La 83ª edición de los Golden Globes (11 de enero de 2026) ha sido exactamente lo que uno espera de los Globos cuando se levantan con ganas: premios gordos, sorpresas raras, discursos que te dejan pensando y una presentadora que entró con el cuchillo entre los dientes y el chiste cargado.
Si los Oscar son el ritual solemne, los Globos siguen siendo ese primo gamberro que aparece en la cena familiar, se sirve una copa de más y te suelta verdades incómodas… pero a veces también acierta más de lo que debería.
One Battle After Another fue la reina del saqueo
La gran ganadora de la noche fue One Battle After Another, que se llevó cuatro premios y salió del Beverly Hilton con el aura de “hoy mando yo”. El festival lo lideró Paul Thomas Anderson, que se llevó dirección y guion, y además remató con el Globo a mejor película (comedia o musical). Vamos: una colección de trofeos que parece el inventario de un jefe final.
Y ojo a Teyana Taylor, que ganó como mejor actriz de reparto y dejó uno de los momentos más potentes de la gala. De esos que, aunque estés con la ceja levantada por el show, te hacen bajar la guardia un segundo y decir: “vale, aquí hay verdad”.
Una batalla tras otra
Hamnet ganó el drama y se puso seria la cosa
En el carril del “prestigio”, el premio a mejor película (drama) fue para Hamnet. Y como si no bastara con la corona, también se llevó un premio importantísimo: Jessie Buckley ganó mejor actriz (drama).
Lo interesante aquí es la lectura de temporada de premios: One Battle After Another llega como el golpe de energía, la película que arrasa por fuerza bruta creativa; Hamnet se coloca como esa opción que suena a “ojo, que esto va a estar en todas las quinielas hasta el final”.
Televisión: Adolescence arrasó y dejó récord
En series, el dominio fue de Adolescence, que se llevó el premio a mejor serie limitada/antología y acumuló cuatro galardones en total, convirtiéndose en la gran apisonadora de la noche televisiva.
Uno de los titulares inevitables lo firmó Owen Cooper, que con 16 años ganó como mejor actor de reparto en TV, convirtiéndose en el ganador más joven en esa categoría. Este tipo de momentos son los que hacen que, aunque los Globos sean caóticos, de vez en cuando tengan esa chispa de “estamos viendo algo histórico”.
Además, en los premios de series “grandes”, hubo doble victoria clara: The Pitt ganó como mejor serie dramática, y The Studio se llevó mejor comedia/musical. Dos títulos que, de repente, pasan de “me suena” a “vale, esto hay que apuntarlo”.

Nikki Glaser volvió y eligió la violencia (cómica)
Por segundo año consecutivo, Nikki Glaser presentó la gala y se notó que venía más cómoda, más suelta y con más ganas de apretar el botón rojo. Su monólogo fue una mezcla de puñales rápidos y carcajadas nerviosas: chistes sobre industria, medios y temas de actualidad con ese estilo que no pide permiso.
Dejó también la frase perfecta para definir el espíritu Globos: llamó a la ceremonia “sin duda, lo más importante que está pasando en el mundo ahora mismo”. Dicho así, con esa ironía afilada, queda claro que la gala sabía perfectamente lo que era: un espectáculo de egos… con premios, sí, pero sobre todo con show.
Sinners se llevó el premio de “esto ha pegado fuerte”
Uno de los premios más comentados fue el de Cinematic and Box Office Achievement, que ganó Sinners. Este galardón es básicamente el trofeo “has reventado la taquilla y el ruido se ha notado”, y a veces funciona como aviso: si te lo llevas, es porque has estado en la conversación de verdad.
Además, la película sumó músculo en lo musical: Ludwig Göransson ganó el premio a mejor banda sonora original, reforzando la sensación de que “Sinners” no es solo fenómeno: también tiene colmillo artístico.
La sorpresa pop: KPop Demon Hunters ganó animación y canción
Si había un título con energía de fenómeno cultural, era KPop Demon Hunters. Se llevó mejor película de animación y también ganó mejor canción original por “Golden”. En una gala donde conviven dramas serios y sátiras políticas, que un título así salga con doble premio es la prueba de que la cultura pop entra sin llamar… y encima se lleva las llaves.

El giro más 2026: los Globos premiaron podcasts por primera vez
Sí: los Golden Globes han estrenado categoría de podcasts, y el primer premio fue para “Good Hang With Amy Poehler”. Este momento tiene algo de “ya está, esto es oficial”: los podcasts han cruzado la frontera definitiva y ahora también compiten en la liga de los premios grandes.
Y como los Globos son especialistas en añadir capas extra de “esto parece guion”, entre los nominados estaba “SmartLess”, presentado por el ex de Poehler. La vida, otra vez, escribiendo subtramas sin avisar.
¿Qué significa todo esto en el camino a los Oscar?
Los Globos no son un mapa exacto de lo que va a pasar en los Oscar, pero sí son un radar muy útil. Te señalan qué películas tienen narrativa, cuáles están creciendo y cuáles acaban de recibir el empujón que necesitaban.
Este año queda un mensaje clarísimo: One Battle After Another sale reforzada como evento, Hamnet se coloca como rival seria en el carril del prestigio, y en televisión, Adolescence ha dejado una firma: “si no me estabas mirando, ahora me vas a mirar”.
¿Te ha gustado el reparto del botín o eres del equipo “los Globos siempre van a su bola”? Porque si algo está garantizado, es que esta gala siempre consigue lo mismo: que acabemos discutiendo como si nos fuera la vida… y eso, en el fondo, también es parte del encanto.




