La ciencia ficción y el cine de acción vuelven a demostrar que ya no se promocionan solo con tráilers. Sony Pictures ha lanzado una colaboración sorprendente para promocionar la película Sin piedad, apostando por una pieza audiovisual que mezcla narrativa cinematográfica, fútbol y tensión en tiempo real, con Marcelo Vieira como protagonista absoluto.
La campaña plantea un reto muy concreto: Marcelo tiene 90 minutos para demostrar su inocencia tras una supuesta falta cometida durante un partido de fútbol. El tiempo corre, la presión aumenta y el formato se transforma en un falso juicio deportivo con una puesta en escena que remite directamente al lenguaje del thriller.
Un juicio exprés con sabor a partido decisivo
El vídeo arranca con Marcelo Vieira enfrentándose a una situación límite. No está en el césped ni en un vestuario, sino en un espacio cerrado, casi asfixiante, donde cada minuto cuenta. La acusación es clara, pero la defensa no lo es tanto. El reloj avanza y la narrativa juega constantemente con la sensación de urgencia que cualquier aficionado al fútbol reconoce al instante.
Aquí entra en escena Angie Rigueiro, que asume el papel de la jueza Maddox del Sistema Mercy del Deporte, que sustituye al actual sistema VAR de video arbitraje en el fútbol. Su presencia aporta credibilidad y conecta directamente con el imaginario del periodismo deportivo televisivo, reforzando la idea de que lo que está en juego no es solo una jugada polémica, sino la reputación del jugador.
El planteamiento funciona como un híbrido entre juicio mediático y análisis arbitral, pero llevado al terreno del espectáculo cinematográfico. Cada intervención, cada argumento y cada plano están diseñados para mantener la tensión hasta el último segundo.
Del fútbol al cine… en un solo corte
El gran giro llega al final del vídeo. Cuando todo parece haber terminado, Marcelo Vieira se despierta sobresaltado, sentado en una silla. Frente a él, en silencio, está Chris Pratt, protagonista de la película Sin piedad, al que pudimos entrevistar recientemente. En ese instante, la pieza deja claro su verdadero propósito: no era un juicio real, sino una transición directa al universo de la película.
El mensaje es evidente. La presión, el juicio público, el tiempo en contra y la necesidad de demostrar la verdad son los mismos elementos que definen la historia del personaje interpretado por Pratt. En ambos casos, hay 90 minutos, una decisión clave y consecuencias irreversibles.
La escena final funciona como un golpe de efecto elegante, sin necesidad de sobreexplicar la conexión. Cine y fútbol se funden en una misma idea: cuando todo el mundo te juzga, solo queda resistir.
Una campaña alineada con el tono de Sin piedad
Esta colaboración no es casual. Sin piedad es una película que gira alrededor de la culpa, la violencia, la justicia y las decisiones tomadas bajo presión extrema. Utilizar a una figura como Marcelo Vieira, acostumbrado a vivir bajo el escrutinio público, refuerza ese discurso de forma natural.
Sony apuesta así por una promoción menos convencional, pensada para generar conversación y viralidad más allá del público estrictamente cinéfilo. El vídeo funciona tanto para aficionados al fútbol como para espectadores interesados en el cine de acción y suspense, ampliando el alcance del estreno sin recurrir a fórmulas tradicionales.
Marketing narrativo en clave de espectáculo
Chris Pratt stars as Chris Raven in MERCY, from Amazon MGM Studios. Photo credit: Justin Lubin © 2025 Amazon Content Services LLC. All Rights Reserved.
Con esta pieza, Sony demuestra una vez más que el marketing cinematográfico ha entrado de lleno en el terreno del storytelling. No se trata solo de anunciar una película, sino de crear una experiencia paralela que dialogue con su temática y conecte emocionalmente con el espectador.
La presencia de Chris Pratt en el cierre no es solo un cameo promocional, sino la confirmación de que todo lo visto formaba parte de un mismo universo narrativo. Una jugada inteligente que convierte una acción publicitaria en un pequeño relato con principio, tensión y desenlace.
Al final, la pregunta queda en el aire, tanto para Marcelo como para el personaje de Sin piedad: ¿Cómo demuestras tu inocencia cuando el tiempo corre en tu contra y todos ya han dictado sentencia? Sony lo tiene claro. A veces, la mejor defensa es contar una buena historia.


