Hay películas que generan debate cuando llegan a los cines. Y luego están las que lo hacen meses antes, sin que nadie haya visto un solo plano completo. Ese es exactamente el caso de Project Hail Mary, la ambiciosa adaptación de ciencia ficción protagonizada por Ryan Gosling, que ya está enfrentando a los espectadores mucho antes de su estreno.
El motivo no es un tráiler polémico, ni un cambio de reparto, ni una decisión creativa controvertida. Es algo mucho más simple… y a la vez mucho más explosivo: su duración.
Casi tres horas de ciencia ficción… y la guerra ya ha empezado
Project Hail Mary llegará a los cines el 20 de marzo de 2026, pero ya sabemos un dato clave que ha encendido las redes: la película tendrá una duración oficial de 2 horas y 46 minutos.
Para algunos, es una noticia fantástica. Para otros, directamente una línea roja. En redes y foros, especialmente entre lectores del libro original, la reacción ha sido inmediata. Hay quienes celebran que el estudio haya permitido contar la historia sin recortes, y quienes sienten que ese metraje es excesivo para una experiencia en sala. No parece haber término medio.
Una historia que apunta a épica… no a consumo rápido
La película adapta la novela homónima de Andy Weir, el mismo autor de The Martian. Y esa comparación no es casual. No solo por el tono científico y el enfoque realista, sino también por la duración.
The Martian superaba las dos horas y media. Interstellar rozaba las tres. Ambas acabaron convertidas en clásicos modernos del género. Para muchos espectadores, Project Hail Mary aspira exactamente a eso: una experiencia grande, densa y pensada para saborearse, no para consumir a toda prisa.
¿De qué va Project Hail Mary?
Ryan Gosling interpreta a Ryland Grace, uno de los científicos más brillantes del planeta, elegido para una misión desesperada: viajar al espacio para detener una amenaza cósmica que está apagando lentamente el Sol. La humanidad está contra las cuerdas… y él es la última opción.
El problema es que Grace despierta en su nave con amnesia, completamente solo… o eso cree. En su viaje se cruzará con Rocky, una forma de vida alienígena con la que deberá colaborar para salvar dos mundos distintos. Ciencia, misterio, supervivencia y dilemas existenciales. Nada especialmente “ligero”.
El público se divide: entusiasmo absoluto o rechazo frontal
Las reacciones no se han hecho esperar. Hay espectadores encantados con la idea de una película larga, con margen para desarrollar conceptos científicos, personajes y emociones. Algunos incluso aseguran que, si la experiencia es comparable a Interstellar o The Martian, la duración será un punto a favor, no un problema.
Otros, en cambio, son tajantes. Afirman que no volverán a ver una película en cines que se acerque a las tres horas, o que dividirán el visionado en varias sesiones domésticas cuando llegue al formato físico o digital.
Y luego están los más escépticos: lectores del libro que no terminan de ver justificada esa duración, incluso con el material original en mente.
Una decisión que dice mucho del Hollywood actual
En una industria cada vez más obsesionada con el consumo rápido, los clips virales y las experiencias fragmentadas, Project Hail Mary representa justo lo contrario. Es una superproducción que no quiere ser un snack, sino un plato completo.
Amazon MGM Studios ha apostado por dejar respirar la historia, asumir el riesgo y confiar en que el público adecuado agradecerá una narración sin prisas. Algo que, paradójicamente, cada vez vemos menos en el cine comercial de gran presupuesto.
Ryan Gosling y la ciencia ficción “seria”

No es la primera vez que Gosling se mueve en terrenos de ciencia ficción reflexiva. Su participación en Blade Runner 2049 ya demostró que se siente cómodo en relatos densos, pausados y cargados de ideas.
Project Hail Mary parece seguir esa línea: una película que no busca solo espectáculo, sino también preguntas incómodas sobre la supervivencia, la cooperación y el sacrificio. Y eso, inevitablemente, no es para todo el mundo.
¿Un problema real… o un falso debate?
La gran pregunta es si esta polémica importará cuando la película llegue a los cines. Muchas de las grandes obras del género fueron cuestionadas antes de estrenarse por su duración… y hoy son intocables.
A veces, una película que parece “demasiado larga” acaba dejando la sensación contraria: la de no haber pasado suficiente tiempo en ese mundo. Y eso suele ser señal de que algo ha funcionado muy bien.
Un estreno que ya genera conversación (y eso nunca es mala señal)
Que Project Hail Mary esté dividiendo opiniones dos meses antes de su estreno es, en el fondo, una buena noticia. Significa que hay expectación, debate y curiosidad real. Ahora solo queda una cosa por comprobar: si esas casi tres horas serán vistas como un exceso… o como una virtud. ¿Tú de qué lado estás? ¿Prefieres una ciencia ficción directa y concisa o una experiencia larga que se tome su tiempo?
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