Si creías que aquella película de ciencia ficción noventera ya había contado todo lo que tenía que contar, prepárate para llevarte un buen susto. El universo de Event Horizon (Horizonte Final) de 1997 vuelve a abrirse, esta vez por una puerta todavía más oscura, con una secuela que promete conexiones inesperadas y giros que no te van a dejar dormir tranquilo.
Lo curioso es que no hablamos de un simple regreso nostálgico, sino de una expansión muy consciente del mito. Una película de ciencia ficción que en su día fue incomprendida ahora sirve de base para explorar ideas más grandes, más retorcidas y bastante más incómodas, justo donde este tipo de historias se sienten como en casa.
El legado oscuro de una película de ciencia ficción que nunca se fue
Estrenada en 1997, Event Horizon fue una de esas películas que parecían demasiado intensas para su época. Mezclaba terror puro, ciencia ficción espacial y una imaginería casi infernal que no buscaba agradar, sino perturbar. Y sí, con el tiempo terminó convirtiéndose en una obra de culto.
Lo interesante es que esa película de ciencia ficción siempre dejó preguntas sin responder. ¿Qué ocurrió realmente a bordo de la nave? ¿Qué vio su tripulación? ¿Hasta dónde llega la conciencia de una máquina diseñada para romper las leyes del universo? Preguntas incómodas, de las que se te quedan rondando la cabeza.
Ahí es donde entra el cómic. IDW Publishing lleva un tiempo explorando ese pasado maldito con Dark Descent, una precuela que se mete de lleno en el primer viaje de la nave. Y ahora, cuando esa historia llega a su fin, la editorial redobla la apuesta con Inferno.
Event Horizon: Inferno
Inferno no es un simple añadido, es una escalada
La nueva miniserie Event Horizon: Inferno no se conforma con rellenar huecos. Se sitúa siglos después y plantea una idea tan simple como inquietante: ¿Qué pasaría si alguien con demasiado dinero decide ir a hurgar en los restos de una nave poseída por el infierno? Spoiler: nada bueno.
En este punto, la película de ciencia ficción original se convierte casi en una leyenda dentro de su propio universo. Un relato prohibido que atrae a un multimillonario dispuesto a sacrificar empleados como quien gasta balas, solo por descubrir qué secretos esconde ese motor gravitacional interdimensional.
La premisa es tan exagerada como efectiva. Demonios, marines espaciales, restos flotando cerca de Neptuno y una nave que no ha olvidado lo que es el dolor. Si te suena a locura, es porque lo es, y precisamente por eso funciona tan bien dentro de este tipo de película de ciencia ficción llevada al cómic.
Un equipo creativo que sabe dónde se está metiendo
Detrás de Inferno vuelve Christian Ward, guionista que ya demostró entender a la perfección el tono enfermizo del universo Event Horizon. No escribe desde la distancia, escribe desde el respeto… y desde las ganas de retorcerte el estómago.
A su lado está Rob Carey, un dibujante con experiencia en ciencia ficción y terror que aquí tiene vía libre para desatar su imaginación. Diseños nuevos, criaturas imposibles y una estética que bebe directamente de la película de ciencia ficción original sin copiarla plano a plano.
El propio Carey ha reconocido que el reto no era imitar, sino expandir. Respetar la mitología, pero empujarla hacia sitios nuevos. Y se nota. La nave, los nuevos personajes y entidades como Samael tienen ese aire familiar y, a la vez, profundamente inquietante que define a Event Horizon.
Event Horizon
Cuando el infierno se convierte en un experimento corporativo
Uno de los conceptos más jugosos de Inferno lo explica muy bien el editor Nicolas Niño. La serie no solo pregunta qué pasa cuando alguien va al infierno, sino qué ocurre cuando alguien como un Lex Luthor decide explotarlo.
Es una idea brillante porque conecta con algo muy actual: la deshumanización total cuando el poder y el dinero eliminan cualquier límite moral. Aquí, el horror no solo viene de demonios o dimensiones imposibles, sino de decisiones frías tomadas desde un despacho.
Esa lectura añade capas a la película de ciencia ficción original. Ya no es solo terror cósmico, es también una crítica a la ambición sin freno, envuelta en sangre, metal retorcido y gritos en el vacío del espacio.
Dante, Aliens y velocidad máxima hacia el caos
Christian Ward define Inferno con una frase que lo deja bastante claro: Aliens mezclado con Dante’s Inferno. Dicho así suena a locura, pero tiene todo el sentido del mundo dentro de esta película de ciencia ficción convertida en saga.
Hay acción constante, ritmo endiablado y una sensación permanente de peligro. Aquí no hay espacio para respirar. La historia va a toda velocidad, como si la propia nave te estuviera empujando hacia algo que preferirías no ver.
Ward insiste mucho en lo inesperado. En esa sensación de no saber qué va a pasar en la siguiente página. Y eso, en una película de ciencia ficción o en un cómic derivado, es oro puro. Cuando crees que lo tienes todo claro, llega el giro y te descoloca.
Además, el cómic no olvida los ingredientes clave: la inmensidad fría del espacio, el terror incomprensible, los demonios personales y una nave viva, consciente y cruel. Todo eso sigue ahí, pero amplificado, sin freno y sin pedir permiso.
Un regreso que entiende por qué esta historia importa
Event Horizon: Inferno #1 llegará el 22 de abril, y no parece una simple extensión comercial. Se nota que hay amor, obsesión y muchas ganas de hacerlo bien. No para repetir lo ya visto, sino para llevar esa película de ciencia ficción a un territorio todavía más incómodo.
Si te atrapó la atmósfera de la original, aquí hay material de sobra para seguir explorando ese universo retorcido. Y si nunca conectaste con ella, puede que este enfoque más directo y salvaje sea justo lo que necesitabas.
Así que ahora te toca a ti: ¿te atraen este tipo de secuelas que se atreven a ir más lejos o prefieres que los clásicos se queden como están? Cuéntanos qué opinas en los comentarios y no olvides seguirnos en Google News para más viajes al lado oscuro del cine 🚀🔥


