Era inevitable, para continuar con la historia que Ed Brubaker nos estaba contando, finalizar ante un juicio que definiera la parte sensacionalista del pasado de Bucky, en su anterior faceta de Soldado de Invierno. Panini Cómics contrata a los mejores abogados del país para defenderse de la peor denuncia posible, la de traición.
El hijo del hombre que me mató
Hay algo en la narrativa de las aventuras del Capitán América que hay que dejar bien claro. Al final de la Segunda Guerra Mundial el Barón Zemo original, Heinrich, fue el causante de la desaparición de las dos figuras más relevantes de la lucha superheroica de los Estados Unidos. Steve Rogers quedó en animación suspendida y terminó congelado en el hielo. Sin embargo, James Buchanan Barnes corrió peor suerte, murió. También perdió el brazo izquierdo pero eso es un caso aparte.
Bucky perdió la vida… y tuvo que ser reanimado por los soviéticos que lo encontraron. Desde el regreso del adlátere del Capitán América a la escena actual no había tenido ocasión de enfrentarse con el heredero de Zemo, Helmut.
Una cuenta pendiente que Brubaker consigue plantear al principio de los que se llamó “La Edad Heroica”, tras la caída de H.A.M.M.E.R. y la saga Asedio. Aunque la colección del Capi había conseguido ir cubriendo su participación en los eventos Marvel a base de tie-ins independientes de la cabecera principal o mediante colecciones como Los Vengadores en cualquiera de sus encarnaciones, esta etapa supuso al menos hacer una mención abierta a la situación, aunque el guionista tuvo la habilidad suficiente para integrarlo en su relato.
Zemo y Bucky se las terminan viendo en solitario, como si un duelo de herederos se estuviese llevando a cabo. Un avance necesario de lo que podría llegar después entre ambos, el relevo lógico a una rivalidad enconada.

Silencio en la sala
Esa victoria pírrica de Bucky, si se puede decir así, pues Zemo consigue salirse con la suya y bastante tiene con sobrevivir al final. Pero al caer de la sartén se va a encontrar con las brasas, con una causa abierta contra él por sus crímenes pasados al servicio del bando comunista… o de los intereses espurios de corruptos que se aprovecharon de él tras el Telón de Acero. Es difícil justificar que todo estuvo adscrito al control mental al que estuvo sometido, pero rodearse de un buen abogado al servicio de la causa es un primer punto hacia intentar que la redención no sea solo evidente sino pública y notoria de cara a la sociedad.
Bernadette “Bernie” Rosenthal será la letrada encargada de defenderle. Es una vieja conocida de los lectores veteranos, durante los años ochenta fue uno de los intereses amorosos principales de Steve Rogers (en la etapa de J.M. DeMatteis), junto a Iguana (ya con Mark Gruenwald).
Brubaker nos debía un juicio, ya nos llevaba de camino a uno cuando Rogers fue abatido en Captain America #25. Por eso ahora toca pasar por un proceso complejo donde todo apunta a resolverse de mala manera, mediante un paso por la cárcel federal prolongado. Para complicar más las cosas tenemos a Pecado, la hija de Cráneo Rojo con más pinta de su padre que nunca, moviendo los hilos para que no se libre de ninguna de las formas posibles.
Camino a la perdición
El último giro de los acontecimientos es ciertamente dramático, Bucky consigue redimirse in extremis, pero aunque sea suficiente para poder alejarse de una pena en su propio país no lo será cuando intervengan los rusos para llevarlo a su propio terreno, juzgado ya en ausencia y con una sentencia firme que le termina por llevar extraditado a… Siberia, a disfrutar próximamente de un gulag, precisamente el título que llevará la parte que se narrará en el siguiente tomo sobre su paso por una cárcel en la Rusia profunda.
No parece que podamos decir que sea un final feliz para nuestro protagonista principal. Sí, olvidaos de Steve por un momento, en ese momento el personaje que llevaba el peso de la serie era Barnes, Rogers estaba con los Vengadores Secretos haciendo de las suyas, en el Capi era un secundario como El Halcón y La Viuda Negra.
El arte corre a cargo de Butch Guice, que se había convertido en el dibujante principal de la cabecera tras Steve Epting y Luke Ross. Breves colaboraciones por parte de Mitch Breitweiser y del español Daniel Acuña, que dibuja el primer episodio del juicio.
Estamos ante el tomo más voluminoso hasta el momento, once episodios americanos en su interior, tan bueno o incluso más que los anteriores, constatando que Bucky es uno de los héroes más interesantes que hemos conocido y que su evolución le ha colocado bastante lejos del chaval inocente que alguna vez creímos que era, para verlo sustituido por aquello para lo que se le entrenó, ser un verdadero y aguerrido luchador.
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Marvel Saga TPB. Capitán América 12 El juicio del capitán.
NOTA CINEMASCOMICS
TOTAL
¡“La Edad Heroica” está aquí! El Capitán América descubre el nuevo mundo que ha dejado la derrota en Asgard de las fuerzas de Norman Osborn. Pero James Buchanan Barnes no va a tener demasiado tiempo para disfrutar de este espléndido amanecer. El Barón Zemo ha regresado, con el único objetivo de concluir el trabajo que comenzó su padre… ¡Y ese trabajo consiste en asesinar al Centinela de la Libertad! El genial Ed Brubaker sigue al frente del Capitán América, y a él se suma también el excepcional Butch Guice. Nada será igual después de esta historia.


