia.
Nia DaCosta no está teniendo suerte en taquilla:
- Candyman (2021) costó 25 millones y recaudó 77 millones
- The Marvels (2023) costó 300 millones y recaudó 206 millones
- 28 años después: El templo de los huesos (2026) costó 63 millones y recaudó 58 millones
Esperemos que con su nuevo proyecto tenga más suerte, ya que dirigirá The Lincoln Conspiracy, película basada en el libro «La conspiración de Lincoln: el complot secreto para matar al decimosexto presidente de Estados Unidos y por qué falló» de Brad Meltzer y Josh Mensch.
Síguenos en Google Discover para recibir la mejor información del cine actual.







