Hay series de Marvel que nacen con ruido. Y otras que lo hacen con nervios, inseguridad y mucha verdad. Wonder Man pertenece claramente al segundo grupo. Y si alguien lo sabe bien es Yahya Abdul-Mateen II, que ha convertido a Simon Williams en uno de los personajes más humanos —y meta— que ha pasado por el UCM.
Porque sí, Wonder Man va de superhéroes… pero, sobre todo, va de actores intentando no perderse por el camino.
Un héroe raro para una serie que no se parece a Marvel
Cuando Yahya Abdul-Mateen II se subió al proyecto, no lo hizo atraído por los poderes de Simon Williams. De hecho, eso era casi lo de menos. Lo que le convenció fue la visión de Destin Daniel Cretton, que le prometió algo distinto, casi indie, dentro del engranaje Marvel.
Simon es un actor joven, apasionado, torpe a veces, inseguro casi siempre. Un tipo con talento que siente que nadie le está mirando. Y eso, para Abdul-Mateen II, era clave. «Era un personaje fácilmente reconocible. Su superpoder no era lo más interesante de él. Lo importante era su pasión».
Primeras reacciones a Wonder Man
Simon Williams es el reflejo de muchos actores reales
En Wonder Man, Simon lucha por abrirse paso en Hollywood mientras encadena audiciones, self-tapes y silencios incómodos. Una experiencia que el propio actor reconoce como muy cercana a la suya: «Hubo una época en la que sentía que tenía mucho que ofrecer, pero nadie sabía que yo estaba ahí. Solo quería una oportunidad».
Simon representa a ese actor desconocido, con talento y hambre, que vive cada trabajo como si fuera el último. Y ese miedo constante —a desaparecer, a no ser suficiente— es algo que Abdul-Mateen II reconoce como parte inevitable de la profesión, incluso cuando ya has triunfado.
La extraña y preciosa amistad con Trevor Slattery
Marvel Studios
Uno de los grandes pilares emocionales de la serie es la relación entre Simon y Trevor Slattery, interpretado por Ben Kingsley. Dos actores en momentos opuestos de su carrera, pero unidos por algo esencial: el amor por el oficio.
Simon aporta la pasión. Trevor, la experiencia. Y entre ambos surge una dinámica tan caótica como honesta. «Trevor tiene el conocimiento. Simon tiene la energía. Los dos tienen filosofías completamente distintas sobre la vida, pero comparten el respeto por la interpretación». No compiten. Se equilibran. Y eso convierte su relación en el corazón de Wonder Man.
Cuando la serie se vuelve peligrosamente meta
Lo más curioso es que esa relación traspasó la pantalla. Abdul-Mateen II recuerda un momento concreto del rodaje en el que la ficción y la realidad se mezclaron por completo.
En una escena avanzada de la serie, Yahya estaba bloqueado, dándole vueltas a cada frase. Kingsley, desde el coche, le dio un consejo simple: respirar y dejar que todo fluyera. Exactamente lo que Trevor le dice a Simon en la historia. Durante unos minutos, Sir Ben era Trevor… y Yahya era Simon.
El día más incómodo: cuando dejó de ser una estrella
Si hay una anécdota que define el espíritu de Wonder Man, es el primer día de rodaje de Abdul-Mateen II. Coincidía, además, con el primer día de Simon en la ficción. Y ahí todo se volvió extraño. «Estoy acostumbrado a que me traten como una estrella… pero Simon no lo es. No tenía silla. No tenía carrito. Estaba completamente desubicado».
Entre cámaras reales y cámaras falsas, técnicos de verdad y figurantes interpretando técnicos, Yahya llegó incluso a actuar mirando a una cámara que no estaba grabando. Confusión total. Humillante. Y, según él, absolutamente perfecta para la serie.
Simon Williams/Wonder Man (Yahya Adbul-Mateen II) in Marvel Television’s WONDER MAN, exclusively on Disney+. Photo courtesy of Marvel Television. © 2025 MARVEL
Una carta de amor a los actores (sin olvidar al público)
Wonder Man no es solo un homenaje al oficio de actuar. También es una forma de mostrar todo el trabajo invisible que hay detrás de una audición, de una escena, de una oportunidad que quizá nunca llegue. «Hay muchísimas horas de trabajo antes incluso de conseguir el papel. Es un oficio. No es solo jugar».
Y aun así, la serie nunca se vuelve densa. Combina humor, emoción y humanidad para que cualquiera pueda conectar con ella, incluso si nunca ha pisado un plató.
Una serie Marvel que se atreve a ser diferente
Wonder Man es una rareza dentro del UCM. No grita. No corre. Respira. Y eso la hace especial. Abdul-Mateen II no siente presión por estrenar algo tan distinto. Solo emoción. «Ya era hora. Tengo muchas ganas de presentar a Simon al universo Marvel. Tiene mucho potencial».
La serie ya está disponible en Disney+ y promete ser una de las propuestas más humanas y sorprendentes que ha firmado Marvel en televisión. Porque a veces, el mayor superpoder no es volar ni golpear más fuerte. Es no rendirse cuando nadie te está mirando.
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