La Navidad de 2025 ya tenía luces, turrones y sobremesas eternas… pero le faltaba una cosa para ser histórica: Stranger Things. La serie ha vuelto a hacer de las suyas y ha convertido el 25 de diciembre en un auténtico festival de reproducciones. Netflix se ha despertado con el mejor regalo posible bajo el árbol y una sonrisa que no se la quita nadie.
Porque sí, Stranger Things no solo ha regresado, ha arrasado. El segundo volumen de la quinta y última temporada ha provocado el mayor pico de audiencia navideña de toda la historia de la plataforma. Y eso no es poca cosa en un año con partidos de la NFL, estrenos potentes y medio planeta peleándose por el mando a distancia.
Un regalo de Navidad que Netflix no esperaba… pero necesitaba
Netflix no ha dado cifras globales exactas del día, pero sí ha soltado el dato clave: Stranger Things fue la serie en inglés más vista en Navidad. Solo ese día, los tres nuevos episodios sumaron 34,5 millones de visualizaciones. Un número que suena a villano final de videojuego, de esos con barra de vida infinita.
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Lo curioso es que el fenómeno no llegó por sorpresa. La expectación llevaba semanas cocinándose a fuego lento, con rumores, teorías y un runrún constante que se notaba incluso en gente que llevaba tiempo sin pensar en Hawkins. Y cuando se abrieron las puertas… todos entraron a la vez.
Además, Netflix jugó bien sus cartas. Estrenar en pleno 25 de diciembre, cuando las casas están llenas y el sofá es territorio sagrado, fue una jugada maestra. ¿Resultado? Una maratón colectiva a nivel mundial, con Vecna colándose en más salones que Papá Noel.
El efecto arrastre: cuando todo vuelve a empezar
Aquí viene lo realmente llamativo: Stranger Things no solo funcionó con los nuevos episodios. Las cuatro temporadas anteriores regresaron al Top 10 de Netflix de forma simultánea, algo que ningún otro original había logrado antes. De repente, la gente volvió al inicio, al primer Demogorgon, a las bicis y a los walkie-talkies.
Durante semanas, todas las temporadas han convivido en las listas como si el tiempo no hubiera pasado. La primera temporada se colocó en el puesto cinco, la segunda en el nueve, la tercera en el ocho y la cuarta en el seis. No es nostalgia: es pura vigencia. Diez años después, la serie sigue teniendo gasolina.
Y ojo, porque Stranger Things también rompió el récord histórico de Nielsen en su estreno en streaming. Una señal clara de que, aunque el mercado esté saturado, todavía hay títulos capaces de parar el mundo durante unas horas.
Netflix pisa el acelerador antes del gran final
Lejos de relajarse, Netflix ha decidido aprovechar el momento. Esta misma semana lanzó un tráiler especial del final de Stranger Things, un montaje cargado de recuerdos, miradas intensas y momentos clave que te hacen pensar: “vale, igual sí me la vuelvo a ver entera”.
Pero el bombazo no se queda en casa. Más de 1,1 millones de personas ya han reservado entrada para ver el final de Stranger Things en cines durante Nochevieja y Año Nuevo. Más de 620 salas agotadas y más de 3.500 pases completos. Esto ya no es solo una serie, es un evento social.
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Ross Duffer lo resumió de forma sencilla en redes: cerrar un viaje de diez años, juntos. Y esa palabra, “juntos”, explica muchas cosas. Ver el final en una sala llena, con reacciones reales, risas nerviosas y silencios incómodos, no se vive igual en casa.
De Hawkins a Broadway (y vuelta)
Por si fuera poco, Stranger Things también está rompiendo moldes fuera de la pantalla. La obra teatral Stranger Things: The First Shadow ha batido récords en Broadway, recaudando 2,5 millones de dólares en solo nueve funciones en el Marquis Theatre. Una cifra que habla por sí sola.
El éxito del escenario ha ido en paralelo al de la serie. Las entradas se han disparado tanto en Broadway como en el West End londinense, alcanzando su mejor momento desde el estreno. No es habitual que una historia funcione igual de bien en formatos tan distintos, pero aquí estamos.
Esto confirma algo evidente: Stranger Things ya no es solo una serie. Es una marca cultural que se mueve con soltura entre pantallas, escenarios y conversaciones cotidianas. Y lo hace sin perder identidad.
No todo es perfecto: el final también divide opiniones
Ahora bien, no todo son luces de Navidad. La quinta temporada de Stranger Things ha recibido críticas más tibias que las anteriores. Algunos han señalado decisiones narrativas discutibles y un tono diferente que no ha convencido a todo el mundo. De hecho, es la temporada con peores valoraciones de la serie.
Pero aquí viene la paradoja: incluso con críticas mixtas, el interés no ha bajado. Al contrario. El debate ha alimentado la conversación, las ganas de ver el desenlace y la necesidad de sacar conclusiones propias. Porque, al final, nadie quiere que le cuenten cómo termina algo que ha acompañado tantos años.
El desenlace definitivo llegará el 31 de diciembre (o 1 de enero dependiendo del país), tanto en Netflix como en cines. Una fecha simbólica para cerrar una década marcada por monstruos, amistad y bicicletas contra el viento. Todo lo anterior ya está disponible en la plataforma, por si te apetece un último repaso antes del adiós.
Y ahora te toca a ti: ¿te has unido al maratón navideño de Stranger Things o te estás reservando para el gran final? Cuéntanos qué te está pareciendo y no olvides seguirnos en Google News para no perderte ni una sorpresa más desde Hawkins… ni desde Netflix.


