Hay películas que llegan a Netflix, hacen ruido unos días… y desaparecen sin dejar huella. Pero War Machine (Máquina de guerra) no parece seguir ese camino. La nueva cinta de acción y ciencia ficción protagonizada por Alan Ritchson acaba de aterrizar en la plataforma y ya está dando de qué hablar, no solo por su acción desatada, sino porque sus propios creadores ya están pensando en lo que vendrá después.
Sí, has leído bien. War Machine apenas lleva unos días disponible y ya hay conversaciones sobre una posible secuela. Y lo mejor de todo es que el propio Ritchson ha soltado alguna pista bastante jugosa.
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War Machine llega a Netflix disparando a lo grande
Netflix estrenó War Machine el pasado 6 de marzo y la película no tardó en colocarse entre lo más visto de la plataforma. No es difícil entender por qué. La propuesta es simple, directa y muy explosiva: soldados, una misión imposible y una criatura metálica que parece salida de una mezcla entre Predator y Transformers.
La película está dirigida por Patrick Hughes, conocido por trabajos como The Expendables 3 o The Hitman’s Bodyguard, lo que ya da una pista clara del tipo de espectáculo que estamos viendo. Aquí no hay rodeos ni discursos eternos: War Machine apuesta por acción pura, tensión constante y un protagonista que reparte golpes como si fueran caramelos.
Alan Ritchson, que muchos conocen por su papel en Reacher, se mete en la piel del misterioso Sargento 81, un soldado silencioso, duro como una roca y con más secretos que un archivo clasificado del Pentágono. El resultado es una película que ha convencido tanto a críticos como a espectadores que buscaban una aventura de ciencia ficción directa y sin complejos.
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Un éxito que ya apunta a más historias
Cuando una película funciona en Netflix, la conversación sobre una secuela suele aparecer rápido. En el caso de War Machine, ni siquiera ha habido que esperar demasiado. Durante una entrevista reciente con SR, tanto Alan Ritchson como el director Patrick Hughes confirmaron que ya tienen ideas claras para continuar la historia.
Ritchson incluso bromeó con el título de la posible continuación, insinuando que podría llamarse War Machines, siguiendo el mismo movimiento que hizo James Cameron cuando transformó Alien en Aliens.
No es una referencia cualquiera. Cameron convirtió aquella secuela en una de las mejores películas de acción y ciencia ficción de la historia, así que el guiño deja claro que el equipo tiene ambición para llevar el universo de War Machine mucho más lejos.
Hughes también dejó caer que ya tiene bastante claro hacia dónde podría ir la historia. Según explicó, se enamoró del personaje de 81 y del mundo que rodea la película, algo que suele ser la chispa que impulsa nuevas entregas.
El misterioso Sargento 81 podría ser el centro de una saga
Uno de los elementos más curiosos de War Machine es su protagonista. El personaje de 81 está inspirado en esos héroes del western clásico que hablan poco y actúan mucho. De hecho, el plan inicial era que no dijera ni una sola palabra durante toda la película.
Finalmente el personaje sí habla, aunque muy poco. Y eso crea una especie de aura misteriosa alrededor del soldado, porque sabemos muy poco sobre su pasado, sus motivaciones o lo que realmente piensa.
Según Ritchson y Hughes, ellos sí conocen toda la historia de 81, pero han decidido guardarse muchos detalles para futuras películas. Vamos, que la idea es ir descubriendo piezas del puzzle poco a poco.
Ritchson incluso soltó una frase muy interesante: “Tendréis que quedaros para las ocho secuelas”.
Vale, seguramente lo dijo en tono de broma… pero también deja claro que el equipo creativo imagina War Machine como algo más grande que una sola película.
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De misión militar a guerra global
La primera película de War Machine funciona casi como un thriller de supervivencia. Todo ocurre en un entorno bastante aislado y la historia se centra en un grupo reducido de soldados enfrentándose a algo que no entienden.
Pero hay pistas claras de que el universo es mucho más grande. Sin entrar en spoilers demasiado gordos, la película deja caer que la amenaza podría ser global, lo que abre la puerta a historias mucho más grandes en una secuela.
Si Netflix decide apostar por War Machine 2, es muy probable que el conflicto se expanda y veamos algo parecido a una guerra abierta entre la humanidad y estas máquinas extraterrestres. Y sinceramente… eso suena bastante épico.
La historia de War Machine: soldados contra una pesadilla alienígena
Para entender por qué la película deja tanto margen para continuar la historia, merece la pena repasar rápidamente su argumento.
War Machine arranca en Afganistán, donde un sargento sin nombre llega para ayudar al convoy militar de su hermano. Ambos hablan sobre intentar entrar en los Army Rangers, pero la conversación se interrumpe brutalmente cuando insurgentes talibanes atacan el convoy.
El enfrentamiento termina de forma devastadora. Todos mueren excepto el protagonista, que además sufre una lesión grave en la rodilla. Intenta salvar a su hermano llevándolo de vuelta a la base, pero acaba perdiendo el conocimiento. Cuando despierta en el hospital, descubre que su hermano ha muerto y que él ha recibido la Silver Star.
Dos años después, decide presentarse al exigente programa RASP para unirse al 75º Regimiento Ranger. Allí recibe el número de candidato 81, que terminará convirtiéndose en su identidad dentro de la historia.
Una misión de entrenamiento que se convierte en una pesadilla
Durante el entrenamiento final, el equipo de 81 recibe una misión simulada: destruir un avión clasificado estrellado en un bosque y rescatar a su piloto. Todo parece parte de un ejercicio militar… hasta que algo cae del cielo.
En medio del bosque descubren un extraño objeto metálico que parece ser el avión. Pero cuando lo detonan con explosivos, ocurre algo completamente inesperado. El objeto se transforma en una máquina gigantesca que empieza a matar soldados.
El problema es que los reclutas solo llevan munición de fogueo, así que prácticamente no tienen forma de defenderse. A partir de ese momento, la misión se convierte en una lucha desesperada por sobrevivir mientras la criatura metálica los persigue por el bosque.
Poco a poco descubren que la máquina altera el magnetismo de las brújulas y que probablemente no es de este planeta.
Un final que deja la puerta abierta
El enfrentamiento final entre 81 y la máquina revela algo crucial: la criatura tiene un sistema de ventilación que puede sobrecalentarse. Aprovechando esa debilidad, el protagonista logra destruirla en una batalla bastante intensa.
Pero la victoria trae una revelación inquietante. El supuesto asteroide que se había detectado orbitando la Tierra no era una roca espacial… era un ejército entero de máquinas.
La película termina con la humanidad preparándose para un ataque global, mientras 81 es aceptado oficialmente en los Rangers y asignado para liderar la próxima ofensiva contra estas criaturas.
Vamos, que el final de War Machine es básicamente una invitación directa a una secuela mucho más grande.
Y viendo lo bien que está funcionando la película en Netflix, sería raro que la plataforma dejara pasar la oportunidad de seguir explorando este universo.
Ahora te toca a ti mojarte: ¿te gustaría ver War Machine 2 y descubrir qué ocurre cuando esas máquinas invadan la Tierra? Cuéntanoslo en comentarios y síguenos en Google News para no perderte más noticias frikis como esta. 🚀


