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Reseña MARVEL HC La Cosa: El caso de la Corona Serpiente. Sabor a clásico

Marvel HC. La Cosa: El caso de la Corona Serpiente

Tras el tomo que recopilaba la saga del Proyecto Pegaso, este ejemplar completa el círculo ofreciendo los números que llegaron a continuación. Panini Comics nos acerca los Marvel Two in One  protagonizados por la Cosa de los Cuatro Fantásticos.

El concepto del dominio se define como el poder que un individuo posee sobre el uso y disposición de lo que es suyo. También, es la capacidad de poder que ejerce sobre otra u otras personas. Pero también es el conocimiento o manejo que una persona ostenta sobre una materia, ciencia, arte o asunto, entre otras cosas. En lo que nos afecta en cuanto al contenido de estas páginas nos encontramos ante una suma de todo ello. Set, el dios serpiente, supo como prevalecer a través de un objeto de poder y de ese modo controlar las mentes que portan la corona, las domina para que ejerzan su voluntad.

De ese modo ha creado más de un problema dentro del Universo Marvel, desde sus tiempos más primigenios antes del hundimiento de Atlantis hasta la actualidad. Ligada a la leyenda de personajes como Conan o el Rey Kull, ha pasado a formar parte de la historia de personajes como Namor o Los Vengadores antes de llegar hasta estas páginas. Posteriormente sería indispensable hablar de la Corona Serpiente en la saga de Annuals de 1989 Atlantis Ataca y en la actualidad tenemos a Conan en el tiempo presente de Marvel viviendo diversos encuentros con el objeto en cuestión.

En el Caso de la Corona Serpiente vamos a ver circular junto a La Cosa a héroes como Manta Raya, Tritón de los Inhumanos y la Bruja Escarlata (que ya tuvo que vérselas con la Corona anteriormente y sería en el futuro una de las protagonistas del desenlace de Atlantis Ataca). Juntos se enfrentarán a la corporación petrolífera Roxxon y su dueño, Hugh Jones, que cuenta con recursos más que suficiente para contar en nómina con el Escuadrón Serpiente dirigido por el siempre sibilino Crótalo.

El desenlace de la historia, sin embargo, no tuvo su cierre definitivo en la colección de La Cosa sino que llegó dos años después en forma de Annual del Marvel Team Up de Spiderman. No solo incluyó al trepamuros y al bueno de Ben Grimm sino que de nuevo la Bruja Escarlata estuvo en la pomada, junto al Doctor Extraño y a Quasar, que venía siendo habitual de las páginas de Marvel Two in One por su presencia como jefe de seguridad del Proyecto Pegaso. Un final que incluyó a otro de los objetos de poder más reconocibles del Universo Marvel y que por aquel entonces se guardaba en las instalaciones de Pegaso.

Aunque este tomo haga referencia en su título a la Corona Serpiente, el contenido del mismo está dividido prácticamente en dos mitades igual de interesantes. La primera de ellas nos lleva hasta la ContraTierra, en una aventura en la que las mujeres cobran un protagonismo especial y llevan el peso de la historia, siendo La Cosa mero adlátere incluso de su entonces novia, Alicia Masters, que pese a la limitación que supone su ceguera demuestra un valor digno de mención al embarcarse en la búsqueda del fallecido Adam Warlock. Junto a Ella (la versión femenina de Warlock) y Dragón Lunar se verán inmiscuidas en una aventura donde no faltarán giros sorprendentes y podemos disfrutar de la presencia del Alto Evolucionador.

En conjunto son historias que han quedado en el imaginario de los lectores como partes importantes de la historia de la editorial y han servido para generar posteriores sagas relacionadas con lo que aquí se cuenta. Son comics clásicos cuya concepción difiere claramente de lo que en la actualidad podemos tener a mano en las estanterías de novedades, pero su relevancia es vital para entender como hemos llegado hasta la actualidad en La Casa de las Ideas, gracias en este caso al buen hacer a los guiones de Mark Gruenwald y Ralph Macchio, dos arquitectos del mundo del comic que supieron hacer estas narraciones atractivas y repletas de conceptos valiosos y notables. Contaron además con los lápices de Jerry Bingham, Ron Wilson y George Perez para dar brillo a un legado que aún permanece muy presente.