Si alguien pensaba que Henry Cavill iba a tomarse su nueva etapa con calma después de despedirse de Superman y de Geralt, que se siente un momento. Porque lo que está haciendo con el remake de ciencia ficción de los 80 es justo lo contrario: más riesgo, más sudor y más locura mecánica. Y sí, hay detalles que te van a dejar con la boca abierta.
Henry Cavill vuelve a demostrar por qué se ha ganado a pulso su estatus como héroe de acción moderno. No hablamos solo de presencia imponente o mandíbula esculpida, sino de compromiso real con cada golpe, cada giro y cada escena que exige algo más que posar frente a una pantalla verde.
Henry Cavill se mete en la cabina más salvaje del cine actual
Tras dejar atrás sus etapas en Man of Steel y The Witcher, Henry Cavill ha puesto el foco en revisitar iconos ochenteros. Primero llegó la confirmación del nuevo Highlander, y ahora está metido hasta el cuello en la versión en imagen real de Voltron: Defender of the Universe.
Este remake llevaba más de dos décadas dando vueltas por despachos y estudios sin terminar de arrancar. Ahora, bajo el sello de Amazon MGM Studios, la cosa va en serio. Y Henry Cavill no está ahí para cumplir expediente, sino para marcar territorio.
En esta nueva versión de Voltron, Henry Cavill interpreta al legendario rey Alfur, antiguo gobernante del planeta Altea. Un papel que mezcla nobleza, épica espacial y, por supuesto, batallas con leones robóticos gigantes. Ya solo decirlo en voz alta suena a sábado por la mañana con cereales delante del televisor.
Voltron y Henry Cavill (cordonpress)
Pero lo realmente llamativo no es el personaje, sino cómo lo está abordando. Según los últimos detalles desde el set en Australia, Henry Cavill se ha empeñado en que las escenas dentro de los leones mecánicos no dependan únicamente de CGI. Quiere sentir la turbulencia, la fuerza, el caos.
La “Lion’s Den”, el infierno mecánico que Henry Cavill pidió probar
En el gigantesco plató australiano donde se rueda Voltron, el equipo de especialistas ha construido algo que parece salido de un parque de atracciones diseñado por ingenieros militares. Lo llaman la “Lion’s Den”, y no es un nombre al azar.
Se trata de un simulador giroscópico de cuatro toneladas, capaz de girar en múltiples ejes para replicar las rotaciones violentas de un león robótico en pleno combate espacial. Mitad montaña rusa, mitad centrifugadora de astronautas. Y ahí dentro se mete Henry Cavill, atado, grabado y sacudido sin piedad.
Lo más curioso es que Henry Cavill se negó a dejar que un doble hiciera el trabajo duro. Insistió en completar un programa de entrenamiento de seis semanas solo para soportar la experiencia. ¿Te imaginas la sensación? G-forces, vueltas constantes, el estómago pidiendo tregua… y la cámara grabándolo todo.
En el set empezaron a llamarlo también “la cometa del vómito”. Mucho menos glamuroso que “Lion’s Den”, pero probablemente más honesto. Aun así, Henry Cavill se apuntó a múltiples sesiones diarias para conseguir que sus reacciones fueran auténticas. Nada de caras fingidas mientras alguien mueve un ventilador fuera de plano.
Henry Cavill apuesta por acción real en pleno auge digital
En un momento donde muchas superproducciones tiran de pantalla verde y efectos generados por ordenador hasta el infinito, Henry Cavill está apostando por recuperar cierta fisicidad. Y eso, en un remake de ciencia ficción de los 80, tiene todo el sentido del mundo.
Voltron
Porque Voltron no es solo robots gigantes chocando en el espacio. Es sensación de peligro, de vértigo, de estar dentro de algo enorme que ruge y se retuerce mientras dispara láseres. Si el actor transmite que realmente está siendo sacudido como una coctelera, el espectador lo nota.
El paralelismo con Top Gun: Maverick es inevitable. Allí, Tom Cruise y su equipo apostaron por rodar dentro de cabinas reales para que el sudor y la tensión no fueran un truco digital. Aquí, Henry Cavill parece seguir esa misma filosofía, pero con leones robóticos en vez de cazas.
Y no es una decisión menor. Ese tipo de compromiso puede marcar la diferencia entre una adaptación simpática y una película que realmente haga justicia a la épica original. Cuando Henry Cavill habla de “extremos exigentes”, no suena a frase promocional, sino a algo que ha vivido en primera persona, con el cuerpo dolorido al final del día.
Un equipo nuevo, una generación distinta y un Henry Cavill más ambicioso
El proyecto está dirigido por Rawson Marshall Thurber, responsable de Dodgeball: A True Underdog Story y Red Notice. Su idea es presentar una nueva generación de pilotos, encabezados por Daniel Quinn-Toye, junto a nombres como Sterling K. Brown o Rita Ora.
En medio de ese reparto, Henry Cavill actúa como figura central, casi como ancla épica del conjunto. Y tiene sentido: su experiencia en franquicias gigantes y su presencia física aportan ese toque clásico que conecta con el espíritu del Voltron original.
Todavía no hay fecha de estreno confirmada, lo que añade un punto extra de misterio. Pero si algo queda claro es que Henry Cavill no está jugando sobre seguro. Tras su salida de Superman y de Geralt, podría haber optado por papeles más cómodos. En lugar de eso, se está metiendo voluntariamente en una máquina de cuatro toneladas que lo lanza de un lado a otro.
Eso dice mucho de hacia dónde quiere llevar su carrera. Más riesgo, más espectáculo tangible, menos comodidad. Y si el resultado final captura aunque sea una parte de esa intensidad real que está viviendo en la “Lion’s Den”, este remake de ciencia ficción de los 80 puede convertirse en algo muy especial.
Henry Cavill
Henry Cavill está decidido a que lo sintamos en cada giro del león, en cada impacto y en cada mirada dentro de esa cabina giratoria. Y la verdad, solo por eso ya dan ganas de ver cómo ruge Voltron en la gran pantalla.
Ahora te toca a ti: ¿crees que Henry Cavill va a conseguir que este remake esté a la altura del mito ochentero? Cuéntanos qué esperas de Voltron y no olvides seguirnos en Google News, que aquí los leones mecánicos nunca descansan.


