Ignorar el ruido de internet, aprender a avanzar tras proyecciones de prueba desastrosas y reflexionar sobre los días posteriores a la muerte de Chadwick Boseman fueron algunos de los temas compartidos por el jefe de Marvel, Kevin Feige, y los cineastas Ryan Coogler y Shawn Levy durante una gala en honor a Feige el jueves por la noche. Fue un vistazo único detrás de la cortina de Marvel Studios mientras la USC celebraba la dedicación de la «División Kevin Feige de Producción de Cine y Televisión».
Sobre el poder de las redes sociales, Feige advirtió que, aunque Marvel siempre ha tenido un diálogo con los fans, hoy esa fuerza es distinta: «Pero ahora se puede blandir con tanta fuerza que hay que tener cuidado». El volumen de teorías en YouTube o TikTok, si te enfocas demasiado, «te aplastará», afirmó, añadiendo: «Puedes leerlo todo sobre todo y obtener un punto de vista diferente. Puedes volverte loco. Así que no hacemos eso», recogió The Hollywood Reporter.
En cuanto a las proyecciones de prueba, Kevin Feige admitió que al principio de su carrera se sentía frustrado. «Pensaba que éramos los únicos idiotas que no podíamos hacerlo perfecto a la primera y que teníamos que trabajar de verdad para hacerlo genial». Luego, mirando a Coogler, le preguntó si su película Sinners (la más nominada en la historia del Oscar) fue perfecta desde el primer corte. «No», respondió Coogler riendo, «no sé si es perfecta [siquiera] ahora, hermano».
Kevin Feige (cordonpress)
La humanidad tras la marca: El duelo de Kevin Feige por Chadwick Boseman
Uno de los momentos más conmovedores fue cuando Feige y Coogler hablaron sobre la pérdida de Chadwick Boseman. Feige recordó que en su última reunión en persona, Boseman estaba entusiasmado con la serie animada What If…? y quería llevar esa energía al próximo filme de Pantera Negra. Feige confesó que solía dar por sentado que siempre habría una «próxima vez»: «Estaremos de vuelta allí, esa era siempre mi expectativa… Y eso me golpeó como una tonelada de ladrillos cuando me di cuenta de que no iba a haber una próxima vez».
Coogler reveló que durante el confinamiento por la pandemia, Feige y Bob Iger volaron a su casa en Oakland simplemente para caminar y hablar. «No fue un ‘Oye, ¿qué vamos a hacer con esta franquicia?’. Fue sobre, ‘Oye, ¿estás bien? ¿Cómo lo estás llevando?’… Fue un momento real donde ves la humanidad más allá de las cosas corporativas», recordó el director.
Pantera Negra 3
Coogler enfatizó la importancia de no caer en la mentalidad de «nos vemos en el próximo proyecto», concluyendo con un sentido: «Solo hubo un Chad, hermano. Y solo hubo un personaje que realmente estaba destinado para él».
El «What If…?» de Kevin Feige
Al final de la noche, Feige reflexionó sobre los momentos que cambiaron su trayectoria. Recordó haber visto un anuncio para una pasantía en la productora de Richard Donner (Superman): «Amaba, amaba, amaba Superman, la uno y la dos en particular. Y ese fue el primer y único currículum que he llenado… Si no hubiera hecho eso, no lo sé. No lo sé».
También citó su encuentro con Avi Arad y la compra de Marvel por parte de Disney como puntos clave, pero cerró con un tributo personal. Al referirse a su esposa, Caitlin, fue contundente: «Si no la hubiera conocido, no habría sido capaz de hacer nada de esto».
What If…? fue la gran despedida de Chadwick Boseman.
La filosofía del Marvel de Kevin Feige: Entre instinto y validación
La conversación entre Feige, Coogler y Levy subrayó que, incluso en producciones de 200 millones de dólares, el proceso creativo sigue siendo profundamente humano y vulnerable. Shawn Levy destacó que, ante el estruendo de las redes sociales, un cineasta debe saber cuándo «dejarlo pasar, quedarse en silencio y volver a lo que tenías en tu cabeza y en tu voz cuando empezaste».
Esta resistencia al ruido externo se complementa con una honestidad brutal durante las proyecciones de prueba, donde el equipo debe enfrentar el pánico cuando el público no conecta con la obra. Según Feige, descubrir que estudios como Pixar pasan por el mismo proceso de ensayo y error fue una revelación clave.
Al final, el éxito de Marvel no reside en una fórmula matemática, sino en la capacidad de rodearse de personas con las que Feige siente que puede «pasar los próximos dos años en una situación intensa», priorizando la conexión personal y la pasión por el mito sobre cualquier currículum o estrategia corporativa.


