Hay series que envejecen bien y otras que, directamente, mejoran con el paso del tiempo. En el universo Star Wars, hay una que cada año gana más peso, más relevancia y más cariño por parte de los fans. Una serie que nació antes de Disney+, antes de la avalancha de acción real y que, paradójicamente, se ha convertido en el pilar silencioso de toda la saga moderna.
Hablamos de Star Wars: The Clone Wars, la serie animada creada y producida por George Lucas, y considerada por muchos —incluido su propio creador— como una obra prácticamente perfecta dentro del canon galáctico.
Mucho más que una serie animada “entre películas”
Ambientada entre El ataque de los Clones y La Venganza de los Sith, The Clone Wars no se limita a rellenar huecos. Su ambición siempre fue otra: expandir la guerra, mostrar sus consecuencias y dar profundidad real a personajes que en el cine solo veíamos a grandes trazos.
A lo largo de sus temporadas, la serie combina arcos de varios episodios que saltan entre planetas, frentes de batalla y puntos de vista muy distintos. Puede resultar desconcertante al principio para quien espere una narrativa lineal, pero precisamente ese formato permite entender el conflicto galáctico como lo que es: una guerra caótica, extensa y moralmente ambigua.
Y lo hace con un equilibrio poco habitual: funciona tanto para espectadores jóvenes como para adultos, sin tratar a ninguno por encima del hombro.
El Anakin que las películas no pudieron mostrar
Si hay un personaje que sale reforzado de The Clone Wars, ese es Anakin Skywalker. La serie dedica tiempo —mucho tiempo— a construir su relación con Obi-Wan, sus contradicciones internas y su progresiva caída hacia el Lado Oscuro.
Momentos clave como la desconfianza hacia el Consejo Jedi, la brutalidad en el campo de batalla o la ejecución de la Orden 66 adquieren aquí una claridad emocional que en las películas solo se insinuaba. The Clone Wars no cambia el destino de Anakin, pero sí lo hace inevitable y comprensible.
Ese contexto adicional no solo mejora la trilogía de precuelas, sino que redefine toda la saga.
Nuevos personajes que acabaron siendo imprescindibles
La serie no se limita a reutilizar nombres conocidos. Introduce figuras que hoy son centrales en Star Wars, como Ahsoka Tano o el carismático Captain Rex. Ahsoka, en particular, es uno de los mayores logros de la franquicia moderna. Su evolución, su relación con Anakin y su ruptura con la Orden Jedi la han convertido en uno de los personajes más complejos y queridos del universo Star Wars, hasta el punto de dar el salto a la acción real con serie propia.
Todo empezó aquí. Y se nota.

Una serie que crece temporada a temporada
Aunque todas las temporadas de The Clone Wars tienen episodios memorables, lo más llamativo es cómo mejora con el tiempo. Tanto el nivel de la animación como la ambición narrativa dan un salto evidente en sus últimas entregas.
Arcos como Mortis, Umbara o el asedio de Mandalore no solo están entre lo mejor de la serie, sino entre las mejores historias jamás contadas en Star Wars, sin importar el formato. No es casualidad que muchos fans consideraran una injusticia la cancelación de la serie tras la quinta temporada, poco después de la compra de Lucasfilm por Disney.
Una sexta temporada reducida y, años más tarde, una séptima temporada final en Disney+ sirvieron para cerrar la historia… y hacerlo por todo lo alto.
El origen secreto del Star Wars actual
Con perspectiva, resulta evidente que gran parte del Star Wars moderno no existiría sin The Clone Wars. Su showrunner, Dave Filoni, continuó desarrollando muchas de sus ideas en Star Wars Rebels, donde regresan personajes clave como Ahsoka, Rex o Maul.
Incluso conceptos que parecían secundarios acabaron teniendo vida propia. El grupo de clones conocido como The Bad Batch nació como una idea para The Clone Wars y terminó protagonizando su propia serie, explorando las consecuencias inmediatas de la caída de la República y el ascenso del Imperio.
De la animación a la acción real sin ruptura
Bo-Katan
Uno de los mayores logros de The Clone Wars es haber servido de puente natural hacia la acción real. Su exploración profunda de los mandalorianos fue clave para que existiera The Mandalorian, y permitió introducir personajes como Bo-Katan o Ahsoka en carne y hueso sin necesidad de largas explicaciones.
Incluso en el cine, su influencia es evidente. Personajes como Saw Gerrera, introducidos en la animación, se convierten en figuras esenciales en Rogue One y más tarde regresan con fuerza en Andor. Nada de eso ocurre por casualidad.
Un legado que sigue creciendo
Lo más curioso es que The Clone Wars no deja de ganar relevancia incluso años después de su final. Nuevas series animadas, futuras temporadas y próximas películas beben directamente de las semillas plantadas por la obra de George Lucas y Dave Filoni.
Incluso proyectos venideros como Ahsoka temporada 2 o la nueva etapa cinematográfica de Star Wars se entienden mejor cuando se mira hacia atrás… a esa serie animada que algunos subestimaron en su día.
Hoy, The Clone Wars ya no es solo “una gran serie de Star Wars”. Es el cimiento invisible sobre el que se ha construido toda la era moderna de la saga.
Y cuanto más se expande la galaxia, más claro queda que George Lucas no estaba exagerando cuando la consideraba una obra redonda. Puedes ver completa la serie y mucho más con tu suscripción a Disney +.


