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Phantasmagoria. Detectives victorianos y brujería

Phantasmagoria, la magia tiene dos lados, y no siempre son luz y oscuridad. Londres se encuentra en peligro, el nuevo siglo trae corrientes de pensamiento novedosas y modernas Pero es la magia más antigua y los viejos enemigos de la humanidad los que amenazan el presente.

Karras Comics vuelve a entregarnos una obra redonda con un autor de la casa, El Torres, englobada en el género que más gusta de visitar, el terror, y el resultado es una historia que mezcla detectives, horror y acción con valores como la amistad, la familia, el valor y el cambio. Porque si el mundo se va a ir al infierno, ¿mejor ser la luz que guía, o el desierto que entierra la maldad?

¿Qué es Phantasmagoria? O mejor, empecemos mucho antes aún, ¿Qué es una fantasmagoría? Incluso podríamos ir aún más atrás, ¿Qué es un fantasma? No esperéis esas respuestas en la obra de El Torres y Joe Bocardo, eso, no es lo importante.

Según se define en la mayoría de diccionarios y enciclopedias fantasmagoría es: «El arte de hablar en público con fantasmas “o “una secuencia de imágenes hechas para variar en tamaño rápidamente mientras permanecen enfocadas”. La Phantasmagoria era una forma de teatro en el que se mezclaban actores y en la que se usaba una linterna mágica, una retroproyección con focos, modificada para proyectar imágenes espantosas como esqueletos, demonios y fantasmas en paredes, humo o pantallas semitransparentes. Inventado en Francia a finales del siglo XVIII, ganó popularidad a través de la mayor parte de Europa durante todo el siglo XIX. En pocas palabras, eran nuestras primeras películas de fantasmas.

Si existe algo tras la muerte, si somos materia o energía, si esa energía se puede convertir en un fantasma, o qué es un fantasma, son cuestiones que aterran por sí solas, y de ese miedo a la muerte, los escritores sacan oro. Y El Torres lo sabe. Es un experto en otros mundos, en fantasmas, espíritus y magia. Desde Tambores, El bosque de los suicidas, Las Brujas de Westwood, Roman Ritual o Stray Jacket, lleva poblando las pesadillas de sus lectores desde hace muchos años. Y nosotros, se lo agradecemos, aunque no durmamos igual de bien después de esas lecturas.

Pero Phantasmagoria es algo muy diferente. Es una lucha contra el mal, pero un mal puro y abyecto, llegado de más allá de nuestro mundo. De un lugar que desea consumirnos, poblado de intrusos que ansían nuestra energía. Y para defendernos, unos pocos elegidos existen para enfrentar a ese mal primigenio. Pero Janes Y jambres, no son los mejores hermanos. Y la humanidad no siempre está preparada para la verdad. La vida siempre une sus caminos, pero no siempre para estar de acuerdo. Así es la familia, no siempre puedes compartir las mismas cosas, pero siempre estarás si te necesita.

Y así el escritor teje una red de misterios y secretos que va revelando poco a poco. Para empezar, una masacre, y a partir de ahí, giros y sorpresas que llegan calculadas para que el lector no suelte el libro. Descubrimientos sobre el enemigo, sobre los guerreros elegidos, sobres sus métodos, y poco a poco sobre los seres humanos, capaces de grandes gestos de valor e inexplicables actos de estupidez.

Tú serás la luz del sol. Yo las arenas del desierto.

Cuando caigas del cielo yo te acogeré,

y cuando yo caiga en la oscuridad tú me darás luz

El profesor Hawker y Edwin Drood son dos caras de la misma moneda, no luz y oscuridad, quizás estén más cerca del yin y el yang o el orden y el caos. No están preparados para estar separados, pero juntos no siempre hacen cosas buenas. Ambos personajes tienen posiciones enfrentadas más por sus métodos, que por sus objetivos. Son Sherlock Holmes y Alesteir Crowley peleando por el bien de la humanidad.

No puedo dejar de pensar en Boris Karloff como Edwin y Peter Cushing como Hawke, no sé si son las inspiraciones para Bocardo, pero en mi mente sus dibujos se convierten en las expresiones de ambos actores. Porque la ambientación, los males eternos e ignotos, hacen que evoque a la Hammer, aquel estudio inglés experto en el terror, y en Lovecraft, que si no fue adaptado por la empresa, seguro que tuvo influencia en sus obras.

Pero por mucho que las personalidades de los protagonistas sean las más atractivas y poderosas, los secundarios que la pareja crea para la obra no se quedan atrás. Ese inspector Forrester de Scotland Yard que parece un estereotipo de todo policía inglés, y acaba siendo un héroe al más puro estilo John Wayne, el pequeño Thomas, que con pocos años tiene una filosofía de vida más que admirable, la torturada Sada, elegida por un poder que la atormenta o Hall, el nuevo integrante que no sabe qué hace, pero no dejará de hacer lo que sea por su nueva familia.

Porque al final, Phantasmagoria es una lucha contra el mal, si, pero es la lucha de una familia. Dos hermanos que no siempre se llevan bien, y las personas que les importan, a veces no lo demuestran, o parecen dispuestos a sacrificarlos, pero al final, la familia es lo que tienes para sobrevivir a la vida. El Torres crea un espectáculo de luces y sombras, de monstruos luchando contra magos de leyenda, rodeados de héroes, pero como las fantasmagorías, en realidad tras las luces y el humo, se esconde un grupo de personas que teme, ama, y supera su miedo para luchar por los suyos.

Tengo que confesar que no conocía la obra de Joe Bocardo. Tras este cómic voy a seguirlo, porque con su trazo de manchas y expresiones, de contrastes duros y mucho pincel, hay un estilo muy propio que me ha ganado.

Con cierto recuerdo a Corominas, el artista presenta un cómic que no necesita de color alguno para hacernos sentir el frio de las calles de Londres, o el pestazo de las alcantarillas, que recoge el horror de la carnicería y la carne y sangre desparramada con facilidad, y plantea el poder de espíritus alienígenas con simples trazos. Pero sobre todo, presenta personajes reales, ambientes verídicos, en los que la magia actúa, transforma, crea y destruye, pero al final, es la ciudad del Támesis y sus raíces de piedra las que persisten, sus habitantes los que viven, y eso, se ve en esas estructuras ominosas que la niebla esconde, y esas personas que pasean por sus calles en su Londres, la de su cabeza, la que aquí ha mostrado.

En definitiva, Phantasmagoria es uno de los mejores cómics de terror del año, uno de los más destacados en este género que ha pergeñado El Torres, y ha puesto en papel Joe Bocardo magníficamente. SI os gusta el horror, la magia y los misterios familiares, sed bienvenidos, pero cuidado, la magia es sucia, mancha, no solo es humo y espejos.