Netflix tiene un problema curioso entre manos. Uno de esos que cualquier plataforma firmaría… y que, aun así, sabe gestionar regular. Wednesday, la serie protagonizada por Jenna Ortega, no solo sigue siendo un fenómeno cultural, sino que acaba de confirmar algo que muchos intuían: su éxito es tan grande que incluso empieza a volverse frustrante.
Un éxito gigantesco que no se está aprovechando del todo
Según el último informe de engagement de Netflix, la segunda temporada de Wednesday fue la serie más vista de toda la plataforma durante la segunda mitad de 2025, acumulando la friolera de 124 millones de visualizaciones entre julio y diciembre. Un dato descomunal que la coloca al nivel de los mayores hits de la historia reciente del streaming.
Lo realmente llamativo no es solo ese número. La primera temporada, estrenada en 2022, también volvió a colarse entre los contenidos más vistos, con 47 millones de reproducciones en el mismo periodo. En otras palabras: la serie no solo mantiene a su base fiel, sino que sigue captando nuevos espectadores y fomentando el revisionado, algo que muy pocos títulos consiguen.
Para Netflix, Wednesday es una gallina de los huevos de oro. Una creación nacida del imaginario de Tim Burton, con estética reconocible, personajes virales y una protagonista que ya es icono generacional. Y, sin embargo, hay algo que chirría.
Temporada 2 arrasa… pero la 3 va para largo
Wednesday
Con estos datos sobre la mesa, cualquiera pensaría que la plataforma estaría acelerando al máximo la producción de nuevos episodios. Pero no. Todo apunta a que la temporada 3 de Wednesday no llegará hasta mediados o finales de 2027.
Sí, has leído bien. Tres años de espera entre temporadas para una serie de solo ocho episodios. Un lapso que empieza a ser habitual en el streaming moderno, pero que no deja de resultar desesperante para una ficción con este nivel de popularidad.
La ironía es evidente. Netflix acaba de despedirse de su otro gran monstruo generacional, Stranger Things, y tiene en Wednesday una sucesora natural. Pero, en lugar de explotar el momento, parece dispuesta a enfriar la conversación durante demasiado tiempo.
Cuando hacer esperar al espectador se convierte en norma
El caso de Wednesday no es único, pero sí especialmente sangrante. En la era del streaming, los parones entre temporadas se han alargado hasta límites que antes eran impensables. Dos años empiezan a parecer lo normal. Tres, cada vez más frecuentes. Y en algunos casos, incluso más.
Antes, las series televisivas ofrecían temporadas anuales con más de veinte episodios. Era otro modelo, otra industria, otro ritmo. Hoy, la lógica es distinta: menos capítulos, más producción, más tiempo… y más espera.
Desde el punto de vista empresarial, la estrategia es clara. Alargar los estrenos permite retener suscriptores durante más tiempo, manteniendo viva la expectativa y reduciendo costes de producción continuada. Desde el punto de vista del espectador, la experiencia es mucho menos amable.
Jenna Ortega, una estrella en plena ebullición
Miércoles 2025
Parte del problema también tiene nombre y apellidos. Jenna Ortega ya no es “la chica de Wednesday”. En apenas unos años se ha convertido en una de las actrices jóvenes más solicitadas de Hollywood, con agenda llena y proyectos encadenados.
Eso complica cuadrar calendarios, pero no explica del todo por qué una serie de este calibre necesita tanto tiempo para volver. Especialmente cuando hablamos de un formato relativamente contenido y de una producción que Netflix conoce perfectamente desde la primera temporada.
El resultado es una sensación extraña: una serie viva en datos, muerta en novedades. El fandom sigue ahí, el interés no baja, pero la maquinaria avanza a paso de tortuga.
Un fenómeno cultural que pide más movimiento
Wednesday no es solo una serie de éxito. Es memes, disfraces, tendencias en TikTok, debates, teorías y una protagonista que ha redefinido a Miércoles Addams para una nueva generación. Todo eso sigue funcionando… pero necesita combustible.
Cada año sin nuevos episodios es un riesgo. No porque la serie vaya a olvidarse de golpe, sino porque la conversación se diluye, y recuperar ese nivel de impacto no siempre es tan sencillo como parece.
Netflix tiene ante sí una decisión clave: seguir estirando el modelo actual o replantearse cómo gestionar sus grandes franquicias televisivas. Wednesday ha demostrado que el interés está ahí. Ahora falta saber si la plataforma está dispuesta a aprovecharlo de verdad.
Porque una cosa está clara: cuando tienes una de las series más vistas del planeta, hacer esperar tres años a tu audiencia no es solo frustrante… también es jugar con fuego.
Y tú, ¿crees que la espera merecerá la pena o Netflix está tensando demasiado la cuerda? Cuéntanoslo y no olvides seguirnos en Google News para no perderte nada.


