Los tráilers no solo sirven para enseñar imágenes bonitas. A veces son trampas cuidadosamente diseñadas. Y con Vengadores: Doomsday, Marvel parece estar jugando otra vez a ese juego que ya nos dejó con la mandíbula en el suelo hace unos años. Sí, ese truco. El que todavía duele… y encanta a partes iguales.
Desde el primer teaser, algo huele raro. No mal, ojo, sino raro de “aquí nos están enseñando lo justo para que piques”. Vengadores: Doomsday no está vendiéndose como una película al uso, sino como una experiencia que se cocina a fuego lento, con planos emocionales, silencios calculados y más sugerencias que respuestas. Y eso, si llevas tiempo siguiendo el UCM, activa todas las alarmas.
Porque ya lo hemos vivido antes. Y no salió nada mal.
El precedente que todavía escuece (y se aplaude)
Cuando llegaron los tráilers de Vengadores: Infinity War, nadie sospechaba hasta qué punto Marvel estaba jugando con ventaja. Aquellos avances eran espectaculares, sí, pero también tramposos. Escenas manipuladas, planos alterados y momentos que jamás vimos en el cine. Todo formaba parte del plan.
El ejemplo más famoso sigue siendo imposible de olvidar: Steve Rogers liderando la carga en Wakanda, con Hulk corriendo detrás como si nada. Luego llegó la película y… sorpresa. Hulk ni apareció en esa batalla. Y no fue un error, fue una decisión quirúrgica para proteger la historia.
Marvel Studios
Los hermanos Russo ya dejaron claro después que habían rodado y montado material falso a propósito. No por trolear, sino para evitar que el público llegara al cine con la película ya montada en la cabeza. El resultado fue histórico. El chasquido de Thanos cayó como una bomba emocional imposible de anticipar.
Engaño controlado, sorpresa asegurada
Lo interesante es que nadie se sintió estafado. Al contrario. Aquella estrategia convirtió el estreno en un evento irrepetible. La gente salió del cine en silencio, procesando lo que acababa de pasar. Y eso no se compra con marketing tradicional. Se diseña con mala leche creativa.
Por eso, cuando Vengadores: Doomsday empieza a mostrar avances que parecen más estados de ánimo que escenas reales, es inevitable pensar que el truco vuelve a estar sobre la mesa.
Vengadores: Doomsday y el arte de enseñar sin enseñar
Los teasers de Vengadores: Doomsday tienen algo en común que llama mucho la atención: no cuentan una historia, te colocan en una emoción. No hay grandes sets, no hay combates multitudinarios, no hay frases lapidarias del villano de turno. Hay miradas, hay silencios y hay familia. Mucha familia.
En uno vemos a Steve en una escena doméstica, tranquila, casi frágil. En otro, Thor aparece junto a su hija adoptiva, con un tono solemne que roza lo religioso. No parece casual. Parece diseñado para que entiendas qué está en juego… sin saber todavía cómo ni por qué.
Y ahí está la clave. Estos avances no parecen fragmentos sacados del montaje final, sino piezas sueltas colocadas con pinzas. Como si existieran solo para que conectes emocionalmente antes de que empiece el caos. ¿No te da la sensación de que están preparando el golpe antes de mostrar la herida?
Más tono que trama, y eso dice mucho
El teaser de Thor, con esa especie de plegaria a los dioses, no busca explicar nada. Busca incomodar. Mostrar que la amenaza es tan grande que incluso un dios necesita rezar. Pero no vemos a Doctor Doom. No vemos el conflicto real. Solo el eco de algo enorme que todavía no se atreve a salir a la luz.
Doctor Doom
Eso encaja perfectamente con una película que, según todo apunta, va a jugar fuerte con el multiverso. Y cuando tienes decenas de personajes, versiones alternativas y giros potenciales, lo último que quieres es que un tráiler te reviente la sorpresa antes de tiempo.
¿Estamos viendo escenas que nunca estarán en la película?
Aquí es donde la cosa se pone interesante. Con casi un año por delante hasta el estreno, no tendría ningún sentido quemar imágenes reales de momentos clave. Mucho menos en una película llamada a ser el mayor evento superheroico desde Endgame. Así que la posibilidad de que estemos viendo escenas creadas solo para los tráilers es más que razonable.
Marvel ya sabe que el público analiza cada fotograma, cada reflejo en un casco, cada sombra sospechosa. Jugar con material “falso” no solo protege la historia, también alimenta la conversación. Y seamos honestos: estamos hablando de Vengadores: Doomsday ahora mismo precisamente por eso.
Además, el propio enfoque de los teasers refuerza esa idea. No hay continuidad clara entre planos, no hay una progresión narrativa lógica. Todo parece sacado de contextos distintos, como si fueran recuerdos, sueños o incluso posibilidades que nunca llegarán a materializarse.
El truco funciona porque queremos que funcione
Lo curioso es que, aunque sepamos que nos están engañando, lo aceptamos encantados. Porque el premio es mayor: llegar al cine sin saber exactamente qué demonios va a pasar. En una era donde todo se filtra y se explica antes de tiempo, eso es casi un lujo.
Si los Russo están repitiendo la jugada, no es por falta de ideas. Es porque saben que este tipo de engaño controlado convierte el estreno en una experiencia colectiva. De esas que se comentan a la salida, con cara de “no me lo esperaba” y una sonrisa medio nerviosa.
Todas las entregas del UCM están disponibles en Disney Plus.
Y tú, ¿crees que estamos viendo escenas reales o puro humo bien construido? ¿Te mola que Marvel vuelva a jugar al despiste o prefieres tráilers más claros? Cuéntanos qué te ha parecido y no olvides seguirnos en Google News, que aquí el multiverso se comenta mejor acompañado.


