El Universo Cinematográfico de Marvel (MCU) ha demostrado durante casi dos décadas que sabe adaptarse y seguir funcionando incluso cuando el contexto no le es favorable. Sin embargo, hay una grieta que nunca ha llegado a cerrarse y que sigue condicionando muchas de sus historias más importantes. No tiene que ver con la falta de ideas ni con el desgaste del público, sino con un problema estructural muy concreto: Spider-Man y todo lo que rodea a sus derechos. Y ha sido Ryan Coogler quien lo ha señalado al explicar por qué Kraven el Cazador nunca llegó a aparecer en Black Panther, un ejemplo perfecto de hasta dónde llegan realmente los límites del MCU.
El villano que pudo cambiar Black Panther
Durante una entrevista reciente en el podcast Happy Sad Confused, Coogler explicó que en las primeras fases creativas de Black Panther hubo un momento clave. Erik Killmonger siempre iba a ser el antagonista principal, pero el segundo villano no estaba cerrado. Marvel dejó la puerta abierta a cambios y ahí surgió una idea que hoy resulta especialmente llamativa.
El director propuso utilizar a Kraven el Cazador. Inspirado por la etapa de Christopher Priest en los cómics, imaginó un enfrentamiento físico, directo y casi salvaje entre T’Challa y el cazador, una escena que habría mostrado una cara distinta de Wakanda y del propio rey. Creativamente funcionaba. Narrativamente tenía sentido. Pero el problema no estaba en la historia.
El “no” de Sony que lo bloqueó todo

Kraven es uno de los muchos personajes vinculados al universo de Spider-Man cuyos derechos cinematográficos pertenecen a Sony Pictures. Cuando Marvel consultó si podía usarlo en Black Panther, la respuesta fue clara y definitiva. No.
No hubo margen para negociar ni excepciones puntuales. El personaje estaba fuera de los límites del MCU. Coogler aceptó la situación y el proyecto siguió adelante con Ulysses Klaue como villano secundario, interpretado por Andy Serkis. El resultado fue una película histórica para Marvel, pero la anécdota dejó algo muy claro: incluso los directores con mayor peso creativo tienen restricciones muy concretas.
Kraven no fue un caso aislado
La historia de Kraven es, en realidad, el ejemplo más visible de un problema recurrente. Durante años se habló de su posible aparición en el MCU, incluso en proyectos como Spider-Man: No Way Home. Ninguna de esas ideas llegó a materializarse.
Sony tenía otros planes para el personaje. Esos planes terminaron cristalizando en Kraven the Hunter, protagonizada por Aaron Taylor-Johnson, dentro del llamado Sony Spider-Man Universe. El resultado fue un fracaso tanto de crítica como de taquilla y acabó siendo uno de los golpes definitivos para un universo que nunca terminó de funcionar.
La ironía es evidente. Sony bloqueó durante años a personajes como Kraven para explotarlos por su cuenta… y cuando lo hizo, el público les dio la espalda.
Spider-Man en el MCU… pero con límites
Spider-Man 4
Aquí aparece la gran paradoja. Spider-Man forma parte del MCU. Ha luchado junto a los Vengadores, ha participado en eventos clave y ha vivido algunos de los momentos más importantes de la saga. Pero Marvel no controla realmente al personaje.
Cada aparición, cada villano y cada cruce deben pasar por el filtro de Sony. Eso ha generado situaciones difíciles de justificar desde el punto de vista narrativo. Spider-Man no puede aparecer en series de Disney+, no puede cruzarse con Daredevil en televisión y muchos de sus enemigos clásicos han quedado fuera del tablero del MCU. El universo es compartido… pero solo hasta cierto punto.
El precedente que casi rompe el MCU
El recuerdo del conflicto tras Spider-Man: Far From Home sigue muy presente. Durante semanas, Sony anunció que Spider-Man dejaba de formar parte del MCU. La reacción del público fue inmediata y la presión acabó forzando una renegociación que permitió sacar adelante No Way Home como parte oficial del canon.
El acuerdo se salvó, pero el aviso quedó claro. Sony puede retirar al personaje cuando quiera. Hoy no parece probable que vuelva a ocurrir, pero el simple hecho de que sea posible condiciona todas las decisiones creativas alrededor del trepamuros.
Un problema que no tiene solución sencilla
Spider-Man sigue siendo una mina de oro. No Way Home rozó los dos mil millones de dólares y la próxima película apunta a ser otro gran éxito. Mientras eso siga siendo así, Sony no tiene demasiados incentivos para devolver los derechos.
Eso no quita que el contexto haya cambiado. El fracaso del universo de villanos, la cancelación de proyectos derivados y el desgaste general del género superheroico han colocado a Sony en una posición más delicada que hace unos años. Aun así, todo indica que Spider-Man seguirá siendo la excepción que Marvel no puede controlar del todo.
Lo que realmente ha señalado Ryan Coogler
Al recordar por qué Kraven nunca apareció en Black Panther, Ryan Coogler ha puesto nombre a una sensación que muchos fans llevan tiempo teniendo. El MCU no siempre cuenta las historias que podría contar. No porque no quiera, sino porque no puede.
Mientras esa situación no cambie, Marvel seguirá construyendo un universo gigantesco, ambicioso y conectado… pero con límites muy claros. Y Spider-Man seguirá siendo el recordatorio constante de que incluso el mayor fenómeno del cine moderno tiene barreras que no puede romper.
¿Crees que Sony debería soltar los derechos de Spider-Man algún día o prefieres que todo siga como hasta ahora?




