Hay series que no solo se ven, se quedan contigo. Te acompañan al apagar la tele, se cuelan en conversaciones absurdas y vuelven cuando menos lo esperas. Severance (Separación) es exactamente eso. Y ahora, con la temporada 3 en marcha, todo apunta a que lo mejor todavía está por venir.
Ha pasado ya un año desde el final de la segunda temporada y, seamos sinceros, el recuerdo sigue fresco. No como una nostalgia amable, sino como ese runrún incómodo que te hace pensar: “Esto no puede acabar así”. Por eso, cualquier noticia sobre Severance de Apple TV se recibe casi como un pequeño evento. Y la última es de las que hacen sonreír.
Un aniversario que no trae calma, sino más nervios
El arranque del calendario televisivo de 2026 coincide con el primer aniversario de la segunda temporada de Severance. Lejos de servir para pasar página, ha funcionado como recordatorio de que la temporada 3 sigue en camino. Y no solo eso: parece que viene cargada de ideas capaces de hacer que la gente hable durante semanas.
Durante la temporada de premios, el equipo de la serie ha ido apareciendo en distintos eventos. En uno de ellos, los Critics’ Choice Awards, Dan Erickson, creador de la serie, dejó caer unas declaraciones que han reactivado la conversación de golpe. No habló de fechas ni de tramas concretas, pero sí de sensaciones. Y eso, en Severance, lo es todo.
Apple TV
La confesión que lo cambia todo
Erickson explicó cómo se sintió al escribir el final de la segunda temporada y comparó esa experiencia con lo que está viviendo ahora con los nuevos guiones.
«Puedo decirte que la sensación que tuve cuando escribimos el final de la temporada 2 fue algo así como: ‘Dios mío, la gente va a flipar con esto. Se van a enfadar, van a gritarle a la televisión, pero también van a estar emocionados’. Ese mismo sentimiento lo tuve en otros momentos clave de la temporada 2. Y lo he tenido escribiendo la temporada 3 más veces que en cualquier temporada anterior».
Es difícil leer eso sin que se te escape una sonrisa. Porque esa mezcla de enfado, sorpresa y emoción es justo lo que define a Severance. No es una serie cómoda. No te da respuestas rápidas ni te acaricia la cabeza. Te provoca. Y parece que la tercera temporada va a pisar todavía más ese terreno.
Momentos que no se olvidan y debates que siguen abiertos
Hay escenas de Severance que se te quedan clavadas. El final de la segunda temporada es una de ellas. Ha pasado casi un año desde que Mark y Helly corrieron por los pasillos de Lumon y dejaron a Gemma al otro lado de la puerta. Y sí, seguimos pensando en eso. En esa decisión. En lo que implica. En lo que vendrá después.
No es raro que esa escena haya generado discusiones encendidas. No discusiones de foro abstractas, sino debates reales, de esos que se alargan más de la cuenta. Incluso Adam Scott ha hablado del tema en tono casi visceral, comparándolo con charlas intensas que no tienen una respuesta clara. Esa es la magia rara de Severance: no te dice qué pensar, te obliga a hacerlo.
Por eso, cuando Erickson sugiere que la temporada 3 va a multiplicar ese tipo de momentos, el hype se dispara solo. Y no es una promesa vacía. El propio creador lo dejó bastante claro en otra declaración clave.
Severance (Separación)
Más rareza, más humor y más provocación
En sus palabras: «Creo que va a haber un montón de momentos que sorprendan a la gente y la alteren. Y creo que va a ser rara y divertida, y todas esas cosas que, con suerte, la gente sigue amando de la serie».
Rara y divertida. Dos adjetivos que resumen perfectamente lo que hace especial a Severance. Porque no todas las series se permiten ser incómodas y, al mismo tiempo, tener un humor seco que te pilla desprevenido. Esa combinación es parte del ADN de Lumon, de sus pasillos asépticos y de sus situaciones absurdamente inquietantes.
Lo que se sabe… y lo que no (que es casi todo)
A día de hoy, la información concreta sobre la tercera temporada de Severance es escasa. Sabemos que Ben Stiller no dirigirá los nuevos episodios, algo que ya se ha comentado abiertamente. También sabemos que el proceso de producción de la serie es lento, casi quirúrgico, y que no se hace con prisas.
No hay fecha de estreno oficial ni ventana aproximada. Nada de trailers. Nada de teasers. Solo silencio y trabajo en segundo plano. Pero hay un matiz importante que invita a cierto optimismo. Entre la primera y la segunda temporada hubo huelgas que lo complicaron todo. Esta vez, ese obstáculo no existe.
Eso no significa que vayamos a ver nuevos episodios mañana. Pero sí hace pensar que la espera no será tan larga como aquella pausa eterna de tres años. Y, siendo sinceros, con Severance, casi se agradece que las cosas se cocinen a fuego lento.
Volver a Lumon es una necesidad, no un capricho
Lo más tranquilizador de todo esto es saber que la serie avanza con una dirección clara. Erickson parece satisfecho con el rumbo que está tomando Severance, y eso se nota en cómo habla de ella. No suena cansado ni agotado. Suena ilusionado. Como alguien que todavía tiene cartas fuertes guardadas.
Las dos primeras temporadas dejaron momentos difíciles de olvidar. Escenas que se te quedan grabadas, diálogos que resuenan más de lo que deberían. Si la tercera temporada realmente supera eso, como sugiere su creador, estamos ante algo especial. No solo una continuación, sino una escalada.
Así que sí, toca esperar. Toca mirar el calendario de reojo y preguntarse cuándo volveremos a esos pasillos blancos, a esas miradas incómodas y a ese mundo que parece una pesadilla elegante. Porque, al final, lo único claro es que necesitamos regresar a Lumon cuanto antes.
Y ahora te toca a ti: ¿qué esperas de Severance temporada 3? ¿Te dejó tan tocado el final como a nosotros? Cuéntanoslo en comentarios y no te olvides de seguirnos en Google News para no perderte ni una sola novedad.



