Taika Waititi nunca ha sido de esconderse. Le guste o no al personal, cuando tiene algo que decir, lo dice. Y ahora, con el tiempo suficiente para mirar atrás sin prisas ni martillazos de por medio, el director ha salido a defender una de las películas más discutidas del Universo Marvel, Thor: Love and Thunder.
Desde fuera puede parecer una polémica agotada, pero Waititi no lo ve así. Para él, Thor: Love and Thunder fue una pieza más dentro de un viaje mucho más largo, uno que empezó hace más de una década y que necesitaba arriesgar. ¿Salió perfecto? Ni él mismo lo defiende así. ¿Tenía sentido intentarlo? Aquí es donde la cosa se pone interesante.
Thor: Love and Thunder antes del chiste, del drama y del caos
Cuando el primer Thor llegó en 2011, el personaje aún estaba buscando su sitio. Aquella película dirigida por Kenneth Branagh cumplía, presentaba a un dios nórdico en un universo de superhéroes, pero tampoco rompía moldes. Funcionó, sí, pero sin levantar pasiones desmedidas ni provocar colas interminables de cosplay.
Marvel lo intentó de nuevo con Thor: El mundo oscuro, esta vez con Alan Taylor al mando. Más fantasía, más Asgard, más solemnidad… y aun así, la respuesta fue tibia. Thor seguía ahí, martillo en mano, pero el personaje parecía pedir a gritos un cambio de rumbo. Algo no terminaba de cuajar, ¿no te daba esa sensación?
Ese momento de duda fue clave. Marvel Studios decidió arriesgar y apostar por alguien con una voz muy marcada. Y ahí entró en juego Taika Waititi, dispuesto a romper el molde y, de paso, la seriedad excesiva del dios del trueno.
Taika Waititi (cordonpress)
Thor: Ragnarok, el giro que lo cambió todo
Con Thor: Ragnarok, Waititi hizo algo que parecía impensable: convertir a Thor en el tipo más divertido de la sala sin quitarle épica. Colores chillones, humor descarado y una energía que no se parecía a nada de lo anterior. El resultado fue un éxito rotundo y una redefinición total del personaje que muchos celebraron con entusiasmo.
De repente, Thor tenía carisma, ritmo y una personalidad reconocible. No era solo músculo y tragedia shakesperiana. Era alguien con el que podías conectar, reírte y emocionarte a la vez. Marvel había encontrado una fórmula ganadora, y el público respondió en masa.
Luego llegaron Vengadores: Infinity War y Vengadores: Endgame, dirigidas por los hermanos Joe Russo y Anthony Russo, donde el personaje se volvió más oscuro y emocional. El equilibrio parecía perfecto. Y entonces, en 2022, Thor: Love and Thunder decidió volver a girar el volante con fuerza.
Thor: Love and Thunder y el exceso que lo cambió todo
Aquí es donde el debate se dispara. Thor: Love and Thunder apostó sin complejos por la comedia, quizá demasiado. El tono ligero, los chistes constantes y una sensación de desenfreno creativo hicieron que muchos espectadores salieran del cine defraudados.
Thor
Incluso Chris Hemsworth reconoció después que la película se pasó de frenada. Que se indulgió demasiado en el humor y perdió parte del alma del personaje. No es una confesión habitual en este tipo de producciones, y por eso llamó tanto la atención.
Waititi, sin embargo, no reniega de lo que hizo. Al contrario. Defiende que ese enfoque, con sus aciertos y errores, formó parte de un proceso necesario para el conjunto de la franquicia. Thor, recuerda, existía antes que él y seguirá existiendo después. Y en ese camino, Thor: Love and Thunder cumplió su función.
El relevo creativo y la mirada hacia el futuro
Ahora el testigo ha vuelto a manos de los Russo, algo que ya deja entrever el primer teaser de Vengadores: Doomsday. Un Thor diferente, renovado otra vez, listo para otra etapa. Waititi no solo lo acepta, sino que lo celebra abiertamente.
El director ha comentado que recientemente volvió a ver Infinity War y Endgame, y que le siguen pareciendo películas enormes. No habla desde la distancia ni desde el rencor, sino desde la admiración. Es consciente de que su etapa ha pasado y de que ahora toca ver qué hacen otros con el personaje.
En el fondo, su discurso suena a algo muy poco habitual en Hollywood: entender que una franquicia es un organismo vivo, que necesita cambios, riesgos y, a veces, equivocaciones. Thor: Love and Thunder fue eso, un riesgo que no salió redondo, pero que formó parte del viaje.
¿Y ahora qué? Star Wars llama a la puerta
Mientras el futuro de Thor se redefine en manos ajenas, Waititi mira hacia otra galaxia muy, muy lejana. Su proyecto de Star Wars sigue flotando en el aire, con un guion escrito junto a Krysty Wilson-Cairns y guardado en un cajón de Lucasfilm.
El director ha dejado claro qué le atrae de ese universo: recuperar el espíritu lúdico de las películas originales. Aventura, diversión, emoción, pero sin olvidar que las apuestas son altas. No quiere copiar lo que ya existe, sino crear algo que tenga identidad propia dentro de un universo saturado de historias.
Eso sí, ahora las decisiones pasan por nuevas manos. Con Dave Filoni marcando el rumbo creativo, el futuro del proyecto es una incógnita. Waititi lo sabe y no parece desesperado. Si ocurre, será porque tiene sentido. Y si no, seguirá adelante con la misma filosofía de siempre.
El legado de Thor: Love and Thunder
Con el paso del tiempo, Thor: Love and Thunder se está convirtiendo en una de esas películas que se revisitan con otra mirada. No para absolverla ni condenarla, sino para entender qué intentó hacer. Puede que no funcionara como se esperaba, pero también es cierto que se atrevió a no jugar sobre seguro.
En una franquicia tan controlada como Marvel, eso ya es decir mucho. Waititi no pide que todo el mundo adore la película, solo que se entienda dentro de un contexto más amplio. Thor necesitaba probar cosas nuevas, aunque algunas no encajaran del todo.
Recuerda que todas las entregas del UCM están en Disney Plus.
Y ahora te toca a ti. ¿Con el tiempo le has cogido más cariño a Thor: Love and Thunder o sigues pensando que se pasó de graciosa? Cuéntanoslo en comentarios y no olvides seguirnos en Google News para no perderte ni una batalla divina más.


