Super Mario Bros llegó a los cines y demostó que los videojuegos, cuando se hacen bien, pueden arrasar. Desde entonces, Hollywood a tomado nota y ahora, ojo, porque otra saga mítica ya está calentando motores.
Durante años, las adaptaciones de videojuegos eran terreno pantanoso. Entrabas con ilusión y salías con una gran decepción. Pero Super Mario Bros.: la película cambió las reglas del juego y puso a toda la industria a pensar lo mismo: “vale, esto sí funciona”. Y cuando algo funciona, ya sabes cómo va esto.
El efecto Super Mario Bros no es casualidad
El éxito de Super Mario Bros no fue solo cuestión de nostalgia. La película entendió el material original, respetó su tono y lo convirtió en una fiesta visual pensada para todo el mundo. Colores, ritmo, humor directo y una sensación constante de estar dentro del Reino Champiñón sin pedirte que seas experto.
La historia era sencilla y efectiva. Mario y Luigi llegan a un mundo desconocido, se separan y el fontanero bigotudo acaba aliándose con Peach para frenar a Bowser. Aventuras, persecuciones, power-ups y referencias constantes al videojuego, pero siempre al servicio del espectáculo. Nada de complicarse la vida más de la cuenta.
Super Mario Bros 2
El resultado fue histórico. Super Mario Bros superó los 1.363 millones de dólares de recaudación mundial, convirtiéndose en una de las películas de animación más taquilleras de la historia. Un golpe sobre la mesa que dejó claro que aquí había un filón enorme si se jugaban bien las cartas.
Y claro, con ese éxito no tardó en llegar la confirmación. Ya está en marcha la secuela, titulada Super Mario Galaxy, con estreno previsto para el 1 de abril de 2026. Más mundos, más imaginación y la sensación de que Nintendo y compañía no piensan soltar este cohete.
Xbox mira a Super Mario Bros y toma nota
Con Super Mario Bros marcando el camino, otras compañías quieren su propio icono saltando a la gran pantalla. Según un rumor reciente, Microsoft y Xbox estarían explorando llevar a otro personaje legendario al cine. Y no, no hablamos de soldados futuristas ni coches hiperrealistas.
El nombre que suena es Crash Bandicoot. Sí, el marsupial con zapatillas, actitud gamberra y un historial de saltos imposibles. La idea estaría en una fase muy temprana, pero el enfoque es claro: una película familiar, accesible y pensada para todo tipo de público.
Crash Bandicoot
Nada de encerrarse solo en la nostalgia o en guiños para jugadores veteranos. La intención sería replicar la fórmula Super Mario Bros, con humor físico, acción clara y un protagonista carismático que funcione tanto para niños como para adultos. El objetivo suena ambicioso, pero no descabellado.
De icono PlayStation a carta clave de Xbox
Lo curioso del asunto es el viaje del propio personaje. Crash nació como mascota de la primera PlayStation, pero hoy pertenece al ecosistema Xbox tras varias adquisiciones empresariales. Una carambola histórica que ha colocado a Microsoft con un icono que, sinceramente, no abundaba en su catálogo familiar.
En los videojuegos, Crash siempre ha tenido una misión clara: frustrar los planes del malvado Dr. Neo Cortex saltando, girando y rompiendo cajas sin parar. Una estructura simple, visual y perfecta para el cine si se ejecuta con ritmo.
La saga nació en manos de Naughty Dog, los mismos que más tarde crearían The Last of Us, y desde entonces ha acumulado más de veinte juegos. Pocos personajes pueden presumir de ese recorrido y de seguir siendo reconocibles décadas después.
¿Tiene Crash lo que hace falta para repetir el milagro?
La gran pregunta es inevitable. ¿Puede Crash Bandicoot convertirse en el nuevo fenómeno tras Super Mario Bros? A nivel de concepto, lo tiene casi todo. Es expresivo, exagerado, físico y vive en mundos imposibles que encajan como un guante en animación.
Además, Xbox necesita un personaje así. Mario y Sonic juegan en una liga muy concreta del cine familiar. Tener a Crash permitiría a Microsoft competir en ese terreno sin forzar propiedades que no encajan del todo con ese tono desenfadado y colorido.
No es una idea nueva, ni mucho menos. El exejecutivo de Sony Shuji Utsumi contó que hace años ya intentó mover el personaje por estudios de cine. En aquel momento, nadie lo tomó en serio. Los videojuegos eran vistos como un juguete menor.
Hoy el panorama es radicalmente distinto. Super Mario Bros ha demostrado que el público responde cuando se le ofrece una adaptación honesta y divertida. Si Crash llega a los cines con ese mismo respeto por su esencia, la cosa puede ponerse muy interesante.
Hollywood ha aprendido la lección… más o menos
La clave está en no perder de vista por qué Super Mario Bros funcionó tan bien. No fue solo la marca. Fue entender que el cine y el videojuego hablan lenguajes distintos, pero pueden encontrarse en el espectáculo puro, en la emoción directa y en la diversión sin complejos.
Si Crash Bandicoot acaba dando el salto alrededor de 2030, como apuntan los rumores, llegará en un momento en el que el público ya espera este tipo de propuestas. El listón, eso sí, está alto. Muy alto. Y el bigote de Mario pesa más de lo que parece.
Ahora la pelota está en el tejado de Xbox y del estudio que se atreva a dar el paso. ¿Será Crash el próximo en romper la taquilla tras Super Mario Bros o se quedará en intento? Cuéntanos qué opinas y, si te ha picado el gusanillo, síguenos en Google News que aquí esto no ha hecho más que empezar.




