Hay personajes que nunca se van del todo. Pueden desaparecer un tiempo, cambiar de universo o incluso de actor, pero siempre encuentran la forma de volver. Y si hay uno que huele a regreso importante tras Vengadores: Doomsday, ese es Venom. Algo se está moviendo en Marvel… y no parece pequeño.
La pista no viene de un tráiler ni de un anuncio oficial con música épica. Llega, como tantas veces, en forma de rumor bien colocado, declaraciones pasadas que ahora encajan y decisiones creativas que apuntan en una dirección muy concreta. ¿Casualidad? Cuesta creerlo cuando hablamos de Venom, uno de los símbolos más potentes del imaginario Marvel.
Venom y una historia que Marvel quiere reescribir a su manera
En los cómics, el origen de Venom está ligado a uno de los momentos más extraños y fascinantes de Spider-Man. Peter Parker fue secuestrado por El Todopoderoso y llevado a Battleworld, un lugar imposible donde héroes y villanos luchaban como piezas de ajedrez cósmico. Allí, buscando arreglar su traje destrozado, encontró una máquina… y cometió un error monumental.
Venom vs Spider-Man
Lo que parecía tecnología alienígena para reparar su uniforme era, en realidad, un simbionte vivo. Una entidad consciente que se pegó a Peter Parker como una segunda piel. El resultado fue el mítico traje negro: más ágil, más fuerte, más agresivo. Y sí, también más inquietante. Spider-Man no tardó en notar que algo no iba bien.
Ese detalle es clave, porque Marvel Studios parece decidida a recuperar esa esencia original de Venom, alejándose de lo que ya hemos visto. Según el insider Daniel Richtman, el estudio quiere su propia versión del simbionte para la nueva trilogía de Spider-Man. Traducido: borrón y cuenta nueva para Venom dentro del MCU.
Un Venom sin ataduras… y sin Tom Hardy
Esto confirma lo que muchos sospechaban desde hace tiempo. El Venom de Tom Hardy, con su tono de antihéroe gamberro y protector letal, no encaja del todo en los planes actuales de Marvel Studios. Y ojo, no porque no funcione, sino porque quieren contar otra historia, con otros matices y consecuencias reales para Spider-Man.
Venom
Aquí entra en juego un nombre muy concreto: Mac Gargan. Sí, El Escorpión. Un personaje que ya ha pasado por el MCU y que, en los cómics, termina convirtiéndose en Venom. Oscuro, violento, inestable. Mucho más alineado con el conflicto clásico del simbionte y su relación tóxica con su huésped.
La idea resulta tentadora. Un Venom que no llega como chiste andante ni como colega incómodo, sino como una amenaza seria. Alguien que conoce a Peter Parker, que guarda rencor y que utiliza el poder del simbionte sin frenos. ¿No te suena eso mucho más a cómic Marvel de los de antes?
De Vengadores: Doomsday a Spider-Man 5, el plan encaja
Todo apunta a que Spider-Man conseguiría el traje negro durante los eventos de Avengers: Secret Wars o incluso en Avengers: Doomsday. El patrón es claro: evento cósmico, consecuencias personales. Marvel lleva años jugando a eso y suele salirle bien.
La idea sería sencilla y efectiva. Peter vuelve a la Tierra con el simbionte, empieza a notar cambios en su comportamiento y, cuando decide deshacerse de él, el alienígena busca un nuevo huésped. Ahí es donde nace Venom como lo conocemos de verdad. No como copia, sino como reflejo oscuro.
Es cierto que Spider-Man: No Way Home dejó un fragmento del simbionte en el Universo 616, aunque Venom: The Last Dance intentó corregir aquello de forma algo confusa. No vamos a engañarnos: ese lío narrativo no fue precisamente elegante. Pero Marvel tiene experiencia arreglando estas cosas cuando le interesa de verdad.
Cuando Venom importa de verdad en la historia
Lo interesante aquí no es solo el regreso de Venom, sino el momento elegido. Después de un evento del calibre de Vengadores: Doomsday, los personajes quedan tocados. Emocionalmente, narrativamente. Y ahí es donde un simbionte como Venom encaja como un guante… negro, viscoso y con mala leche.
Un Spider-Man vulnerable, aislado y sin red de apoyo es el caldo de cultivo perfecto. El simbionte no llega como villano, sino como solución. Te da fuerza, seguridad, control. Y cuando te das cuenta del precio, ya es tarde. Esa historia, bien contada, puede ser oro puro para el MCU.
Tom Hardy ya dejó claro en su día que el cruce con Spider-Man le hacía ilusión, sobre todo pensando en los más pequeños. Sus palabras tenían algo de resignación, pero también de cariño por el personaje. Aun así, todo indica que Marvel ha optado por otro camino. Uno más fiel a los cómics y, posiblemente, más oscuro.
Spider-Man: Brand New Day y el futuro del MCU
Con Spider-Man: Brand New Day, dirigida por Destin Daniel Cretton, Marvel prepara una etapa clave para el personaje. El guion vuelve a estar en manos de Chris McKenna y Erik Sommers, lo que garantiza continuidad y conocimiento profundo del personaje.
El reparto no se queda corto: Tom Holland lidera junto a Zendaya, Mark Ruffalo, Jon Bernthal y la presencia destacada de Michael Mando como El Escorpión. Blanco y en botella.
Además, la esperada aparición de Florence Pugh como Yelena Belova refuerza la sensación de cruce de caminos. Todo suma. Todo conecta. Y Venom parece la pieza que faltaba para subir la apuesta.
El estreno está fijado para el 31 de julio de 2026. Queda tiempo, sí, pero Marvel no suele sembrar pistas porque sí. Cuando lo hace, es porque el plan ya está sobre la mesa. Y esta vez, el nombre que resuena con más fuerza es Venom.
Ahora dime tú: ¿te apetece ver por fin un Venom oscuro, peligroso y totalmente integrado en la historia de Spider-Man? Déjanos tu opinión y síguenos en Google News, que esto acaba de empezar y promete… mucho.




